Rol: Dominante Sexo: Hombre Fecha de Ingreso: May 2006
Mensajes: 321
| la doma 1
Llega la hora de comer.
Con todo respeto Seņor, inclino la cabeza ante Usted agradecida, muy agradecida de la oportunidad.
Seņor, recibo su correctivo con humildad, entendiendo que no puedo excitarme sin haberle pedido permiso - aunque aun me pregunto como lograr eso, como evitar la excitaciōn al pensar en usted Seņor?
Estoy totalmente conciente de que nada me serā dado sin que me lo haya ganado y sč tambičn que me costarā merecer cualquier privilegio, y estoy dispuesta desde el alma hasta la piel.
Humildemente le suplico Seņor, me permita confirmar que he entendido como debo llevar a cabo el correctivo que me ordena. . .
Darč 40 azotes a cada muslo, 20 delante y 20 atrās que queden bien adornados, y despučs la perra se masturbarā dos veces sin correrse, y una terera vez en que le es permitido correrse, ya que estč bien embarrada con los jugos de perra, azotarč la raja 25 veces, y limpiarč con los dedos que despučs limpiarč con el hocico.
Amo, no le queda claro a la perra, si čsto lo harč hoy solamente, y si serā en vez de los azotes de una de las 3 veces por dia, o cōmo es que desea que continue. . . le suplico humildemente, que oriente a la perra que se arrastra ante usted.
Con todo respeto,
Fuč impactante ayer, cuando leė sus palabras Seņor, el cambio en el proceso de doma, aumentando los azotes y agregando el masturbarme y correrme y por supuesto la limpieza posterior que terminarā por hacerme sentir el sabor de la excitaciōn de la perra, ya era de por si algo. . .y cuando supe que lo harč 3 veces por dia...bueno eso fuč duro.
No tengo opciōn, sino obedecer, confiando plenamente en que es lo necesario para aprender a servirle como merece.
Eso era pensarlo, pero llegō la hora de realizarlo y no habia vuelta atrās
Como dolieron los azotes, pero mantenia la mente concentrada en el deseo inmenso de llegar a besar los pies de mi Seņor algun dėa y me esforzarč por ello, el sonido de la regla al azotar me hace brincar, y el ardor es picante.
Masturbarme fuč otra cosa, muy dificil contener y no correrme las primeras dos veces, muy dificil, pero el ardor de los muslos me hacia recordar el por que lo hacėa, y seguė con la tercera vez, entonces sė que me dejč ir y tuve una corrida muy intensa pensando siempre en mi Seņor. . .y cuando llegō el momento de azotar la raja embarrada de los jugos de la perra, la sensaciōn del azote se potenciaba con la humedad el sonido era diferente como estallido, y el calor que provocaba, hacia que ardiera como fuego.
Entonces mi mente registrō de pronto una verdad del tamaņo del mundo, el ųnico placer que tendrč en adelante serā el placer de mi Seņor y Amo, y vi lo necesario de grabar en mi con cada azote que no estoy mās que para el placer de EL y no el mėo. Que la raja ya no es mia sino suya como el resto de mi.
La tarde pasō tranquila, dormi varias horas, abrazada a una almohada, y dormė en paz. . .sabiendome en SUS manos para guiarme en el camino que he elegido.
Vuelta a la doma por la noche antes de irme a trabajar. . .
Muy intenso todo, la raja de la perra se ha mojado un poco en el momento de ver mi mano extenderse hacia la regla para empezar con el momento en que frente a Usted obedezco.
El ardor fue intenso, al igual que la corrida de la perra, que mojō mās la raja y la regla, lo cual provocaba que el golpe fuera mās fuerte.
Lo hice despučs de la ducha, y enseguida de lamer los dedos con los que habia limpiado la raja embarrada, me puse la ropa, el roce de la ropa hacia que notara el ardor a cada paso, y me recordaba que pretendo servir a un Amo Sādico y tengo que aprender a soportar el dolor y a disfrutar del mismo cuando se convierte en placer. . .el placer de servirle.
Antes de venir a escribir estas lineas, tan pronto como lleguč a casa despučs de una noche de mucho pensar en el paso que di, y el camino que empiezo a recorrer, no tengo una sola duda. . .fui directo a llevar a cabo las ōrdenes de mi Seņor.
Y pasō que hoy, de frente al espejo que hay en la recāmara, tomč la regla y azotč los muslos con mās firmeza y quizā mās fuerte, en mi mente SUS palabras LOS QUJERO BIEN ADORNADOS sonaban como una orden que no podia dejar de cumplir. Ardiō mās y el color rosa que empezō a aparecer en ellos se fuč tornando rojo, tenia el impulso instintivo de parar y a la vez el deseo de completar las veces que debia azotarlos y no dudč.
Abrė las piernas para masturbarme, y notč el brillo de la humedad que apareciō apenas tocar la raja, como si estuviera lista para cumplir el deseo de su Dueņo en sincronia conocida ya.
No correrme fuč igualmente dificil pero mi ser estaba mās enfocado al placer que daria a mi Seņor cumpliendo fielmente a su orden y esperč a la tercera vez en que la corrida me saliō desde muy profundo, no esperč para empezar a azotar esa raja totalmente mojada, haciendola sentir el poder de a quien le pertenece.
Aun ahora tiempito ya despučs de haber concluido con čsta parte de la doma, los muslos me duelen y la raja arde.
Tomč unas fotos en cuanto habia terminado los azotes pero no consigo que la luz en la recāmara sea suficiente, y no salen, no se aprecia nada
Sč que no justifico con čsto el enviar las pruebas del cumplimiento de las ōrdenes de mi Seņor, seguirč buscando la forma de hacerlo, o el momento.
Con todo respeto, dejo a sus pies las vivencias de la perra cumpliendo con sus ōrdenes para ser domada.
Humildemente
Entiendo bien lo que me dice Seņor, y agradezco el tiempo y el trabajo que estā poniendo en la doma de čsta perra.
Ciertamente necesitaba ser tratada con firmeza, y solo conozco una mano lo suficientemente firme para llevar sujeta la correa que me somete. Estoy segura de que Usted Seņor y Amo serā tan duro y firme como sea necesario, a la vez que cuidarā de la integridad de la perra.
No hay dudas, ni temores, estoy segura de lo que deseo, y Usted decidirā si soy capaz o no de superar la doma. A la cual me someto con entera libertad y en la que pondrč todo el ānimo y la actitud que su valioso tiempo merecen..
Reiterandole la libre decisiōn de ser domada y la entrega de mi voluntad en sus manos para convertirme en su esclava si asi usted lo decide, le agradezco me haya tomado en cuenta.
Humildemente, sabiendo que solo Usted decide si merezco o no un lugar a sus pies, le ruego reciba el compromiso de obediencia de čsta perra. . .
______________________________ __________
Seņor:
Harč como me ordena, suspendo los azotes y en su lugar colocarč la soga que desea, con los tres nudos que haran sentir que la llevo, sin bragas y sin quitarmela ni para mear.
Su perra
Seņor:
Estoy pasando dias dificiles, y estoy segura que Usted esperaba que asi fuera.
Su orden de permanecer atada por y para Usted va haciendo efecto...la raja de la perra esta cada dia mas irritada con el roce continuo y la presion de la soga y los nudos, ni que decir del culo, es practicamente muy dificil por no decir imposible, permanecer sentada con comodidad, o ignorar que estoy atada mientras camino o me agacho. . .
Pero conciente que cada punto de incomodidad me acerca a sus pies Seņor, se los entrego con todo el deseo de servirle.
Sin duda alguna esto esta doblandome, hay momentos en que solo quisiera estar de rodillas ente Usted y rogarle por un poco de alivio, sin embargo quiero ir mas alla, y continuo obedeciendo.
|