Algo que me hizo hacer mi amo como muy humillante castigo, fue servirle la cena a él y a un par de prostitutas que contrató para tal propósito.
Fue muy humillante tener que hacerlo. Yo solamente vestía mi collar, muñequeras, tobilleras y zapatos. Así me tuvo durante la cena y previamente, sirviendoles a los tres y soportando los humillantes comentarios de las dos.
Fue muy denigrante que ellas dispongan de mi cuerpo a su antojo y me sometieran a sus caprichos. Dispusieron hasta cuando debía hacer uso del baño y cuando me autorizaron, fue frente a ellas. Me tuvieron a su servicio por horas, debiendo obedecerles en todo ante la presencia de mi dueño y llegué a sentirme una basura realmente, pero a la vez, tanta humillación me hizo sentir muy fuerte frente a mi señor y él valoró y valora todo lo hecho aquella noche.
Un beso a todos.
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