La censura llevada a cabo por el Museo de la Ciencia de Londres confirma que hoy día, al igual que hace 50 ó 500 años, hay tabúes sociales. Son distintos tabúes, sí, pero siguen existiendo. Eso no quita que tal institución deje de tener derecho a contratar como confereciante a quien considere oportuno haciendo uso de razones más o menos serias, del mismo modo que su decisión puede ser cuestionable y cuestionada, lo cual es, al fin y al cabo, lo que estamos debatiendo: si es cuestionable y hasta qué punto.
Si la conferencia no tenía que ver con sus afirmaciones racistas, la argumentación de la institución no deja de ser una falacia ad hominem. Veo cierta analogía con la situación vivida por Pedro J. Ramírez cuando sufrió el descrédito personal y profesional a raíz de un vídeo con contenido sexual difundido a través de los distintos medios de comunicación. Si alguien está preparado para hablar sobre un tema porque sabe de él, es una falacia ad hominem que se le desprestigie o se le censure para dar esa charla basándose en otros temas ajenos a la misma.
Por otro lado, la ciencia es la ciencia y la ética es la ética. Son dos disciplinas distintas, que pueden y deben trabajar juntas, pero que no deben interferir. Un hecho científico es o no es, simplemente. Quiero decir que ni es bueno ni es malo, simplemente es verdadero o es falso. La ética no pinta nada en este caso. Ahora bien, las aplicaciones sociales de un hecho científico sí que están dentro del campo de acción de la ética puesto que son susceptibles de valoración moral.
Si este señor dice que puede probar -que no argumentar, que son cosas distintas- un hecho, pues que lo pruebe científicamente, si es que puede. La demostración o refutación de su tesis no es ni buena ni mala: simplemente la tesis es verdadera o falsa. Ahora bien, las políticas que se desarrollen basándose en ese hecho científico probado -si es que pudiera probarse- sí que están dentro del campo de acción de la ética. Así, si alguien desarrolla políticas de exterminio o esclavitud basándose en que se ha probado científicamente que la raza negra es inferior, entonces sí que la ética puede decir que eso es malo; del mismo modo, si alguien desarrolla políticas de protección basándose en el mismo hecho científico, entonces la ética puede decir que eso es bueno.
Y, si este señor no puede probar científicamente su afirmación -que es lo que yo creo que iba a pasar-, pues entonces deberá, al igual que se expresó públicamente en principio, retractarse públicamente y pedir disculpas por haber afirmado una mentira que ha vendido como verdad demostrable científicamente y que ha ofendido a muchas personas.
Creo que poca sinceridad hay en las disculpas que ha pedido después de haber sido censurado, no sólo por la proximidad de los acontecimientos que pueden hacer sospechar de interés, sino porque, si es la mitad de buen científico que se supone que es, no puede estar convencido de que una tesis es demostrable científicamente y dos días después que ya no lo es.
Un saludo,
tTiger |