¡Ya lo he hecho! Mi Amo me ha echado cera en el coñito y aunque ninguna gota cayó directamente en el clítoris, si estuvieron bien cerca. Al empezar la sesión ya sabía que ésta iba a ser una de las
prácticas que mi Amo haría conmigo y estaba supernerviosa. No fue lo primero que me hizo pero cuando llegó el momente no sé qué me pasó que las gotas quemaban más que nunca en cualquier parte del cuerpo, hasta en las menos sensibles!
Gracias a la paciencia de mi Amo, al final me fui tranquilizando y pude ir soportándola sobre el vientre, los pechos, pezones...Al principio estuve atada pero cuando fue a echármela por la vulva mi Amo me desató y se colocó entre mis piernas impidiendo que las cerrara. Me la fue derramando poco a poco, primero en el pubis y luego fue bajando un poco más. A cada gota yo gemía, suplicaba, le apretaba entre mis piernas, y al final hasta me reía y levantaba la cabeza para soplar! Eso sí, la sensación fue única, me sentía entregada a mi Amo, no quería que parara, me costaba aguantar porque me quemaba bastante, pero saber que estaba haciendo lo que tanto temía me "", qué maravilla...! y lo mejor, que al final mi Amo me dijera que estaba orgulloso de mí... Estoy deseando repetir!