Viernes 25... sábado 26... domingo 27... los días transcurren despacio... ocupada en ir escribiendo los relatos... descargando las fotos... llamadas telefónicas... sms... y breves conexiones de msn.
Conozco bien a mi Amo... sé de sus responsabilidades... y sus compromisos... yo también tengo los míos... sólo nos queda un encuentro... el de la despedida... Él regresará a sus tierras castellanas el miércoles 30... así que... solo nos queda el lunes o martes para vernos.
Una extraña melancolía me embarga antes de tiempo... melancolía que me abandona levemente cuando me siento... y noto mi culo dolorido... es entonces cuando sonrío de nuevo... y una leve humedad se hace sentir entre mis muslos.
Efectivamente... la cita se produce el lunes 28 a las 8 de la tarde... en el lugar de siempre.
He elegido para la ocasión... un vestido que le encanta a mi Amo... tiene un estampado a rombos horizontales y verticales... con distintos tonos color tierra... rojizos y verdes... de finos tirantes... se adapta perfectamente a mis formas... el tejido es muy suave... pero lo que más le agrada a mi Amo... es su escote... aparentemente... se diría que apenas muestra nada... la realidad es otra... la realidad es... que estando cerca se pueden ver mis pechos... hasta casi el nacimiento del pezón... evidentemente... es de fácil acceso a las manos de mi Amo... que no solo puede masajearlos directamente... sino además... pellizcar los pezones... sin necesidad de bajar los tirantes siquiera.
Mis pezones son grandes... y casi siempre están duros y erectos... hasta tal punto... que no es necesario pellizcarlos para poder ponerle pinzas.
Como ya sabéis del último encuentro... me había bajado la regla... así que... por precaución... llevaba tanga... un tanga negro... con tres finas tiras en los laterales... que se unían en la parte de atrás en un corazón de piedrecitas rojas.
Por orden de mi Amo... llevaba en el bolso... el plug anal vibratorio... el lubricante... mi collar... y la cadena.
Por decisión propia... y para sorprender a mi Amo... también llevaba dos pinzas con dos plomos... la cámara de fotos... quise coger también la máscara... pero debimos de dejarla olvidada en el Hotel... porque no la encontré.
Ante mi coca-cola... fumando un cigarrillo... esperaba “mustia” la llegada de mi Amo... fue verlo pasar con el coche... con una sonrisa luminosa... y todo mi ánimo cambió... olvidé que era la despedida del “real”... olvidé mi melancolía... olvidé que estaba con la regla... olvidé cualquier pensamiento turbio... y me dejé embargar por la alegría del momento... por su proximidad... por su mirada... por su sonrisa... en definitiva... por todo Él.
Le dije que ya había colgado las primeras fotos... que los relatos esperaban su aprobación... y quiso verlo directamente en el Club... así que nos fuimos a un ciber... y le enseñé como entrar (ya os contaré porqué mi Amo no escribe)... como manejarse por los distintos foros... y cómo responder... al hacerlo desde mi cuenta... no quiso escribir... y esperar a su regreso a casa para hacerlo... (creo que aún anda buscando la contraseña... que ha perdido por tercera vezL).
Después del ciber... cogemos el coche para dirigirnos a un sitio tranquilo... como siempre... levanto mi vestido para que mi culo toque directamente sobre el asiento.
Encontramos una calle sin salida... con una vieja fábrica vacía... el lugar está desierto... como siempre y por precaución... deja el coche de forma que el morro mira hacia la carretera por donde tenemos que salir.
Bajamos del coche... y abre el maletero... yo saco lo que me ha pedido que lleve... y le muestro con una sonrisa las pinzas que no espera... me lo agradece con un pellizco en ambos pezones a la vez y un azote en el culo... él rebusca en el maletero... y saca una vela roja.
Lo primero... es ponerle el collar a su perrita... mientras lo hace... froto mi mejilla en su brazo y le doy un beso... es ternura... un gesto espontáneo... carente de sexualidad... pero que a mi Amo le complace.
Después de colocar la cadena... saca mis pechos del vestido... y me pone las pinzas que ya van preparadas con los pesos... me gira y me hace poner las manos en el exterior del maletero... inclinada hacia delante... las piernas separadas... sube mi vestido hasta la cintura... dejando mis nalgas expuestas... ladea el hilo del tanga... y pone un poco de lubricante en la entrada del ano... poco a poco... girando suavemente... va dilatando mi culito con el plug... hasta meterlo del todo... y ponerlo a la velocidad máxima.
Enciende la vela roja... y me ordena que la sujete con una mano... así Él queda libre para azotar mi culo... una... dos... tres... no llevo la cuenta... ni un gesto... ni una queja... ni un gemido... se diría que no siento nada... excepto... por mi lengua paseándose por mis labios.
Al caer la primera gota de cera... me muerdo el labio inferior... es mi forma de “ocultar” mi excitación... la de mi Amo... la siento a la altura de mi cadera... con cada gota que cae encima de culo.
Cuando termina... lo fotografía... pero no le parece que esté lo suficientemente rojo... y lo azota nuevamente... hasta que toma el color que le gusta.
Es entonces cuando hace que me gire... y se dedica a echar cera en mis pechos... de uno a otro... gota a gota... hasta que considera que hay suficiente... y me ordena meterme en el maletero del coche... donde nuevamente me hará más fotos... cubro mi cara con las manos... sonriente... pícara... dejando en medio mis ojos abiertos para contemplar su disfrute... y el mío... pues ha llegado la hora de tomar el biberón.
Un biberón que tomo con suavidad entre mis manos... adorándolo... recorriéndolo muy despacio con mi lengua... de arriba abajo... trazando círculos en su tetina... acaricio mis labios con ella... antes de volver a subir y bajar... es mi juguete... y mi Amo me deja jugar con tranquilidad.
Poco a poco... mi deseo va creciendo... quiero darle más placer... sé lo que le gusta... me lo meto entero en la boca... a pesar de la incomodidad del maletero... mientras mi Amo me tiene sujeta con la cadena... dirigiendo ahora los movimientos... me hace parar para que salga del maletero... me quiere de rodillas ante Él... sumisa... dispuesta a complacerle... adorando lo que es mi pasión.
Mi lengua recoge golosa... las primeras gotas de su líquido preseminal... que degusto saboreándolo a placer... para inmediatamente... proseguir con el objeto de mi adoración... hasta que mi Amo empieza a llevar el ritmo... cada vez más rápido... más adentro... “más”... “quiero más”... “la quiero toda”... es lo que dice mi mente... aunque de mi boca no salga ni una palabra.
De repente... mi Amo me separa... me quita mi biberón... me ordena abrir la boca y sacar la lengua... el primer chorro sale fuera... el resto cae todo en mi boca... espero a que “inmortalice” el momento... antes de beberme toda su lechita... y limpiarlo a conciencia con mi lengua.
Me ayuda a incorporarme... tirando de la cadena... al lado del coche... hay unas jaulas metálicas... que han estado en mi retina desde el primer momento... le pido permiso para meterme en una de ellas... me encanta la sensación... la cadena pasa por entre los barrotes y mi amo la sujeta... acercándome y haciendo que me aleje de ellos a placer... me ordena bajar el vestido hasta la cintura... girarme... mostrarle mi culo... me da la cadena... y yo la pongo con el cuero de forma sugerente en mi culo... me pide que me dé un par de azotes con ella... mientras toma más fotografías.
Al girarme de nuevo... y pegarme a los barrotes... beso el cuero de la cadena... mi Amo me hace salir de la jaula... durante unos instantes... me siento decepcionada... pero me dura poco... puesto que lo que desea es fotografiar mi cuerpo desnudo... de cintura para arriba... con las manos tapándome la cara... pero mostrando la sonrisa de felicidad que tengo en esos momentos.
Para mí... es una de las mejores fotos... ya que... en vez de reflejar la tristeza de una separación... es la imagen viva de mi alegría... y pertenencia a mi Amo.
Al subirme el vestido... comprueba que la cera no se vé... si se tiene un poco de cuidado... con los movimientos del escote... “esta noche dormirás con la cera”... “sí, mi Amo”... respondo feliz.
En el momento de decirnos adiós... pocas palabras cruzamos... “cuídate, perrita”... “mándame un sms para que sepa que has llegado a casa”... “lo haré”... “hasta pronto, Amo”... “hasta pronto, putita mía”... los dos sonreímos... nuestras manos se separan lentamente... mientras nuestros cuerpos giran... nos damos la espalda... y nos alejamos... cada uno coge su coche... mi Amo en dirección a Torrevieja... yo en sentido contrario... dirección Alicante... sin embargo... nuestros pasos van juntos... siguiendo un mismo camino... una misma dirección... el de su Dominación... y mi sumisión.
Mi Amo Alfarero... yo tu arcilla... modélame para servirte

.
Con todos mis respetos,
Arcilla{AA}