Enemistad
Ahora que no estas,
ahora que te vas
siento la compañia
de mi soledad.
Todo tirado por la borda,
siento en mis venas el naufrágio
tiburones mutilados, anguilas fugaces,
cocodrilos con colmillos de oro,
todo el tiempo triturado en el cosmos,
y no queda espacio,
ni para ti
ni para mí.
La isla se huele lejos,
odio la hipocresía de las palmeras,
chocolate y coco,
reflejo del bisturí sobre mis carnes
dañándome poco.
Un día sí, sujetos por cadenas
ni nos saludaremos,
el odio lo conozco
desde que nacieron tus ojos resacosos,
deberías conocer, dado el tiempo,
el respeto de mi indiferencia,
el dialecto de mi amarga mirada
que hoy frente a las olas
no te dirá nada.
Surfea en tu ola,
este es mi tsunami
por una regla de tres,
la x será errónea
invisible,
como nuestra asquerosa
amistad,
incalculable.
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