De nuevo en la habitación... mi Amo sacó las tobilleras y las muñequeras colocándomelas... uniendo muñeca izquierda con tobillo izquierdo... y muñeca derecha con tobillo derecho.
Por segunda vez en todo el tiempo que llevamos juntos me privó de la visión con un antifaz.
Haciendo que me inclinara hacia delante... y con las braguitas metidas en medio del culo y de mi sexo... volví a recibir las “caricias” de la regla que tanto parecía gustarle a mi Amo.
Con cuidado me ayudó a colocarme boca arriba... con las piernas abiertas... y empezó a lamerme el coño con la habilidad que le caracteriza... mientras yo empezaba a gemir y a retorcerme con dificultad.
Cuando las caricias de su lengua y sus dedos... se hicieron más intensas... se ayudó del vibrador... con el que jugaba... unas veces en el clítoris y otras dentro de mí... sin olvidarse de follarme el culo con un dedo... ni de pellizcar de vez en cuandomis pezones... hasta que con la orden de... “córrete, puta”... me llevó al orgasmo.
Apenas me había recuperado... cuando se colocó entre mis piernas... y así tal y como estaba atada... se corrió dentro de mí.
Su mente perversa que no deja de trabajar... le llevó a colocar el preservativo en mi boca... antes de vaciarlo por la misma... la cara... cuello y pecho... mientras fotografiaba el momento.
Despacio me desató... masajeó mis tobillos y muñecas... y me dio permiso para fumarme un cigarro... mientras... su semen permanecía en mí unos minutos más.
Mientras mi Amo iba a por una toalla para que me limpiara... no pude evitar sacar mi lengua y recoger con ella... todo el semen que estaba a mi alcance.
Durante el descanso y como un juego... pasé dos gomas planas... que se usan para retirar el pelo hacia atrás... por la cabeza... de tal forma... que los pechos quedaban en medio.
A mi Amo le divirtió y empezó a jugar con ellas... estirándolas y soltándolas de golpe... de tal forma... que azotaban mis pechos.
Cuando alguna vez... la goma golpeaba los pezones... no podía evitar encogerme de dolor.
Así siguió... hasta que cayó en la cuenta que esta vez... aún no había conseguido hacerme llorar... pues solo un par de lágrimas se me habían escapado en el Fetish.
Serían las seis de la mañana cuando por fin nos metimos en la cama... aunque apenas dormimos 6 horas.
El sábado habíamos quedado a comer... con parte del grupo de la fiesta... y antes de salir... mi Amo se aseguró de que llevaba puestas... las gomas de la noche antes... con las que estuvo jugando toda la comida... y que no me quitaría hasta que llegamos al Hotel.
Regresamos al Hotel dispuestos a echarnos una merecida siesta... así que rápidamente nos metimos en la cama.
Durante los primeros minutos... mi Amo me permitió acurrucarme a su lado y medio somnoliento... me hizo bajar la mano hacia su entrepierna... empecé a acariciar su miembro que poco a poco iba despertando de su letargo.
Un poco de presión en mi cabeza... al tiempo que levantaba un poco las mantas... me hizo meterme debajo de ellas y empezar a chupar... lamer... succionar... mientras jugaba con sus huevos.
De vez en cuando... con un tirón de pelo... levantaba mi cabeza hacia Él para besarme antes de bajarme con decisión... de nuevo la cabeza.
A veces... en esos breves momentos... en los que me hacía salir de debajo de las mantas... me miraba fijamente a los ojos... antes de besarme... o devolverme a mi sitio.
Cuando contemplaba su cara llena de deseo... un gemido se me escapaba y volvía a mi tarea con más ahínco... con mayor dedicación... buscando darle el mayor placer posible.
Sentí su mano buscando mi sexo y llevar mis jugos a mi culo... antes de meterme un dedo.
Esta acción... y la forma en que follaba mi boca... marcaba el ritmo.
Sus jadeos se fundían con los míos... a pesar de que yo intentaba... en vano... alejarme de la tortura de su dedo en mi culo.
Cuanto más intentaba yo alejarme... más fuerte lo metía y lo sacaba... y mayor era el ritmo con el que follaba mi boca... hasta que se corrrió en ella... y sin darme apenas tiempo... a saborear su leche... estiró de mi pelo para besar mi boca.
Yo aún estaba caliente... pues no me había corrido... pero sabía que mi Amo.
- Puedes frotarte con mi pierna, perra y si quieres puedes correrte.
Frotar mi sexo contra su pierna es una de las cosas...que más perra me hace sentir... por cuanto tiene de parecido con una auténtica perra en celo.
También es algo que me desespera... sentir como mi clítoris va creciendo... mis jugos resbalando mojando la pierna de mi Amo... aumentando el ritmo de mis caderas... intentado el roce más fuerte... más intenso... sin llegar al orgasmo.
Gimo... me quejo... reclamo más... me entran ganas de llorar por la impotencia... y mi Amo se ríe... se divierte con mis intentos... con mis súplicas... y como mucho me regala una caricia en la espalda... un beso... un pellizco en los pezones... o un azote.
Esa tarde me pone entre sus piernas... sexo contra sexo... “haz lo que quieras, perra”... me dice cerrando los ojos.
Le beso la cara... el cuello... bajo por su pecho... chupo su pene... acaricio mis pechos con él y voy notando como vuelve a despertar.
Unas tremendas ganas de que me folle se apodera de mí pero no lo hará.
Me separo un instante de Él y me coloco las muñequeras... pero estoy tan excitada que no puedo unirlas... y siento una necesidad imperiosa de cabalgarle atada... sometida.
Mi Amo nota mi excitación pero no se mueve ni un ápice para darme placer... y el que yo intento procurarme no me resulta suficiente... me excita más... y me frustra a la misma vez.
Cuando lo cabalgo... lo hago con fuerza... a veces me lastimo... y el orgasmo se niega a llegar... las pocas horas de sueño... el cansancio... la ansiedad... me impiden correrme... y agotada me dejo caer a su lado... sintiendo su abrazo... antes de que los dos nos quedemos dormidos.
Mi Amo me despierta a las nueve y media para ir a cenar.
Hablamos del
próximo encuentro... de lo que me tiene preparado para el viernes... y de lo que tengo que hacer antes del mismo.
Las horas pasan sin sentir y volvemos al Hotel pasada la una de la mañana.
La semana que nos espera es dura... de mucho trabajo para ambos... y lo que nos apetece es dormir.
Mi Amo saca el ordenador... y me pasa las fotos al lápiz que siempre llevo conmigo... me pone un video de una sesión de spanking... y yo le abro un archivo que he preparado para Él... aunque le falta unos cuantos detalles... se trata de un power point... de los mejores momentos... de nuestro primer año.
A pesar del cansancio... a mi Amo le vuelven las ganas de usar a su perrita... y como el día anterior... me pone las tobilleras y las muñequeras uniéndolas entre sí... poniéndome el antifaz.
Me hace poner de pie y apoyar la cabeza en la cama... dejándole el culo ofrecido para los azotes.
Cuando lo hace con la regla... me hace contarlos... duelen... pero aún los aguanto.
Con la fusta roja... alterna azotes y caricias... en culo y sexo... también pica... lo cierto es... que ya pican hasta las caricias.
Aún no me ha tocado con ella... pero oigo silbar la fusta negra... cerca de mí.
El primer azote... me hace encogerme sobre mí misma.... apenas unos segundos... antes de ponerme de nuevo en la posición original.
Dos... tres... no los cuento... sólo siento mi culo ardiendo allí donde la fusta deja su “caricia”... hasta que llega un momento en que me quedo encogida... de rodillas en el suelo sin fuerzas para recobrar la postura original.
Mi Amo separa las tobilleras de las muñequeras... me levanta... me besa... me abraza... y espera a que me tranquilice antes de sujetar las muñequeras en mi espalda.
El zumbido de la fusta alrededor de mi cuerpo me hace temblar... mientras espero su descarga... sin saber dónde será ni su intensidad.
Cae sobre mi pecho... sobre mi sexo... no demasiado fuerte pero aún así... duele.
Cuando nota que ya no puedo más... vuelve a abrazarme... “estoy orgulloso de ti, mi perrita”... y mi temblor se incrementa... pero esta vez de dicha... porque no es algo que me diga habitualmente... en una sesión.
Con delicadeza me tumba en la cama... y aunque aún me daría unos cuantos azotes más... se dedica a darme placer con su lengua... con sus manos... follando mis dos agujeros... con dos vibradores.
Aumenta y baja el ritmo a su capricho... haciendo que gima... me retuerza y suplique.
En ocasiones le oigo reir... disfruta de la misma manera... proporcionándome dolor como placer.
A pesar de estar atada... de no ver... mi pecho sube y baja... como si me faltara la respiración... mi cuerpo se agita... se estremece... se mueve... buscando el placer más intenso... cada vez que nota que los vibradores se separan algo de mi cuerpo.
En ocasiones los deja metido... pero sin moverlos... y eso me hace jadear y suplicarle.
De vez en cuando oigo el flash de la cámara... antes de volver a sentir los movimientos de los vibradores.
Me vuelve loca... lo sabe...y disfruta con ello.
Sabe perfectamente cuando estoy a punto... y eso le hace seguir o parar... según desee que me corra o no.
Le deseo con toda mi alma y en medio del orgasmo... le grito que soy suya... sólo suya.
Esta vez no me deja descansar y pronto vuelve a excitarme... para llevarme a un segundo orgasmo y al tercero... dejándome agotada... momento que aprovecha para meter ambos vibradores en mi boca y hacerme lamerlos.
Es... si mal no recuerdo... la última foto de un encuentro... de una celebración... anticipada.
Un encuentro que... ha resultado mágico... especial... y que nos lleva a despedirnos por la mañana... en la estación de Sants... con una sonrisa y la promesa de un encuentro... que esperamos aún más especial.
Dentro de unas horas nos vemos para celebrar... de forma ya oficial y real... el inicio del segundo capítulo de... ESCRIBIENDO JUNTOS.
Con mis respetos,
arcilla