A veces las fotos son largamente preparadas...como si procesos de reflexión o de entrega fueran sus núcleos escondidos y dialécticos...
En otras ocasiones, como en estas fotos, es la idea que surge de repente de decir a la sumisa, que está en plena sesión de pinzamiento, que ponga mi nombre sobre la piel y se haga fotos con el móvil y las mande inmediatamente... Y escuchamos....¡¡¡¡Oído cocina!!!!!
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