No pude ir, acudir, estar....
Una urgencia familiar grave me impidió asistir al esperado y deseado evento. Cosa de progenitores con salud delicada, circunstancias que no deseas, pero que pueden ocurrir en cualquier momento, aunque nunca sabes cuando. Afortunadamente, a estas horas, todo parece estabilizado.
En fin, por el momento solo puedo decir que la velada prometía ser todo un éxito por la cantidad y calidad de amigos y conocidos que estaban dispuestos a arropar la esperada vuelta de Domina Zara a su Fetish Café.
|