...Y mi cuerpo era el puerto donde una y otra vez amarrabas tu deseo, surcabas mi pecho con tus besos, navegando con olas de caricias embravecías el mar en calma de mis sueños.
En aquellas noches tus susurradas palabras, revueltas entre sabanas de arena ,eran la dulce brisa que me hacía estremecer de placer.Anclaste tu corazón a mi alma y después zarpaste hacía el horizonte, buscando el olvido y dejándome un océano infinito de recuerdos...
----------------- "El recuerdo es el único paraíso del cual no podemos ser expulsados". Jean Paul Richter |