Noa,
¿Qué como se trenza un látigo? Pues, como dicen por ahí, "como follan los puercoespines" (o sea... con muuuucho cuidado!)
No, ya en serio. Cualquier cosa larga, flexible y con un cierto peso puede utilizarse como látigo, a veces de manera
práctica para una sesión (por ejemplo, recuerdo un látigo que hizo Chac, un amo mexicano muy mañoso con el brico-sado, simplemente con un cordón de máquina de coser, que resultaba bastante preciso, relativamente fácil de controlar, y con un efecto similar a un cane severo si se usaba con delicadeza) Para "jugar" un poco, se pueden probar cosas hasta dar con algo que se nos ajuste, y una vez estemos seguros tratar de usarlo en una sesión siempre extremando las precauciones.
Pero si ya hablamos de un látigo "de verdad", la cosa cambia. Un látigo ES UN ARMA, y como tal hay que tratarlo. Uno no se pondría a disparar con un rifle "casero" ni se batiría en duelo con un sable de bricolaje. Pues igual. Hay que darse cuenta de que con un látigo que "vuele" bien se puede hacer muchísimo daño sin apenas esfuerzo. Esa es la gran diferencia con otros "juguetes", que con el látigo no hay proporcionalidad entre la intensidad que se pone al usarlo y el daño que se causa. Un suave movimiento de brazo (o de muñeca con un látigo ligero) bien hecho puede hacer que la punta del látigo se mueva a la misma velocidad que una bala. El problema es que ese movimiento "bien hecho" solo lo sabe controlar un experto, pero lo puede hacer "por error" cualquiera, casi sin querer.
Ahora bien, dicho todo lo anterior, también es verdad que la sensación de tener un látigo y controlarlo es... no sé, es algo muy especial. Es como una droga, es adictivo, siempre quieres más. Sientes que no es tu mano, sino tu mente la que le dice al látigo hacia donde ir... el látigo se convierte poco a poco en una extensión de tu brazo, no sabes donde empieza uno y termina el otro... es como si tu brazo llegara mucho más lejos y fuera igual de capaz, casi sin esfuerzo, de acariciar a una mujer o de herirla gravemente, sin que ella pueda hacer nada al respecto más que esperar que seas benevolente... En fin, para qué sigo, es claro que es una sensación de poder muy intensa (y que cualquier psicoanalista de tres al cuarto vería en el látigo un símbolo fálico por excelencia, "algo alargado que representa el poder")
Lo dicho, si lo que quieres es "jugar" un poco, prueba con distintos materiales hasta encontrar algo que se te ajuste. Incluso, si tienes trozos de piel alargados puedes tratar de trenzar un látigo tu misma (mucho mejor si es con piel muy fina y resistente, y le pones un "alma" al látigo con otro material). Hay varios tutoriales por ahí por la web, aunque los que yo he visto no me han resultado especialmente útiles por lo difícil de aplicar lo que explican (cosas como "primero, con una pieza de piel de canguro de cuatro metros de larga y otra de buey de buen grosor haces...", ya te imaginas). También trenzando cuerdas, fibras o cables pueden hacerse "látigos" bastante
prácticos, por cierto. Todo es probar. Pero si quieres algo más "serio", yo sinceramente te aconsejaría que compraras un látigo por lo menos "medio bueno", y te pusieras a practicar hasta que empezaras a controlarlo (y a darte cuenta qué tipo de látigo iría mejor con tu "estilo", para luego comprar otro que se ajuste mejor, y otro, y así sucesivamente... y bienvenida al club de los adictos al látigo!!) Y antes de usarlo con alguien, trata estar muy muy segura de que lo controlas: no olvidemos que se trata de UN ARMA, no un juguete!
Saludos,
Wan