En el fondo he sentido alivio al conocer las respuestas, porque ese niño esté sano y porque ella haya conseguido dejar a ese cabrón y aun así siga siendo una sumisa, en mi opinión, digna de admiración.
Gracias a ambos de todo corazón por compartir el relato. Muchas veces los detalles son necesarios en estos casos, mas que nada,y por ejemplo, para alertar a potenciales sumisas incautas de ese cabrón... yo, por mi parte, no me arrimaré a ninguno que tenga una mesa tocinera ( esto es algo llevado al extremo del absurdo, pero se advierte,por los detalles, un modus operandi en el proceder del animal que podría, en el mejor de los casos, encenderle la bombilla de alerta a más de una).
Besos
MariaNa
|