Vaya, mi
lv_m y yo nos vamos de vacaciones y he aquí que casi nos perdemos este hilo iniciado por nuestra querida
eirene!!!
Acotaré algunos puntos:
1-Las relaciones BDSM son, por su propia naturaleza, mucho más intensas y complejas que las relaciones vainilla, y por lo mismo no se pueden “caminar” de la misma manera, del mismo modo que no se maneja igual un bisturí que un cuchillo de postre.
2-Salvo en relaciones psicópatas (donde hay escasa empatía por la misma naturaleza del carácter específicamente psicopatológico), lo normal es que al cabo de un cierto tiempo, sean relaciones BDSM o de cualquier tipo, empiecen a iniciarse dependencias afectivas, fenómenos de celos, etc.
Así es la naturaleza humana.
3-El ser humano es un animal que en algún momento de su historia sufrió una mutación (para algunos pensadores, una enfermedad) y a partir de esa mutación se desdobló en
ángel y demonio, pudiendo ser cristal y azogue venenoso, pero dotado de la capacidad de ser espejo del mundo y de sí mismo. Condena y gloria de la naturaleza humana. De ahí que como animal mamífero tienda a la las relaciones múltiples, pero a la vez también a una monogamia que tranquiliza su ansiedad, que le hace creer que controla su mundo.
4-Está claro que muchas relaciones matrimoniales responden a una tradición (a medias por necesidad burguesa de transmisión de bienes y a medias por una tradición religiosaconservadora), y que las personas llaman amor en edades jóvenes a lo que no es sino desesperada búsqueda de afectividad, consuelo espiritual y trampa de la naturaleza para la reproducción genésica. Luego, vienen cambios personales y sociales (¿qué tiene que ver esta sociedad con la de los años 70, por ejemplo, sin internet ni todos los cambios del nuevo siglo?).
Y a nuevos cambios, nuevas necesidades.
5-Está claro que socialmente el hombre está mejor preparado para la doble vida que la mujer. Y por lo tanto ésta es claramente perdedora en muchas relaciones BDSM de casados, donde el hombre ya está entrenado por tradición masculina a vivir dos y tres relaciones afectivas y sexuales.
6-Cuando la mujer se siente con más de una relación afectiva tiende a sentir que tiene que elegir. Y esa elección puede ser desgarradora por muchos motivos (inseguridad de ser acompañada en esa elección por su pareja extraconyugal, niños pequeños, dificultades económicas…).
Apéndice (
teoría de la piscina):
En el apartado de consejos, pues algo semejante de lo que se suele decir a los que saltan en las piscinas: comprobar la profundidad del agua, experiencia en saltos, no precipitarse, mirar bien que no hay nadadores cerca, querer y necesitar dar el salto…Y en todo caso, tener la certidumbre de que hay salvavidas cerca. (Los cuellos rotos tienen mal arreglo luego…)
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