Un hallazgo, el de los supositorios de jengibre.
Es ingenioso, y mucho, todo el bricolaje que se le puede hacer a un cacahuete.
Pero digo yo ¿Podrían usarse en su lugar una de esas cubiteras pequeñitas que se encuentran por ahí? Recuerdo concretamente que en los sex-shop las hay hasta con forma de mini pene, lo que a estos menesteres resultaría de lo más apropiado. Ello evitaría la tarea de abrir cacahuete, vaciar cacahuete, pegar cacahuete e inseminar cacahuete. Claro que tampoco hay que desdeñar que el gusto por el bricolaje favorece la adquisición de destrezas y aptitudes manuales, y siempre será bueno que entre las virtudes de la sumisa se encuentre la de tener manos hábiles.
Un saludo
Zadhar
PD: Imagino que habrá que tener cuidado de no llenar el cacahuete a tope. Supongo que al congelarse, si no se deja algo de espacio, reventará.
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