Rol: sumiso Sexo: Mujer Ubicación: En mi hogar, el que mi AMO Karr, me ha dado, sus pies Fecha de Ingreso: Dec 2006
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| Siempre había caminado altiva.....
Siempre había caminado altiva, mirando a la gente a la cara, siempre con una simple sonrisa, dispuesta a retornar la mirada si alguien con descaro la miraba.
Ahora corría, llegaba tarde, su paso era acelerado, su respiración, y su corazón latía con rapidez. No quería llegar tarde, quería encontrarlo conectado, hablar con el, conversar, criticar, y reír. Sin darse cuenta se habían vuelto una necesidad.
Llegaba a casa, se cambiaba, se tiraba en el sofá frente aquella pantalla, apoyando el ordenador en sus piernas, le gustaba sentir ese calor, le hacia sentirse mas cerca. Se conectaba y esperaba que él apareciera. O contenta le saludaba porque él había llegado antes.
Aquella tarde empezó como todas, nada tenia de especial.
Temas varios, varias risas, varias insinuaciones que nunca llegaban a nada.
Pero aquel día s urgió el tema, y la tensión se palpo enseguida, no estaban cómodos, uno quería hablar, el otro preguntar, pero les era difícil pensar que tras aquellas largas conversaciones se ocultara el placer mas oscuro, algo que los dos habían ocultado cuidadosamente.
Sin saberlo aquella tarde Amo y sumisa se habían encontrado.
Primero fueron preguntas simples y respuestas generales
La conversación empezó a relajarse. Preguntas mas concretas, respuestas mas especificas.
La comodidad invadió la pantalla, los dos hablaban con libertad, una preguntaba interesada, esperando impaciente la respuesta, el otro esperaba la pregunta, para explicar sus experiencias.
Fueron tardes intensas, donde la explicaciones nunca terminaban, su instinto innato a la sumisión la hacia preguntar y querer saber mas, su instinto natural a dominar le hacia contestar, explicar y proteger, todo aquello los transportaba fuera de la pantalla, a un mundo que ellos habían creado.
Y un día él no apareció, no hubo correo de advertencia, no hubo un adiós, solo silencio.
Ella desesperó.
Un viernes, como cualquier otro, se conecto, sus esperanzas de encontrarlo conectado habían ya desaparecido, se conectaba por instinto. Ni tan siquiera miro quien había, ya no tenia ganas de saludar a nadie.
La parte inferior de la pantalla se ilumino, era él, y solo una frase VISTETE!
Instintivamente se vistió, cuando regreso a la pantalla solo había una dirección. No se lo pensó dos veces, solo cogió las lleves y salio corriendo, como si en ello le fuera la vida. La portería estaba abierta, subió las escaleras de dos en dos, en la puerta había un sobre, lo arranco con ansia, una nota y una llave.
“Entra en silencio, sin miedo, yo TU AMO, estoy dentro y te protegeré
Esta oscuro, pero no tengas miedo yo TU AMO estoy a tu lado
Desnúdate en la entrada y camina hacia TU AMO yo te calentare
Cierra los ojos cuando te detengas ante las velas
Yo seré tus ojos, nada tienes que temer”
Se quedo en la puerta, con la llave en la mano, mirando, pensando.
Un montón de sensaciones, emoción, excitación, desasosiego, inquietud, turbación, temor, exaltación, agitación, le invadían el cuerpo. Su mente recordaba cada una de las palabras que hacia poco su amigo le había explicado, cada una de esas conversaciones sobre el lado oscuro, sobre el sexo fuerte, sobre aquello que siempre la había atraído. Todas las palabras le resonaban, pero solo una con fuerza se repetía, y se imponía a todas las demás. AMO, AMO, AMO…. Sin cesar.
Sin pensarlo mas, abre. En silencio se desnuda, deja la ropa en el suelo, bien doblada, algo le dice en su interior que así ha de ser. Se siente desnuda, pero no por la falta de ropa, se siente desnuda de alma. Necesita algo que todavía no tiene, y que anhela encontrar. Camina hacia la leve luz. Al fondo una figura, todo en silencio, la figura no se mueve, solo observa, y ella no puede evitar bajar la mirada. Es Él, es su AMO, pero no ser atreve a decirlo en voz alta, solo piensa, piensa, piensa…..
Se detiene ante las velas. La cabeza baja. No puede mirar. Cierra los ojos.
La figura se mueve, solo oye el leve ruido de sus pasos, su tranquila respiración, nota como la suya se acelera, descompasa, su corazón se agita.
Una mano la roza, todo su cuerpo se estremece, y nota la suavidad del cuero en su cuello. Recuerda las palabras, las explicaciones, recuerda que es, respira aliviada. Es su Collar, inconcientemente una de sus manos se alza para acariciarlo. Algo la detiene y la devuelve a su posición origina. Ahora nota su presencia delante, pero sigue con los ojos cerrados. Su aliento en el cuello, y :
“No te muevas, no te lo he ordenado, no te he dado permiso, solo cuando YO TU AMO te lo ordene te moverás”
Empieza a murmurar alguna cosa, pero unos labios la detienen, la besan con suavidad, todo es tan agradable, y esa voz, que hasta ahora nunca había oído, le musita:
“No tienes permiso para hablar, nadie te lo ha dado, mientras no te lo ordene permanecerás callada”. Traga saliva y con ella sus palabras.
Su voz es profunda, suave, calida, pero dura, domina toda la estancia. Un suave pañuelo recorre su rostro, sus pechos, y nota como se ata en su muñeca, y como la arrastra hasta el vientre, luego una mano, coge su otro muñeca, y la quedan atadas en su vientre.
De golpe otra vez el silencio.
Que es ese ruido que, un chasquido al aire, no sabe lo que es, nunca lo ha oído, pero su cuerpo se ha tensado de golpe, como preparándose para algo que desconoce. Otro chaquido en el aire, que es su mente no deja de preguntarse que es. Sus ojos se cierran con mas fuerza.
El primer latigazo. Su espalda se arquea por el dolor. Un leve gemido se le escapa. Apreta con mas fuerza sus ojos. Pero se desploma, sus rodillas no han resistido y se han clavado en el suelo. Cree que ha perdido el sentido, pero no es así, sencillamente, respira.
“No temas, TU AMO te cuida” Esa voz la tranquiliza, la tranquiliza tanto.
Unos brazos la rodean, ella acurruca su cabeza en un pecho que no conoce. Siente por primera vez su piel, respira profundamente, se siente bien, protegida, aunque su piel quema como el fuego por el latigazo recibido.
Con suavidad la deja en el lecho, sigue con los ojos cerrados, la manos en el vientre, no se mueve, nadie se lo ha ordenado. Una suave mano acaricia su cuello, se detiene en su nuevo collar, y con esmero se lo coloca correctamente, sigue su recorrido, se detiene en los pechos, y acaricia con suavidad su pezones, que se ponen duros como piedras. Ella se da cuenta, esta mojada, húmeda, su sexo late con fuerza. La mano sigue bajando, se desliza por su perna, hasta sus tobillos. En cada uno de ellos se posa una mano, y con la máxima suavidad separa sus piernas, él no encuentra ninguna resistencia.
Diferentes ruidos desconocidos llegan a sus oídos, tiene miedo, esta nerviosa, y eso la excita, no comprende porque, pero la sensación que tiene es tan agradable que quiere gritar, pero le han mandado que guarde silencio.
Nota el agua caliente en su sexo, y sus pernas se tensan, un suave masaje en el sexo todavía hace que se excite mas. Nota la cuchilla, como va rasurando su sexo, como lo va desnudando. Que sensaciones le produce, todas nuevas, su mente no sabe como reaccionar, su cuerpo ya lo ha hecho, la excitación la sobrecoge cuando nota la toalla secar su piernas.
“Así lo tendrás siempre, hasta que TU AMO te ordene lo contrario”
Otra vez esa voz, que hace acallar todos sus pensamientos.
Los brazos la vuelven a recoger y la posan ante las velas, nota su calor.
Otra vez los chasquidos en el aire, uno, tensa el cuerpo, dos, cierra con mas fuerza sus ojos, tres, cae un nuevo latigazo en su espalda, y como la primera vez sus rodillas se doblegan, y se clavan en el suelo.
“Abre los ojos mi niña, por hoy ya es suficiente, reconoce a TU AMO”
Ella no los abre, no puede, las manos de él desatan sus muñecas. Ella se abalanza sobre el cuerpo que tiene delante, se abraza con fuerza, solloza, hasta que finalmente rompe a llorar, y entre lagrima y lagrima solo puede balbucear, “Gracias Mi Amo, por recibirme entre sus brazos”
Ahora reposan los dos en el sofá.
Él satisfecho por su joya, sabe que queda mucho camino que recorrer, muchas cosas que enseñar, mucha educación, dedicación y protección. Pero es ella, la sumisa que andaba buscando
Ella se abraza a su pecho, respira tranquila, sabe que Él la protege, no tiene nada que temer, a partir de ahora toda sus atención será para él, su AMO.
belona{*}
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