Pues otro más que se suma a la felicitación. Como ya te dije en cierta ocasión, al menos para mi eres una de las no tantasss personas cuyos sensatos e interesantes post siempre me supieron a poco. Pero me saben a mucho más poco aún en los tiempos actuales, que te has vuelto tan cara de ver. Y si se te ocurre decirme que eres una de las que han caído en el nefando pecado de leernos pero no escribir, entonces sí que eres culpable, pero culpabilísima, y habrá que pensar qué clase de castigo te mereces. He dicho.
Felicidades mil, querida. Mi regalo es una de mis frases preferidas, perteneciente a Facundo Cabral, a quien hace poco he redescubierto. Las hay sabias, pero hoy elegiré una de las picantes...
"Mi abuelo persiguió a las muchachas hasta los noventa años. Pero ya no se acordaba para qué"