El Encuentro.
Soy un amo de 40 años, del sudeste de España. Os envío el relato y las fotos del encuentro con una amiga y la sesión que realizamos. Un abrazo a tantos amigos y amigas del club gracias a los caules me siento un miembro de un grupo y no un tipo raro con gustos muy raros...
EL ENCUENTRO.
Habíamos quedado en un motel a las cinco de la tarde. Yo llegué primero, me registré, ocupé la habitación y envíe a mi amiga sumisa un mensaje, sólo ponía “habitación 07”.
Me duché y dejé entornada la puerta de la calle, esperando su llegada. La oí acercarse y sin mediar palabra, nada más entrar, tapé su cara con una toalla. Se quedó quieta. Con una cuerda que ya tenía preparada la até y finalmente esposé sus manos. Sin quitar la toalla, coloqué el collar de perra en su cuello.
A continuación la empujé hasta la cama y la dejé caer boca abajo. Metí la mano debajo de su falda y comprobé que había cumplido mis órdenes, llevaba unas medias y un tanga negro. Tras darla algunos azotes la penetré sin decir ni media palabra. Ya estaba totalmente húmeda y la oí gemir de placer.
Saqué el pene y retiré la toalla.
“Muy bien zorra, vamos a ver que tal te portas” dije “ quitate la falda y la camisa.” Obedeció sin rechistar. Después la ordené que se pusiera a cuatro patas y la hice pasearse por la habitación ladrando. Después me senté sobre la cama y tirando de la correa acerqué a la perra hacia mi.
“empieza a lamer por los pies VENGA”, mientras su lengua hacía lo que le había ordenado, empecé a dar golpes con la fusta en su culo y su espalda., pronto noté como subía lamiendo por la pierna hasta acercase a mi polla. La ordené que lamiese los huevos y así lo hizo. La tiré del pelo y acerque mi polla, imaginaros como estaba, a su boca y de un empujón la metí hasta dentro. Ella empezó a lamer el grande con absoluta pasión. En esa postura saqué sus pechos por encima del sujetador y los golpee con la palma de la mano.
Saqué la polla de su boca y la ordené seguir lamiendo. Su lengua ascendió a mis pezones y finalmente lamió mis axilas. Me incorporé y tiré de nuevo de la correa para ponerla a cuatro patas de espaldas a mi. Empecé a golpear su culo, primero con la mano y luego con la fusta, bajé un poco para golpear su entremuslo, una zona muy sensible. Después metí de nuevo mi polla en su boca, me encanta como mama, es una autentica golosa. Después saqué la polla y tras darla una bofetada en la cara la ordené lamer la palma de la mano.
Encendí una vela roja y empecé a dejar caer cera sobre su espalda y su culo, luego la ordené tumbarse boca arriba, cambié las esposas de posición y dejé caer cera sobre sus pechos y sus muslos, también algunas sobre su pubis, pero sin tocar su clítoris. La mandé soplar la vela y tras apagarla apreté su punta caliente sobre un pecho. Después metí la vela por su vagina y la apoyé en su tanga para que no se saliera. Me puse sobre ellas, primero me hice una cubanita con sus pechos (enormes por cierto). La ordené lamer mis huevos y luego mi ano, mientras con un dedo jugaba con su clítoris.
A continuación se puso de nuevo boca abajo y me acerqué a ella, estaban esposadas sus manos a la espalda. La penetré una y otra vez, pidió permiso y se corrió dos veces. La segunda coincidió con la mía. Después retiró el preservativo y limpio mi polla. Nos vestimos, nos besamos (nos encanta) y antes de salir la recordé su condición de sumisa, ordenandola que se postrara ante mi y besara mis zapatos.
En fin, para que veáis algo que lo sucedido aquella tarde cuelgo estas fotos. Un saludo al Club.
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