( “Una noche, en el teatro, observé a miss Alicia mientras escuchaba no sé qué melodrama salido de la pluma de uno de esos falsarios de la palabra, salteadores de las letras, que con su jerigonza de adocenados, las banalidades de su ficción y sus mojigangas de payaso, atrofian con una impunidad triunfal y lucrativa el sentido de la elevación en las muchedumbres. ¡Por obra de esos diálogos abyectos he visto llenarse de lágrimas los ojos de esa mujer! Yo la miraba llorar como se mira llover. Moralmente, habría preferido la lluvia; físicamente, he de confesaros que aquellas lágrimas en aquel rostro resultaban espléndidas. La luz jugaba con aquellos dolorosos diamantes en donde sólo dormía la necedad conmovida.”
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- Decidme, querido Edison, dónde puedo ir a robar una chispa de ese fuego sagrado que el alma del mundo enciende en nosotros. No me llamo Prometeo; soy lord Ceilan Ewald, simple mortal.
- Todos nos llamamos Prometeo sin saberlo y pocos escapan al pico del buitre. Una sola de aquellas llamas, todavía divinas, de vuestro ser, con la que quisisteis animar a vuestra admirada joven, bastará para vivificar su sombra.. El ser que amáis en la mujer viva no es el que manifiestamente aparece en esa pasajera humana; es el que solamente es REAL para vuestro deseo.
Esto está mejor hecho que la carne – dijo, sencillamente, Edison -. La carne se aja y envejece: esto es un compuesto de sustancias sutiles, elaboradas por la química para confundir la propia suficiencia de la Naturaleza. ( ¿Quién es doña Naturaleza, gran señora a quien quisiera ser presentado, de quien todos hablan y que nadie ha visto? )..
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Como queda probado – concluyó Edison – que vivís con una sombra a la que presentáis calurosa y ficticiamente el ser, yo os propongo intentar la misma experiencia con esta otra sombra. He aquí todo. El ser de la llamada Hadaly depende de la voluntad del ser que OSE concebirlo. SUGERID EN ELLA VUESTRO SER...
.. quimera por quimera ..
puesto que lo peculiar de la Andreida es anular en pocas horas todos los deseos bajos y degradantes que un corazón apasionado puede encerrar en su entraña, por medio de la saturación solemne que produzca su trato.
Conde de Villiers,1885 )
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Un fantasma nunca se cansa
Una muñeca es para siempre..
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Querida
Rita pecadora, cuando te he leído he tenido la visión sugestiva y excitante del dragón rojo y tú, en un sensual y vago abrazo, como una alucinación salvaje.. un beso. Siempre me sorprende tu entender.
Amapola