Muy intenso relato. Creo que quien lo escribió lo hizo con todo el corazón... Y quien lo escribió sí merecía la pena. Hay que decir que este relato se publicó sin su consentimiento, solo se escribió dirigido a la persona amada, aunque el autor no le reprocha a ella que lo haya hecho público.
Ahora ya nada importa. Ya solo quedan recuerdos.
Nunca tenemos los finales que deseamos. O quizás es mejor que no haya finales, sino nuevos comienzos, con los mismos protagonistas o con distintos...
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