Rol: sumiso Sexo: Mujer Fecha de Ingreso: Dec 2006
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| Hermano/a- hermano/a
Uno de ellos sorprendió al otro haciendo algo malo: masturbándose, leyendo revistas pornográficas o visitando en el PC nuestro sucio sitio (¡qué perversión!).
Después de algunas negociaciones (que puede ser de las mejores partes de la escena, uno tratando de escapar del castigo, pidiendo perdón y piedad, el otro insistiendo firme en el chantaje), el culpable acepta someterse ser castigado para evitar que el otro lo denuncie a los padres. Se puede usar cualquier forma de castigo doméstico, pero si fuera mi hermana, definitivamente se lo daría sobre el trasero al aire.
Otra vez, Ud. elige la época. Primos
El primo mayor quedó a cargo, y va a abusar de su posición para vengar en el otro las palizas recibidas de sus padres O el menor descubrió las faltas del mayor y lo chantajeará para poder castigarlo.
Desde luego, primos traviesos podrían practicar algunos juegos sexuales.
O tal vez el primo a cargo tiene curiosidad por BDSM, y quiere experimentar un poco qué es eso de ser dominante. Compañeros de cuarto
Ud. comparte una habitación, departamento o casa con un amigo. Este escenario parece ideal para parejas del mismo sexo, ya que usualmente los compañeros de cuarto lo son, pero si no, se puede jugar igual.
Los castigos, azotainas o penitencias, sería por no haber pagado el alquiler a tiempo, por desordenado, por no hacer su parte de las tareas domésticas por abusar en el uso del baño. Podría haber un compañero dominante, o, si son switches, ambos podrían ser castigados a su turno.
Ropa contemporánea, desde luego. Niñera – niño
Una niñera sádica abusa de su autoridad, haciendo que el niño se arrodille o pare en el rincón, y azotándolo a su voluntad, con la amenaza de decirle a los padres del niño que se ha portado mal si no acepta el castigo. (Quizás la niñera trajo consigo unas fotos o una revista pornográfica, o un atado de cigarrillos para mostrarle a los padres para chantajear al niño. El medio de chantaje debería ser adecuado a la edad imaginaria del niño).
O tal vez los padres del niño la autorizaron a castigarlos corporalmente.
Como este sería el equivalente actual del siguiente, la vestimenta sería contemporánea.
Tutor (governanta) – niño
Otra forma de disciplina doméstica. Usualmente es formal. Los instrumentos podrían ser una caña, correa o el manojo de abedul, sobre la ropa o con las nalgas desnudas, las manos en los tobillos o rodillas, o doblado en el borde de la cama o sobre una mesa. También podría castigar con una regla o correa en las manos. Sólo los niños muy pequeños irían sobre la falda.
Si la gobernanta es francesa usaría el martinet o el sacudidor de alfombras.
Si es alemana, sería muy, muy estricta y usaría una vara o fusta, y hablaría con un fuerte acento teutónico (¿alguien dijo estereotipos?).
Y, desde luego, los tutores y gobernantas inglesas son famosos por su uso de la vara, que podía ser la caña o el manojo de abedul (vea el Ritual de la caña).
Alguna espera antes y algún tiempo parado (o tal vez de rodillas) en el rincón después serían casi obligatorios.
Tanto el tutor como el niño deberían vestir formalmente, de acuerdo a la época elegida.
También se podría usar el Ritual de castigo. Vecino – niño
Sus padres deben viajar, y deciden dejarlo/a con un vecino. A Ud. le gusta el vecino porque es una dulce anciana (o un dulce anciano) (o tal vez una hermosa mujer joven, o un hombre joven y atractivo), y el vecino gusta de Ud.
Todo iría bien si no fuera que el vecino está en el lugar de sus padres, es severo y no acepta tonterías. Todos los ingredientes de la disciplina doméstica, pero con alguien que es casi un extraño. El vecino tiene sus reglas, y Ud deberá seguirlas o terminará sobre sus rodillas, en un rincón o de rodillas. O todo ello.
Cualquier combinación de géneros es posible (aunque ningún padre dejaría en el mundo real a su hija al cuidado de un hombre joven y atractivo. Pero esto no es el mundo real). Cavernícola – compañero/a
Supongamos que son miembros de una cultura primitiva, tal vez en la Edad de Piedra. La vida como hubiera sido para una pareja de cazadores-recolectores hace 10.000 años. O tal vez hoy día, en algún lugar remoto cerca de ningún lado, en el Amazonas, el África o algo así. Desde luego, el dominante es un bruto, casi simiesco, sin ningún respeto por su compañero/a. Bofetadas, palizas, sexo duro desde atrás y sólo para satisfacción del dominante, trabajo duro, lo que se le ocurra. Y sin palabras, sólo gruñídos, ladridos y mostrar los dientes.
Esta escena es buena para jugarla en el exterior, en un refugio improvisado, de hojas y ramas si es posible, o con una anacrónica lona, y cocinando en una fogata.
Y con seguridad una mujer de la Edad de Piedra podría dominar a su hombre.
El hombre y la mujer apenas vestidos con pieles (ahora se pueden conseguir sintéticas, si bien no huelen igual), o en harapos (la arpillera es apropiada si bien tal vez anacrónica) y descalzos (podrían inclusive estar desnudos).
(continua)
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