Obedecer y ordenar es la esencia de todo esto, si no se obedece se está haciendo otra cosa, es el juego del gato y el ratón que en ocasiones muy puntuales puede resultar divertido, pero no como norma, como norma es que te ordenan y debes obedecer sin rechistar, porque sí, sin razón alguna, porque el Dominante lo desea (y tú también, claro). Yo lo tengo muy claro, como Dominante no me gusta el juego del gato y el ratón y si ordeno debo ser obedecida de inmediato a ser posible y como sumisa lo mismo.
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