Ver Mensaje Individual
Antiguo 10/03/2008, 19:40   #17
arcilla{MJ57}
 
Rol: sumiso
Sexo: Mujer
Ubicación: Alicante
Fecha de Ingreso: Jun 2006
Mensajes: 1.936
Predeterminado Iniciando el segundo capítulo... en la mazmorra (2ª Parte)

Para cambiar de escenario... subimos al piso de arriba... y entramos en el dormitorio... donde la cama estaba cubierta por una sábana negra... no sabría decir el material... pero que era fácilmente lavable... y en la que podríamos usar... si así lo deseábamos... aceites.

Colgando del techo... había elementos para suspensión.

Mi Amo colocó una toalla roja del baño... encima de la cama... pues deseaba tumbarse a mi lado... pero no helarse... con la sábana aquella.

A pesar de sus besos y caricias... yo seguía sin conseguir relajarme del todo... y es que... apenas me nombraba el látigo... yo volvía a temblar... y de nuevo a llorar.

No sé... si por diversión... o por enfado... (creo que más bien por lo primero)... al ver que no me relajaba... cogió dos pinzas de la ropa... y me las puso en los pezones... mientras decía... “ya que no quieres relajarte... a ver si esto te ayuda”.

Y yo... que no soporto las pinzas de la ropa... y mucho menos en los pezones... me retorcí a su lado... llorando... y suplicándole que me las quitara... cosa que hizo casi enseguida... pero solo para ponerlas... justo al lado del pezón... y así... me abrazó... dejando caer su cuerpo encima de mí... haciendo que sintiera más fuerte... el mordisco de la pinza... llorando y besándole al mismo tiempo... hasta que me las quitó del todo.

Con el vibrador... estuvo un rato jugando con mi sexo.

Quizás por los nervios... quizás por tanto llanto... el caso es... que sentía la vejiga llena... y unas ganas de orinar tremendas.

Le pedí permiso... pero no me lo concedió.

O mejor dicho... sí que me lo concedió... pero tenía que hacerlo allí mismo... en la cama... encima de la toalla... eso sí... me advirtió que... en caso de hacerlo... después tendría que ducharme... y secarme con esa misma toalla.

Así que aunque las ganas eran muchas... la idea de secarme así... no me seducía nada en absoluto... y aunque no hice nada para evitarlo... tampoco me dejé llevar.

Aunque mi Amo... siguió excitándome con el vibrador... y yo me iba calentando... mi cuerpo se negaba a reaccionar... de la forma acostumbrada.

Claro que... casi nada estaba siendo... de la forma acostumbrada.

Por un lado... estaba excitada... y quería pedirle a mi Amo que siguiera... y sabía que si se lo decía... posiblemente... me llevaría al orgasmo.

Sin embargo... las palabras... se negaban a salir de mi boca... y mi cuerpo tampoco se lo pedía claramente... quizás porque... en mi fuero interno... no me creía merecedora... de recibir placer.

Así que mi Amo... ante mi falta de respuesta... cambió de tercio.

Al igual que nos había pasado en la Cruz de San Andrés... donde una esposa... estaba más alta que la otra... también con las de las suspensiones pasaba lo mismo.

Yo empiezo a pensar... que la sumisa... o el sumiso... que usó esos elementos... antes que yo... o era patizambo... o tenía un brazo más largo que otro... porque otra explicación... no me cabe en la cabeza.

Si un momento hubo... verdaderamente hilarante... descojonante... destornillante de risa... fue el momento de la suspensión.

Para empezar... faltaba una de las esposas... con lo que tuvimos que agenciarnos otra que había por allí.

Para continuar... la pieza central... la que se supone que va en los muslos... a mí... o se me resbalaba hacia los pies... o se me clavaba en la ingle.

La separación... entre las tres piezas... es decir... las tobilleras... la central... y las esposas... demasiado grande para mí... y para colmo... una esposa... más alta que la otra... nosotros que no nos damos cuenta... hasta que yo no estoy medio colocada... y mi Amo que no llega.

Menos mal... que se ve que yo... iba para acróbata de circo... porque si no... no me lo explico.

Allá que me agarro... ya esposada... a las cadenas que cuelgan del techo... a la voz de tres...me impulso y mi Amo me coloca bien las piezas centrales... con una mano... me levanta del culo... mientras que con la otra... hace virguerías... y consigue poner las esposas a la misma altura.

Amos que... pa’ habernos matao.

El caso es... que cuando ya por fin... estoy colocada... todo lo dignamente... que se puede estar en una suspensión... yo me columpio... más o menos... mientras mi Amo se escojona de risa... intentando hacerme una foto.

Cuando conseguimos controlar la risa... y ya ponernos formales... para seguir la sesión y eso... coge una fusta... me da en el sexo... y yo noto.. que me voy escurriendo... así que... en previsión de un mal mayor... mi Amo me suelta las muñequeras... y yo me quedo... tumbada cual cucaracha... con las piernas hacia arriba... aún atadas... ante la diversión de mi Amo.

En fin... un caos... que por lo menos... nos ha dado bastantes minutos de risa... lo que ha hecho... que toda la tensión y los nervios acumulados... se fueran... dando pie... a la complicidad que nos caracteriza.

Así que... tras la suspensión y las risas... de nuevo toca cambio de escenario.

Con mis respetos,

arcilla
arcilla{MJ57} está desconectado   Responder Citando