Yo en cambio, recuerdo sensaciones muy potentes como de "arder la sangre" simplemente imaginando situaciones de "aprisionamiento" o "esclavitud" teniendo menos de siete años. En mi caso sí que dudo si es algo que viene "en el paquete", de nacimiento o si de muy niño hubo algo que me condujo a sentir eso, ante ciertos estímulos.
Lo curioso, es que siendo monitor de niños en una época de mi vida hace unos años, descubrí en más de una ocasión, durante el tiempo libre de los chiquillos, juegos entre algunos de ellos, de tipo "te inmovilizo y te hago cosas". Yo siempre que descubría algo así, como quien no quiere la cosa, llamaba a todos para hacerles algún juego, (y así cortaba, como quien no quiere la cosa ese tipo de juegos en cuanto los detectaba) simplemente porque en las excursiones al campo prefería que los niños se divirtieran de forma sana, sin que tuvieran que entrar en ese tipo de juegos.
Aquel descubrimiento, me hizo pensar que mucha gente, no "se inicia" de mayor, al ver a otros hacer ésto y por curiosidad prueba, sino que en algunos casos, y no sólo el mío, surge de dentro, sobre todo en el caso de la sumisión, en ambos sexos. También recuerdo siendo joven, en una actividad en un grupo de jóvenes, cómo una chica se atrevió a narrar en público una experiencia que había tenido de lluvia dorada (sin llamarlo así) siendo más niña, de forma buscada, con una amiga. Ella no era lesbiana, (y de hecho creo que hoy tiene pareja masculina) pero obviamente lo que contó y cómo lo contó me recordó mucho mis propios sentimientos y experiencias (aunque yo no fui capaz ni quise hacer público lo mío allí). |