Recientemente
Cuando sono su teléfono, ella no me esperaba. Fue una sorpresa. Disfrute de ella durante horas. Y en aquellos momento desee que pudierais verla. Sometida, entregada, azotada y, sin embargo, disfrutando como la pequeña zorra que es de cada caricia del latigo, de la fusta o de mis propias manos.
|