He leido este interesante artículo y quería colaborar en él contando otra forma de aplicación del gengibre que usa mi Amo. Consiste en lo siguiente: abre cuidadosamente la cáscara de un cacahuete de un buen tamaño (unos 4 cm) por su mitad longitudinal. Vacía completamente el contenido y tras limpiar las paredes del mismo vuelve a unir ambas mitades con, por ejemplo, loctite. Una vez la unión consolidada inyecta con la aguja una jeringuilla cargada con el zumo del gengibre (previamente pelado y obtenido en la licuadora). Sella el pequeñísimo agujero con un poco de vaselina y guarda el cacahuete en el congelador. A las pocas horas, rompiendo el molde, es decir la cáscara del cachuete, obtiene un supositorio helado de gengibre.
¿Cómo lo usa? Habitualmente lo hace cuando asistimos a una cena con amigos o familiares. Guardo el "supositorio" en una pequeña cajita isotérmica y a media cena, con cualquier excusa, voy un momento al baño y me lo introduzco en el recto.
A los pocos minutos, con el calor corporal, empieza a derretirse y el gengibre surte su efecto con el hecho añadido de que debo estar contrayendo constantemente el esfínter para que no salga el líquido. Después de muchas súplicas silenciosas y de miradas cómplices mi Amo me permite que vuelva al baño y libere todo el líquido retenido. Si tengo suerte, y la situación lo permite, al cabo de un momento podré recibir mi premio en forma de sodomía o de felación mientras mi Amo permite que me masturbe.
Olga.