Tema: No...
Ver post
Viejo 11/05/2008, 22:02   #4
tTiger
 
Rol: Switch
Sexo: Hombre
Fecha de Ingreso: Aug 2006
Mensajes: 1.396
Predeterminado

Hola monique[V].

Me gusta el tema que has planteado. Ante mi falta de experiencia como Amo, no puedo compartir contigo ninguna situación encantadora aunque reconozco que sí he reflexionado en ocasiones sobre esa situación que describes.

Pienso que, sobre todo al principio, es bueno hacer esas preguntas a la sumisa ("¿quieres que pare?" o "¿quieres que siga?"), con el fin de ir conociendo con qué se siente cómoda y con qué no, y hasta dónde se siente cómoda con determinada actividad. Una forma equivalente de lograr el mismo objetivo es que la sumisa use las palabras de seguridad, como por ejemplo "amarillo" si está empezando a sentirse mal, o "rojo" si necesita parar el juego. Más adelante, en una fase más avanzada de la relación, puede no ser necesario por el conocimiento mutuo existente.

No obstante, que no sea necesario no implica que no tenga sentido hacer algo así. ¿Por qué? Por muchas razones. Una de ellas es que demuestra interés del Amo, aunque la ausencia de tales preguntas tampoco denota falta de interés necesariamente. Otra razón es que, cuando ya ambos se conocen, el lenguaje corporal muestra el estado de la sumisa, hasta qué punto está incómoda, y puede que la respuesta de ella no sea acorde al estado que está percibiendo el Amo, lo que puede servir para un mayor conocimiento mutuo.

Cuando uno se entrega, es muy normal, aunque esté incómodo, no querer parar, por una parte para no defraudar a la otra persona y por otra como superación de uno mismo al estilo de "yo puedo aguantarlo, no me dejaré vencer". En realidad, ambas razones se relacionan más de lo que parece: "si no tiene sentido dejarse vencer, si tiene sentido aguantar, es por el placer que conlleva complacer a la otra persona". La responsabilidad que tiene el Amo es precisamente no abusar de esa entrega, de ese sacrificio, para así no perjudicar ni física ni psicológicamente a la sumisa.

Personalmente, me gusta preguntar de vez en cuando, saber cómo se siente, y mientras me esté dando todo lo que pueda en ese momento voy a disfrutar tanto el "sí" como el "no", sea cual sea la pregunta. Y si se encuentra mal por la razón que sea, la abrazaré y la mimaré, y hablaré con ella para tratar de no volver a ponerla en esa tesitura.

Saludos cordiales,
tTiger
tTiger está en línea ahora   Citar y responder