Se trata de prioridades; los problemas sin solución exigen de un orden de prioridades: para unos la prioridad serán sus pulsiones sexuales, para otros el respeto a los propios compromisos, a la palabra dada si la ha dado, a la otra persona o a los hijos si los tiene.
Cada uno ordenará sus prioridades; lo importante es reflexionar sobre cuáles son las propias prioridades antes de asumir compromisos o de tirar por un camino u otro. Las decisiones al final tienen su peso e importancia en la vida propia, uno puede con los años, construir su propia felicidad o autodestruirse. Hay que darle mucho al coco, al menos en lo importante. Como alguien dijo en una película que no recuerdo: lo importante es colocar bien las piedras grandes, que las pequeñas ya se acomodarán solas después. |