Yegua
Soy una yegua que vive en una cuadra. En realidad soy yo misma, lo único es que vivo en una cuadra junto con otras personas como yo y caballos de verdad. Aunque tengamos el aspecto de personas no podemos hablar y nos comportamos y nos tratan como a los demás caballos.
Nos encierran en las cuadras, atados a una argolla de la pared. Sólo podemos asomar la cabeza por encima de la puerta y nos ponen la comida en bolsas, como a los caballos.
Por la mañana nos sacan a hacer ejercicio, corriendo alrededor de un picadero mientras nos animan con el látigo. Después nos lavan con la manguera de agua fría, nos cepillan y nos dejan pastar por el campo, las más de las veces con las patas trabadas.
Los caballerizos son muy soeces y se burlan de mi y se aprovechan, acriciándome y urgando en mi sexo. A mi me gusta todo eso, claro, aunque el amo lo desaprueba. Algunos hasta me usan de desagüe, aliviando en mi sus urgencias sexuales. A veces también viene el veterinario y nos examina sin ningún miramiento.
En general solamente se monta a los caballos de verdad y a los machos de mi raza, a nosotras sólo nos usan para contemplarnos y tirar de trotones.
A veces también se nos cruza, atándonos, igual que los caballos de verdad. Entonces traen a un macho que nos cubre, aunque a veces sólo quieren su esperma y entonces, cuando nos va a montar cojen su miembro y lo ponen en una funda, de esa manera él cree que lo está haciendo de verdad y deposita su semilla en la funda. Lo peor es para la hembra, que se queda excitada y sin satisfacción...
¿Qué te parece esta fantasía?, ¿te gustaría añadirle algo? A mi me encataría que la compartieramos.
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