Modélame para servirte Domingo, 20 de agosto de 2006
Más temprano de lo acostumbrado, estoy ya preparada para regresar a casa después de unos días de vacaciones. Ni siquiera he sido capaz de dormir mi acostumbrada siesta. Mi impaciencia está marcada por saber a mi Amo cerca y mis deseos de estar junto a Él. No importa las veces que nos veamos ni el tiempo que podamos estar juntos. Lo que importa es que una vez en casa... en cualquier momento puede sonar el teléfono para indicarme una hora y un lugar.
Con las maletas dentro del coche y a punto de arrancar, llega un sms con una pregunta... “¿cuando vuelves?”... “ya salgo”... “¿nos vemos hoy o mañana?”... “cuando mi Amo desee”... “hoy, te llamaré para darte instrucciones”.
No puedo evitar hacer el viaje excitada. Mi Amo también está impaciente por verme... mi deseo es su deseo... ¿o es al revés?... ¡qué importa!... yo soy su objeto de deseo y Él es mi fuente de placer.
Una vez en casa, mi primer sms es para Él... “ya estoy en casa y a tu disposición”... unos minutos de espera y se produce la llamada... concretamos la hora y el sitio... “solo un vestido y tus bolas, perrita”... “Sí Amo”... no puede verme la cara pero... estoy sonriendo... nerviosa y ruborizada... un mes y medio ha pasado desde nuestro último encuentro real.
Me meto en la ducha en un vano intento de tranquilizarme... de parar mi excitación... excitación que ya sé que solo se calmara cuando el coja su coche para regresar a sus tierras castellanas... y que volverá a aparecer en cuanto sepa que está en su casa y sigamos con la relación cyber.
Liada en una toalla, respiro profundamente antes de meterme las bolas chinas... una vez más... una de ellas se niega a quedarse dentro... sé que es mi excitación lo que hace que no pueda mantenerla dentro... que tengo que relajarme, pero... ¿cómo hacerlo si falta tan poco para estar entre sus manos?... dentro de poco... seguirá modelándome a su antojo... como arcilla fresca.
Elijo para la ocasión un pareo largo con el top a juego... es de un azul luminoso como el cielo... con unas grandes margaritas... y resalta mi piel morena y mi pelo negro recogido en una coleta alta... el top ... tipo “palabra de honor” es de elástico a punto de abeja... dejará unas pequeñas señales en mis pechos desnudos.
Por fin consigo que las bolas se queden en su sitio el tiempo suficiente para salir de casa y me dirijo al punto de encuentro. A medio camino, mi Amo me llama para decirme que ya ha llegado y de nuevo se sale una bola.... esta vez., no tengo ninguna posibilidad de meterla... hay demasiada gente a mi alrededor... los nervios se anudan en mi estómago... aunque sé que mi Amo disfruta con mi incomodidad cuando se sale y que es un indicativo de la excitación que me provoca... siempre tengo el temor de que aproveche esa bola fuera para castigarme... a 50 metros escasos del lugar de reunión, en plena calle... consigo meterla dentro... y acercarme a mi Amo con una sonrisa resplandeciente... el rubor de mis mejillas hace que no pueda ocultarle lo que ha sucedido... captura mi boca con la suya en un beso exigente... dominante.
Ante unos refrescos, mi Amo no para de decirme lo guapa que me ve... y yo lo nerviosa que estoy... sonrisas cómplices... ojos brillantes... me reflejo en su mirada... y Él en la mía.
Mi Amo intenta tranquilizarme... “hoy es solo una toma de contacto... ver a mi perrita... el día fuerte será el miércoles... pasaremos todo el día juntos... seguirá tu adiestramiento... te disfrutaré a mi antojo”.
Sus palabras hacen que me remueva inquieta en la silla... y no... no me tranquilizan nada... con el tiempo... he ido adquiriendo seguridad ante Él a través de la pantalla... pero el real me enfrenta siempre con mis miedos... dejar de gustarle... no dar la talla... no ser capaz de aguantar lo que sea que me prepare... desilusionarle.
Vamos al parking a coger el coche que nos acercará al sex shop donde mi Amo comprará nuevos juguetes para su sumisa. Antes de arrancar... baja mi top para pellizcar mis pezones a su antojo... y revisar mi sexo... jugar con las bolas... y comprobar mi humedad.
Durante el trayecto no para de meterme un dedo y aprovecha los semáforos en rojo para azotar mi clítoris... mis respingos en el asiento le hacen estallar en una sonora carcajada... que a mi me satisface a la vez que me avergüenza... no sé manejarme con mis nervios.
Ante la entrada del sex shop, un fuerte azote provoca la salida de una bola... y me apresuro a meterla.
Miramos las estanterías... yo sé que mi Amo busca dos cosas concretas: un huevo vibrador que hace tiempo que sabe que deseo... y un plug anal.
Una pareja atiende el mostrador... la mujer se acerca solícita a mi Amo para indicarle los distintos artículos que tiene... se lleva unos cuantos al mostrador para enseñárselos con detenimiento... yo me acerco y observo con la mirada baja como discuten sobre las ventajas de uno u otro.
La mujer me mira de reojo y sonriendo cuando mi Amo dice que “se lo llevará puesto”... yo me sonrojo y me alejo... me pongo de espaldas a ellos mirando con disimulo unas esposas que no veo... y metiendo la mano entre mi pareo para intentar que la dichosa bola se mantenga en su sitio... después de varios intentos lo consigo y regreso al mostrador.
Mi Amo se decide por un huevo vibrador con mando a distancia de color rosa y un plug anal con vibrador, no es excesivamente grande, pero servirá para el uso que quiere darle.
Después de pagar... pregunta donde puede colocarme los juguetes... y le autorizan a usar una de las cabinas para ello.
En el reducido espacio... mi Amo se sienta y me ordena desnudarme... poner las manos detrás y abrirme de piernas... quiere revisar bien a su putita... satisfecho con la exploración por delante y después de sacarme la única bola que permanece dentro... me hace girar... apoyar las manos en la puerta y ofrecerle mi culito para la revisión... lo azota varias veces... yo sé que las cabinas son insonorizadas pero... cuando oigo el sonido de su mano no puedo evitar pensar si se habrá oido fuera... y lo que estarán pensando la pareja del mostrador... tengo la “sensación” de que saben perfectamente lo está sucediendo... me “siento” observada.... y sé que todo está en mi imaginación nada más.
Después de introducir el plug y ponerlo en marcha... hace lo mismo con el huevo... lo enciende y lo apaga divertido... mirándome fijamente... prohibiéndome correrme... está muy satisfecho con la compra.... y con su sumisa... así que decide premiarla... de rodillas... con las manos en la espalda.... y su miembro en mi boca... la cabina se hace más pequeña... produciéndome una agobiante sensación de claustrofobia.... aún así... no dejo de saborear su fuente de placer... y el mio... hasta que su leche llena mi boca y la trago toda... sin derramar ni una sola gota... procediendo a limpiar su pene hasta dejarlo reluciente.
Con una caricia en la cabeza... me hace saber lo satisfecho que está... me ordena vestirme y salimos... la mujer se despide de mí con una sonrisa... el hombre ha estado todo el tiempo pendiente de refilón... seguramente comentarán al marcharnos pero... yo voy feliz al lado de mi Amo y me importa poco.
Cenamos en la plaza del Ayuntamiento... entre bromas y risas... mi Amo enciende y apaga el huevo cada vez que yo tomo la palabra... está juguetón... y se le nota feliz de estar con su puta... yo también lo estoy... hablamos de muchas cosas... de gente conocida... de lo que ocurre en msn... del Club... y de nosotros.
Terminada la cena... me acompaña hasta cerca de casa... un beso... un azote... y un pellizco en un pezón... es nuestra despedida hasta el siguiente encuentro.
Con mis respetos,
arcilla{AA}
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