Así, hay una escritura, que golpea el plexo solar como el glorioso
Joe Louis en sus mejores momentos. Que dice, como en el poema "Encuentro con el famoso poeta", de
Bukowski: "
Llegué, eche una
mirada y
declamé (Como si no lo
supiera), "Hey! Donde
cojones están las
tías?".
O que hace escribir a
Henry Miller en "Opus pistorum": "
Pero mientras ella se la está mamando, descubro que su coño está chorreando y está dejando un charco de lefa y jugo sobre mi alfombra. Sid dice que que sabe qué hacer con eso. La hace saludar con la cabeza en el suelo y lamerlo...después la hace llevarse los dedos al chichi y chupar el jugo. Sin embargo, esto no es tan práctico como interesante, conque al final la envía al retrete para que se lave".
Al fin, recordamos aquella canción llamada "Polla dura no cree en dios" del álbum "FinisTerra" del grupo gallego Mägo de Oz y sus sabias palabras:
"Vengo de un país bañado por el mar
Iba pa señorito, y la verdad
Es que cansado de violar y oprimir
Oí una voz: "a conocer un mundo tienes que ir"
"A donde te lleven los pies
Y por destino el horizonte tendrás
Sin credos, sin naciones, sólo amor"
Polla dura no cree en Dios..."
Es así la arista más afilada del espejo. Una escritura para tiempos de cólera.
C2