En esta ocasión, me apetece variar un poco el chip y os invito a degustar los estupendos retratos de Blackie, otro de mis fotógrafos favoritos en las lides del motín visual. Sus fotografías pueden calificarse de retrato, aunque no lo sean estrictamente, en la medida que la expresión del rostro emana de todo el cuerpo; retratos donde se resalta el cuerpo que explora diferentes zonas tórridas de esa geografía que es el alma humana. No hace falta color para sugerir algo que va más allá de las miradas. La escena lo explica todo y los claroscuros son, más bien, oscuros-con-claros de vida, esa luz..., que incitan a imaginar la historia que nos cuenta…
Se me ocurre, también, que como me apasiona el mundo del cine, aprovecho para poneros alguna cita para acompañar las imágenes. La oportunidad del argumento de la cita de cine, de la peli elegida, vendrá marcada, únicamente, por el capricho de la memoria de este narrador improvisado…Sirva esto, pues como primer y único aviso de navegante de lo que será, de ahora en adelante, una sana costumbre; sirva, también, esta frase peliculera, de pie de página acompañante, como buen convidado de piedra, a estas provocaciones, al dente...Una sana costumbre. ElaNgel "Tranquilícense caballeros. No empecemos a chuparnos las pollas todavía".
Harvey Keitel (Pulp Fiction)
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