Ayer tuve la oportunidad de ver a dos Dominas en accion. Una muy querida para mi, y de quien no hablare, y una recien conocida, con un sumiso muy majete. Ella lo dominaba a punta de pequeñas ordenes, suaves, con una voz melodiosa. El sumiso era un perrito feliz, dispuesto a complacerla en pequeñas cosas, infimas, pero cada una de ellas importante y lo hacia de manera inmediata. Habia adoracion cuando miraba a su Domina. Ella jugó con el cuando y cuanto deseó, y despues lo acarició como una mascota, como lo que el se sentia, y hasta descanso como los angelitos a los pies de su Ama. Por que era eso lo importante para el: ser fuente de satisfaccion para ella y eso le llenaba. Esa es su esencia de sumiso.
Un saludo. Jefe |