Hola maikel,
muy interesante tema y muy interesantes los enlaces, sobre todo las definiciones de este hombre acerca de las relaciones de poder.
Recuerdo la primera vez que ví "Garganta Profunda", con el putón Linda Lovelance. Fue hace quince años en una Sala X de sesión contínua, en la que se entraba y salía a escondidas y en la que no había ni una sóla mujer.
Hace un año, más o menos, pusieron en la Filmoteca Nacional la película "Deep Throat", el "icono del cine erótico por excelencia", con Linda Lovelance, la controvertida actriz de "la vanguardia del cine porno americano de los años 70". La cola en la taquilla daba la vuelta a la manzana y más de la mitad de las personas que iban a entrar a verla eran mujeres.
Las cosas van cambiando, a su ritmo, pero cambiando.
Si tengo que decidir cuál de las dos experiencias fue más excitante, me quedo con la primera, pero también te digo que sería triste haberme tenido que conformar con la primera sólo.
Poder elegir es la base de todo. La base para conocerte a ti mismo, para saber lo que te gusta sin que te lo vendan y sobre todo para no vivir "esclavizado" a un espejismo.
Creo que hay una gran cantidad de gente que no vive el BDSM como una reivindicación social y aquí creo que radica la diferencia del "orgullo" BDSM del orgullo gay. Los gays tenían una serie de logros sociales por delante que l@s sadomasos no tenemos.
Sí tienen, en mi opinión, una asignatura pendiente en cuanto a logros culturales, por eso sí creo que una asociación cultural tiene sentido. Por este lado no creo que el BDSM perdería ni un ápice de su sofisticación, cada un@, en privado, hace lo que le da la gana, exáctamente igual que declararse homosexual no desvela en absoluto nada de la vida privada de nadie.
Ahora, cuando todo está por hacer, es difícil que la gente "se moje", pero cuando tengas un presupuesto del Ministerio de Cultura de 50.000.- euros anuales y una planta en el Círculo de Bellas Artes pa ti sólo ya veras como todo el mundo "se apunta".
Suerte y un abrazo.
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