Nostramo, Nostramo, Nostramo

... no sabes la ilusión que me hace sorprenderte, precisamente a tí... en esa forma...
De hecho, los tenía escritos, tan sólo he rectificado algunas partes y los he reagrupado en un solo elemento. Nunca he dejado de escribir, aunque ultimamente me he dedicado a los poemas. Tengo en mente, por sugerencia de un amigo, escribir una versión BDSM de RUMPELSTINKIN en la que el enano saltarín tal vez le pida algo más fuerte a la hija del molinero a cambio de convertir el grano en oro...

. Pero antes de eso, quiero dar forma a la fantasía de la muchacha atada desnuda a la carreta y azotada en la plaza del pueblo.
Te mando un beso de los grandes para ti, querido amigo.
Jehanna