Las vanguardias de principios del siglo XX cogieron un martillo y rompieron el espejo familiar. Un siglo después todavía estamos en la reconstrucción, con los dedos llenos de pegamento y sin saber si hacen mejor efecto los trocitos, el antiguo cristal o lo que estamos recomponiendo.
Sea como sea, ultraísmo, dadaísmo, surrealismo, antipoesía...por lo menos abrieron las ventanas de la habitación y entró el aire. Seguramente también se coló algo de polvo, pero así es la vida/visa.
Gracias, Karla, por abrir este hilo que nos da a conocer poemas y poesía que están, ahí, escondiditos, a la sombra de los ilustres que figuran en los libros.
Un poema de Marcel Béalu para este hilo:
¿Quién se adelanta al tiempo?
Una muchacha desnuda y la muerte
¿Quién corre en el surco del viento?
Es Nabuco llamado Nodosor
Cada paso de su elefante
Aplasta a cuatro mil niños
|