Aún recuerdo una ola de calor en Las Palmas, cuando era medio adolescente. Hacía tanto calor como en la película "Fuego en el Cuerpo", que recomiendo encarecidamente. Tanto calor, que nos acercábamos a la playa, en plena noche, fueran las once de la noche o la una de la madrugada, a nadar en el misterioso y mágico mar de noche. Y todavía estaba fresca la película "Tiburón", otra joya, que quizás ha cansado de tanto que la repiten por la tele, pero que es una obra maestra. A fijarse, el montaje sútil del jefe Brody mientras vigila la playa. Pero ya lo comentaremos otro día. Por cierto, nuestro pésame a la familia de Peter Benchley, autor de la novela, y colaborador apreciado National Geographic |