A cada paso que daba el camino parecía alargarse al mismo tiempo en que la cuesta abajo se marcaba más, las hojas de los frondosos árboles se movían por el viento ahora helado mientras las ramas se agitaban como si quisieran atraer su atención, una densa niebla ascendía desde los pies de la joven envolviéndola hasta que no pudo ver nada, entonces estiró los brazos tratando de encontrar una superficie para guiarse pero no encontró nada, toda la vegetación que rodeaba el camino parecía haberse retirado abriéndole paso a la niebla, sintió como una fuerza la empujaba hacia atrás ,haciéndola retroceder en el camino, claramente oyó una voz que le dijo: vuelve por donde viniste, no perteneces aquí e inmediatamente la niebla desapareció y el plateado camino que la luna dibujaba se hizo aún más brillante, Lucía hizo caso omiso a las palabras y continuó caminando hacia su destino mientras pensaba que el sonido del viento combinado con la inquietante oscuridad la habían hecho oír voces inexistentes, después de todo ella estaba sola y no había visto a nadie cerca como para justificar esas palabras.
Ella no lo sabía pero unos ojos la observaban entre las sombras de la espesa vegetación, que tras esfumarse la niebla regresó a su lugar como si nada hubiera pasado.
Después de una larga caminata llegó al final del camino y encontró un castillo hecho de piedras encajadas una sobre otra, notó que cada piedra tenía un ángulo tan preciso que no hacía falta nada entre una piedra y otra para unirlas; al voltear para ver cuán largo había sido el camino que la llevó hasta el castillo, se llevó la gran sorpresa de no encontrarlo… el camino había desaparecido al dar el último paso… se sintió angustiada , tan asustada como confundida… pero una cosa si era segura , ya no había marcha atrás…
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