Estimada Lilitha, la voy a responder en el mismo tono civilizado que esta vez usted utiliza.
En principio, disculpe si no me pronuncio sobre usted porque no la conozco en absoluto, de modo que no puedo saber hasta qué punto confía más en los hombres que en las mujeres, o si tiene más amigos que amigas, pero si defiende como parece la famosa ley, no sé cómo puede hacerlo compatible con esa acendrada amistad que dice profesar. Claro que si son buenos chicos con sus parejas quien las tenga, nunca jamás se les va a escapar ni una sola frase que pueda ser considerada como agresión verbal y/o psicológica, y ademas nunca van a ser objeto de injusticias en caso de divorcio o de custodia de los hijos (porque no es sexismo que se otorguen a las mujeres de forma mayoritaria) y además sus respectivas parejas (las de sus amigos, repito) no van nunca a reallizar una falsa denuncia porque como hemos visto apenas existen, pues entonces, claro, sus amigos no corren peligro alguno y puedo entenderla mejor. Pero yo que usted les avisaría por si acaso.
Digo que apenas existen falsas denuncias -y me voy a permitir rebatiros esas abultadísimas cifras del 5 % o el 10 %-, porque hace poco leo que según otra ilustre feminista llamada Olga Campos, coautora del estudio ‘Hacer los derechos realidad’, que presentó junto a Lidia Falcón, manifestó que
'las informaciones publicadas por algunos medios sobre las denuncias falsas no son ciertas. No creo que ninguna mujer mienta sobre esto porque el proceso es muy duro, y el nivel de denuncias falsas es del cero por ciento”. ¡Anda salero y la hija del hojalatero! En fin, hay cosas que se comentan solas. Pero indican muy bien por dónde van los tiros.
A ver. Para hablar así de féminas como Ana María Pérez del Campo o Lidia Falcón, me baso únicamente en haberlas visto numerosas veces a través de la televisión soltando babas venenosas, siendo así que en numerosas ocasiones se deslizan con gran facilidad de "los hombres maltratadores" o "los hombres violadores" a simplemente "los hombres". Una falacia que no por ser repetida es más cierta.
Me alegro que pregunte en forma tan jovial...
"Y no sé de que tenéis miedo chicos, si no sois maltratadores no vais a tener ningún problema", pero me parece una pregunta tan... en fin, tan usada siempre por los poderes fácticos como verbigracia sucedía en el franquismo. Cuántas veces habré yo escuchado a alguien decir en aquél clima apolítico que se intentó imponer "Pero ¿por qué tanto preocuparte de la política? Si no te metes en cosas raras no te va a suceder nada".
Si hablamos de leyes injustas, pues eso son, las impongan el Constitucional, Santa Bibiana, Agamenón o su porquero.
Y una vez más me uno al coro de quienes odian y rechazan a los maltratadores de los seres más débiles, y desearían para ellos penas más duras. Pero a TODOS los maltratadores. ¿O es que SÓLO hay maltratadores de mujeres? Ah, sí, que los mismos son los que también maltratan a los niños. Pues ahí si que vamos de cráneo para poner a los hombres como los más malos de la película. Porque según la nada sospechosa organización Save the Children, el primer agente agresor de los niños es la madre biológica, con un 52%, seguida por el padre biológico con un 36%Pero sé que este dato brotará como un geiser, e inmediatamente se hundirá de nuevo en el olvido, y bla bla bla. Simplemente se ignorará y tratará de cubrirse con más datos (que son los que casi únicamente se recogen y se airean) sobre malos tratos a mujeres. Es curioso que nosotros concedamos a las maltratadas el mayor respeto y exijamos dureza en la justicia, pero las feministas radicales no puedan hacer ni el más mínimo reconocimiento de las muchas putadas que TAMBIEN sufren los hombres.
Hay que endurecer las leyes en general, sí. Y yo no sé apenas de leyes, pero siempre se consideraron aquellos que se llamaban agravantes, los cometiera quien los cometiera. ¿Que un hombre pegaba a una mujer? Pues la ley contemplaba lo que llamaban desprecio de sexo, creo, y eso endurecía la pena. ¿Que se pegaba a un niño? Pues abuso de poder, o de autoridad, lo que fuere. Y así, cada delito iba incorporando más agravantes que acentuaban la pena, o por el contrario atenuantes que los rebajaban. Pero que YA DE ENTRADA se considere desiguales a quienes ha de aplicarse la ley, nos lleva a la situación a que se refiere peqe. Leyes a medida de quien le parezca al legislador. Cristianos, musulmanes, indios y vaqueros. ¿Pero eso de considerar a las mujeres seres de especial consideración por encima de cualesquiera otros? Joder, si hasta el nada sospechoso Alfonso Guerra lo ha dicho sin poderse callar.
"Una mujer que es maltratada por el marido es un drama terrible y al marido hay que condenarlo con todas las de la ley, pero pasar de ahí a que una mujer que diga 'yo soy maltratada', ya todo el mundo de rodillas, oiga pues no"
Pues eso, que no.