Salio a la calle casi cantando bajo la lluvia sin que notase que la observaban saltando de charco en charco hasta mojarse las rodillas. Estaba empapada pero ni se había dado cuenta y si se hubiese dado no creo que le importase mucho. De hecho vio un charco mayor y fue a por el, dio una fuerte patada y el agua salpico unas lunas cercanas, cuando el dependiente salió a la puerta ya se había perdido de vista caminando como una trapecista por la fila de adoquines donde termina las aceras: los bordillos.
Su sonrisa alocada delataba que algo no funcionaba bien en sus pensamientos, todos pensaron que podía ser efecto de alguna hierba, una copa de más o un estado transitorio de alteración mental. Ella iba como si flotara, comos fuese única o como si estuviese sola en este mundo y sin importarle los demás portadora de una sonrisa ensimismada, abierta, perenne y frágil.
Lloviznaba y casi arreciaba la lluvia. Se escuchó el primer trueno pero ni se inmutaba como si el espacio o la misma tormenta le perteneciese.
Vio un clavel en un cubo de la basura casi entero y fresco, se fijó que nadie la mirase cuando reparo en el, lo lavo con agua de la lluvia y con una delgada hoja de papel de celulosa lo acogió entre sus delgadas y finas manos como si fuese la flor mas bonita del mundo.
Tanta alegría contagiosa hizo que al girarse viese un perrito sin collar la siguiese y tierna como la misma ternura se inclino hacia el, y mientras en can lamía su mano derecha con su aceptación, ella lo acariciaba en su cuello sin propietari@ con la izquierda, el oliscaba su clavel y ella hablaba con en como si fuese una persona conocida.
La gente, que aunque estuviesen acostumbradas a ver escenas incongruentes le dedicaban unos segundos de sus miradas y proseguían como un fugaz pensamiento sin entender su actitud.
De pelo cortado a media melena en recto color rubio tostado y cara pecosa, labios de modelo de publicidad pin art, rojos carmín y piel pálida, nada estrafalaria y bien vestida, abrigada en ante, blusa a cuadros cerrada, bufanda de lana, pantalones ajustados y zapatos de medio con fino tacón, era una esbelta figura para parecer que no estuviese en sus cabales. .
Y entonces ella pensó, tengo una cita a las cinco y tomando su móvil dijo la tan fatídica frase que solo se dice en un mundo donde solo se admitan loc@s: Mamá al fin me he enamorado, y su madre contestó: -otra vez? y ella contestó Mamá te aseguro, y lo dijo con ansiedad, que esta vez es de verdad, y sintió la tierna sonrisa de una madre al sonreír entre palabras; y continuo lloviznado, ella siguió feliz caminado en línea recta por los bordillos haciendo equilibrios pero sin caerse en un que mas da que sea el fin del mundo pasado mañana: Ella no se enteraría ni le importaría esta totalmente loca y es feliz, o mejor dicho feliz y totalmente loca de remate. Sea_Lord
Última edición por Sea_Lord; 27/12/2006 a las 19:13 |