La verdad es que el relato es tuyo y solo tuyo

, aunque, vale, me halaga que me cites, jaja!...
Me ha gustado mucho, yo también tengo fantasías y realidades en los cines de barrio, esas salas inmensas, esas cortinas encubridoras, esas rebecas sobre la falda, ese embrujo de la pantalla que te traslada a otro mundo, mientras en la realidad oscura del cine ocurren mil historias.
Es divertido ver que en el fondo no somos tan especiales. En cuanto al libro de Millet, no lo he leido, pero me lo apunto, jeje.
Que me dices de una exploración sobre las fantasías sexuales en el mundo de los niños y los adolescentes?.
Un abrazo para ti,
Jehanna