Ver post
Viejo 05/07/2007, 14:15   #1
daynara
 
Rol: sumiso
Sexo: Mujer
Localización: Madrid
Fecha de Ingreso: Oct 2006
Mensajes: 29
Smile MAGIA Y ESPINAS: Confesiones de sumisa

N. de la A Esta vez no pretendo compartir una historia, un cuento, un relato, una fantasía o una experiencia. Fui más allá e hice una especie de texto... "filosófico" con mis propias confesiones. Quizás no es aquí donde deba aparecer, pero es el lugar donde más cómoda me siento para expresar mis emociones. Espero que les guste y desearía que compartieran conmigo todos los pensamientos que pudieran aportarme al respecto, a favor, en contra, en crítica constructiva, que siempre me irá bien. Gracias por sus lecturas y felicidades a todos lo que hacéis cada día de este foro un lugar incomparable.

flor_cautiva


I. INTRODUCCIÓN


Resulta difícil y paradójico lanzarse a escribir para definirse en y/o describirse en unos sentimientos tan propios, tan únicos para cada ser que, a pesar de amar las palabras como un preciado tesoro del que está dotada la naturaleza humana, no atino a encontrar las correctas para empezar este pequeño y humilde proyecto que tenía pendiente para conmigo misma. Algunos ya me conocen aquí, algunos me leyeron en mis divagaciones sobre un quizás, un tal vez, una ilusión que en ocasiones pretendo dibujar en mis cuentos por medio de personajes inventados, historias ficticias o reales, quizás de algún modo, en otras historias. En ellas, con mi toque, ni más cierto ni más hipócrita que otros toques, dejo escapar resquicios de sentimientos que están en algún rincón de mi alma, o de mi oscuridad.
Pero ahora amplio más mis horizontes para dar una visión sólo mía, para compartirla con todos, de lo que significa, en mi más completa subjetividad, la sumisión que yo siento. Tal vez es un proyecto egoísta, hecho sólo para mí; tal vez a nadie le interese leer las confesiones de una joven aprendiz de brujo, pero yo sonreiré de todos modos tras plasmar por completo y con una mano en las espinas del corazón ante la realización de esta empresa, la de averiguar, a solas con mi soledad, qué es lo que realmente siento.
Quizás es porque paso por cierta crisis de identidad con respecto a todo este mundo distinto, extraño; diferente sin duda. Tal vez es porque necesito plasmar todo este torrente que divaga en mi cabeza. Tal vez es porque necesito reafirmarme que realmente vale la pena seguir esperando ese momento, esa magia, esa mirada… y esa intensidad en la más completa realización de una sumisa. Al pensarlo fríamente me resulta imposible ser capaz de decir todo lo que siento dentro de mí como sumisa y como mujer; como mujer sumisa. Son tantos los pensamientos, tantas las sensaciones que quisiera describir que puedo quedarme corta en mis palabras. Pero sí pretendo indagar entre las más claves de mis inquietudes.
Y no deja de ser una historia más, una historia de magia y espinas; donde hay ternura, hay dolor, una parte muy grande de incertidumbre, pero una intensidad de emociones contrapuestas que recorren todo el cuerpo de cabeza a pies para invadirlo por completo.
No pretendo, en ningún momento, hacer una lista de verdades absolutas, porque todos y cada uno de los sentimientos que brotan en todos nosotros son tan subjetivos que nunca, ninguno será igual, y, no por ello mejores. Y, no por ello, peores.
Todos son ciertos en sí mismos, creo yo, todas las variantes, modos, aplicaciones miles e interpretaciones que cada uno le quiera dar pues, a pesar de poder definir la sumisión como un sentimiento, el D/s no deja de ser una tendencia aplicable a tantos caminos distintos como caminantes que hacen su camino al andar…
Con esto espero que ninguno de los lectores pueda sentirse atacado o pueda molestarse si en algún momento adquiero un tono de rotundidad en mis afirmaciones, son sólo afirmaciones hacia mí misma que puedo compartir o discernir en ellas con otros amantes de la filosofía. Sólo escarbo en mis sentimientos para darles forma y transmitir cuáles son los que en mí anidan, quizás completamente contrarios a cualquier otra persona.
Para quien no me conozca, respondo a varios nombres que durante mi vida me colgaron las circunstancias y los amigos. Pero me quedo con Lulú. Recién voy a contar las 20 primaveras de mi vida, como si fueran demasiadas, y vivo en todas partes y ningún lugar… y, volviendo al tema que me atañe de forma principal, muchos tacharían mi corta edad de inexperiencia y de no saber qué quiero… pero no es mi experiencia vital lo que trataré de mostrar, es más bien la carga emocional de mirarse al espejo y saber que un millón de sensaciones “distintas”, “oscuras”, “extrañas” anhelan el sentirse realizadas algún día. Sí, es cierto que no sé lo que quiero… pero porque no quiero nada. Lo que siento está ahí porque es así, y no podría haber sido de otro modo. Está ahí porque soy así, porque es así, porque es una mezcla de magia y espinas que buscó un rincón para hacerse un nido y allí se instaló.
Soy sumisa, como soy mujer, porque quizás siempre lo supe o quizás no. Pero desde mi primera revelación aprendí mucho a encontrar la explicación de mis propias contradicciones. Y descubrí, y conocí, en mí misma y con otros personajes que se cruzaron en mi camino. De muchas personas aprendí, algunas recuerdo el nombre, otras no, pero algunas son muy especiales y han marcado más el modo de sentir de mi propia naturaleza. Nunca diría nombres, puesto que la discreción es una virtud, pero a ellos les quiero dedicar mis palabras y darles las gracias por todo lo que he aprendido y he compartido con y gracias a ell@s, desde hace más o menos tiempo, ayudaron a desarrollar en mi interior esta parte de mí misma y a descubrir ese “animalito” dormido en algún lugar de esas consignas.
Es probable que con mis palabras atraiga gran (y sana) discusión, y lo espero, en contra o a favor de mis propios pensamientos. Todavía estoy pensando en los temas a abarcar… y son tantos y tan distintos que espero poder hacerlo bien.
Vivo en todas partes y en ningún lugar… porque mis pasos se dirigen siempre a ningún sitio esperando encontrar dónde dirigirse, tras una voz que diga… “Ven…”
daynara está fuera de línea   Citar y responder