Hotmail, nov. 2007
La inspiración anda escasa cuando se vuelca en el trabajo y en los proyectos ajenos, varias horas cada día. Es una situación poco sexy - digo la situación - aunque algún proyecto haya que merezca mucha de mi atención y por no dársela a veces equivoco las palabras. Pero no debo inspirarme en las personas. Mis méritos o mejor "responsabilidades" son, en cambio, tras llegar a los contornos abordar las Mezclas y el Cuerpo, del color y la composición, se entiende. Hace tiempo que decidí no ejercer de artista. Una de las cosas que de cría me hacían entristecer era la vanidad ajena y, en mi primera y única exposición en solitario, la experimenté personalmente. Pensé que no era necesario llegar hasta ahí. No es timidez, por tanto.
Me alegro..... de varias cosas.
Principalmente de que vayamos entendiéndonos.
La vanidad no es excusa para dejar de ser artista. Nadie puede evitar la vanidad y nadie puede evitar ser artista, aunque esto último es algo por lo que discuto frecuentemente. Hay mogollón de gente que no quiere asumir su responsabilidad y que se buscan las excusas más increíbles para no ser lo que inevitablemente se es.
Ser artista es un problema de aburrimiento, no de vanidad, salvo que lo que no soportes sea la vanidad de los demás. Pero es que lo más importante es no rodearse de artistas, al menos hasta que no lo sean de verdad.
Y después tampoco, ja!
No hay nada mejor contra la vanidad que una buena dosis de soledad.
de soledad sé un montón
a veces se me pone tonta, pero la tengo domesticada
ella y el aburrimiento me dan buenos ratos
luego está el mundo,
que no es fácil mantenerlo a raya, y tú
un punto equidistante.
la vanidad no es patrimonio sólo de artistas Yo aprendo con mis compañeros. Algunos se angustian ante el lienzo blanco, o lo que sea. Yo recuerdo haber tenido esa angustia. Lo que me dices en el mail, sin quererlo me hace pensar en clave creativa. También creo, como tu, en esa responsabilidad. Pero estamos de acuerdo en que ser artista es ejercer, si no lo haces no lo eres y puedes llevar contigo adormecida esa capacidad o volcarla de otros modos. No sé.. pienso
|