Tema: Mía
Ver Mensaje Individual
Antiguo 20/09/2006, 02:38   #1
tTiger
 
Rol: Switch
Sexo: Hombre
Fecha de Ingreso: Aug 2006
Mensajes: 2.257
Predeterminado Mía

Suena el vals olvidado. Entre sedas semitransparentes te muestras provocadora, paseando ante mí como si no advirtieras mi presencia. Buscas pervertirme... ¡Perviérteme! Me perviertes, sí... hasta perder el control, hasta enloquecer de deseo por ti. Entre sedas semitranparentes muestras tu cuerpo desnudo, una escultura hermosa, dinámica, de armónicos movimientos.

Me acerco a ti veloz como el rayo. El perfume de la sonata invade la estancia. Te empujo contra la pared. Paso mi lengua rápidamente por tus labios y luego por tu cuello. Dejas escapar un gemido. Me abro paso entre tu ligera vestimenta, y me agacho. Me embriaga el dulce jazmín de tu pubis. Te huelo... uhmmmm... paso mi lengua lentamente por él, saboreando cada milímetro de tu sexo, abriendo camino entre esos labios carnosos que dejan tu humedad en mi boca. Dejas escapar otro gemido, esta vez más tierno.

Me miras. No. Hoy no. No me mires. Date la vuelta. Hoy eres mía a mi antojo. Te despojo de tus ropas. Muerdo tu cuello. Dame tu vida. Dame tu alma. Dame tu corazón. No te muevas. Acaricio tu espalda. Abro tus piernas. Intentas cerrarlas. No, no lo hagas. Voy a entrar en ti, lo desees o no. Te doy un azote. Gimes. Otro azote. Vuelves a gemir. Separo de nuevo tus piernas y tiro de tus caderas hacia mí. No te vas a escapar. Agarro tus muñecas y coloco las palmas de tus manos en la pared. Te sujeto con fuerza para que no te muevas. Me sientes abriéndome camino entre tus nalgas. Siénteme entrando en ese lugar tan prohibido, lentamente. Te oigo. Te duele pero te gusta. Empujo paulatinamente para entrar. Poco a poco vas dilatando. Tus quejidos son gemidos ahora. Quieres tocarte, pero no te voy a dejar. Ahora no. Siénteme entrando y saliendo de ti. Siente mi vaivén. Siente mi balanceo. Siente los golpes periódicos contra tus nalgas. Sumerjo mi rostro en tus cabellos, sintiendo su fragancia. Se me acelera la respiración. Sofocado, apenas puedo mantener sujetas tus muñecas. Las libero. Pero no te toques. Ahora eres sólo para mí. Abrazo tu cuerpo, acaricio tus pechos. Mientras doy las últimas embestidas, sientes mi aliento templado en tu nuca. Entre gritos de placer descargo dentro de ti mi semen caliente y espeso, aprisionando tus pechos, pellizcando tus pezones. Rujo.

Ahora puedes tocarte. Tócate. Pero sigue cara a la pared. Únicamente quiero oírte mientras te acaricio la espalda y te beso el cuello cariñosamente. Me gusta oírte llegar. Cierro los ojos. Te escucho. Tus gemidos acompañan el piano. Es música celestial para mis oídos. Siento el calor de tu cuerpo. Lamo tu sudor. Y finalmente te doy la vuelta y te abrazo, mi niña. Me llena visitar contigo esos lugares profundos, y acceder a ese tesoro secreto que sólo los amantes comparten.

Ttiger
tTiger está desconectado   Responder Citando