Muchas gracias por esta foto, desiree.79, y especialmente por ella, que ya sabes que me gusta mucho. Esa luz sobre la piel, el brillo de las cuerdas, el cuerpo que se entrega al objetivo...Como en un altar vertical, donde la sumisa ha sido marcada antes para el sacrificio, para su reinado...
Creo que lo que dices se anuda perfectamente con la propuesta y la tesis que iniciaban este hilo: la existencia en el BDSM también de una “entrega” en la fotografía. Y en esta entrega, como en otras formas de entrega, la sumisa se reconcilia con ella misma, se descubre, sufre el proceso de iniciación que acaso alguna vez en su vida se detuvo...La fotografía es el rito donde ella se transforma, y el fotógrafo/Amo el verdadero hechicero que la conjura.
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