Querida gata: Te paso el siguiente texto:
"Lo que sí se ha demostrado como falso es el supuesto «suicidio masivo» de los lemmings, que, como pudimos ver en un famoso documental de los años cincuenta del pasado siglo, se lanzaban en masa desde lo alto de los fiordos y los acantilados, para perecer en el mar. Es posible que, en una de sus explosiones demográficas, durante las migraciones que protagonizan estos animales en busca de alimento, muchos de ellos caigan al mar por accidente. Pero ese suicidio colectivo no es más que una leyenda".
Cosa que por otro lado, parece lógica. Que se sepa, ninguna especie se suicida. Joder, qué bobada acabo de decir. Nosotros, sí. Pero generalmente sucede más bien al contrario; como decía aquél personaje de Parque Jurásico, "la vida se abre camino". Ya conocía yo ese relato corto de Richard Matheson. De hecho, tengo una buena colección de cuentos cortos de Ciencia-Ficción. Es bueno... pero debemos resistir a la tentación de antropomorfizar (joer con el palabro) al resto de la naturaleza.
Si es ético o no que nos extendamos y cubramos la tierra acaso no sea ético; ni siquiera beneficioso a largo plazo. Pero pese a todas nuestras pegas, hemos recorrido un largo camino desde las cavernas, y no nos ha ido tan mal. Y desde luego, la contraria sí es cierta. Como ejemplo de cuasi extinción. véase el caso de los osos Panda, que pese a todos los cuidados, se están quedando reducidos a una especie de delicada flor de invernadero... seguramente a extinguir en no mucho tiempo.
Y no, querida, para nada desvirtúas el hilo. Son brotes nuevos que le van saliendo al tronco principal. Más bien debería agradecerte estos refrescantes quiebros.