Muy curiosa la historia arcilla{AA}. Al igual que rosinia, conocía la frase pero no el cuento. Gracias por compartirlo.
Gata, es completamente cierto que no hay Dios que disfrute en el sillón del dentista y que es un mal trago que hay que pasar. Pero deja las venas tranquilas, que cuando pasa vuelves a lucir la sonrisa, la hermosura, y todo lo que tienes para estar orgullosa de ti misma. Que estoy seguro de que es mucho.
Sino ¿qué tendría que hacer yo que a mi no me arregla ni el dentista, la corporación dermoestética y el inventor del pedaleador ese de la tienda en casa todos juntos?
¡Y eso si que no tiene arreglo!
Un saludo
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