Club Sumisión  

hazlo sano... hazlo seguro... hazlo consensuado


Retroceder   Club Sumisión > EL Club > Charlas

Avisos

Charlas Todo menos sexo. Este es el lugar para conversar sobre todo aquello ajeno al sexo. Lugar de reunión para confraternizar.

Respuesta
 
Herramientas
Antiguo 05/08/2008, 15:52   #811
 
Rol: sumiso
Sexo: Mujer
Ubicación: Chile
Fecha de Ingreso: Jul 2006
Mensajes: 80
Predeterminado

Inventos


Inventaré nuevas leyes ortográficas;
Desde hoy la palabra amor se escribirá sin dolor…
Ilusiones sin temor…
Soberbia sin sinónimos negativos…
Venganza sera solo una mala palabra
Ironía tendrá “h” intermedia…
Fantasías sin sentimientos de culpa…
Valentía sera palabra obligada en todos los poemas…
Alegría sin mayores acentos
Cobardía solo la usaran los débiles
Ausencias tendrá un hermoso diptongo
Sabiduría se escribirá con el sabor de la buena redacción…
Felicidad…bueno… aun no encuentro razón para el uso de aquella palabra…

Marcela
marcelita está desconectado   Responder Citando
Antiguo 07/08/2008, 03:59   #812
 
Rol: sumiso
Sexo: Mujer
Ubicación: Chile
Fecha de Ingreso: Jul 2006
Mensajes: 80
Predeterminado

Diálogo De Chile


Verás un mar de piedras
Verás margaritas en el mar
Verás un Dios de hambre
Verás el hambre
Verás figuras como flores
Verás un desierto
Verás el mar en el desierto
Verás tu odio
Verás un país de sed
Verás acantilados de agua
Verás nombres en fuga
Verás la sed
Verás amores en fuga
Verás el poco amor
Verás flores como piedras
Verás sus ojos en fuga
Verás cumbres
Verás margaritas en las cumbres
Verás un día blanco
Verás que se va
Verás no ver
Y llorarás

Raúl Zurita ( Chile )
marcelita está desconectado   Responder Citando
Antiguo 11/08/2008, 01:26   #813
 
Rol: sumiso
Sexo: Mujer
Ubicación: En el último rincón del mundo
Fecha de Ingreso: Jun 2006
Mensajes: 622
Predeterminado

Mañana ya fue


mañana pediré perdón
mañana dire te quiero
mañana comenzaré a ser feliz
mañana recordaré a los que olvidé
mañana lo pensaré
mañana prometo que lo intentaré
mañana miraré lo que no vi
mañana escucharé lo que no oi
mañana terminaré ese dibujo que comencé
mañana prometo comenzaré a ser feliz
mañana ya es ayer


bichi (M)
bichi está desconectado   Responder Citando
Antiguo 18/09/2008, 17:19   #814
 
Rol: sumiso
Sexo: Mujer
Ubicación: Chile
Fecha de Ingreso: Jul 2006
Mensajes: 80
Predeterminado

Seducción

Yo seduzco,
tu seduces,
ella me seduce.

Esta claro,
tu y yo
conjugamos
el verbo equivocado.

Santiago Lo Prado
( Chile )
marcelita está desconectado   Responder Citando
Antiguo 19/09/2008, 01:24   #815
 
Rol: Dominante
Sexo: Hombre
Ubicación: sevilla
Fecha de Ingreso: Jan 2007
Mensajes: 144
Predeterminado Poema para Karla 1

Entro hoy en tu hilo sobre todo para hablar contigo, Karla. Bueno, contigo y con Monique(V), que, doy por sentado, se dejará caer por aquí para leer esto. De todas formas, ya que estoy, y por justificarme más que nada, colgaré un poema que, en esta ocasión, ni siquiera será de otro. Por favor, no me lo tengas en cuenta, no volverá a repetirse, lo prometo.

De entrada, me gustaría disculparme por la descortesía que practiqué contigo -con vosotras- hace meses, dando la callada por respuesta a la amabilísima felicitación que tuvisteis a bien hacerme llegar con motivo de mi cumpleaños. Descuida, no tengo intención de empeorar el efecto de mis pésimos modales añadiéndoles la coda de una excusa que, a estas alturas, resultaría incluso más insignificante que patética. Aun así, creo que todavía podría resarciros de algún modo. Le habré perdido por completo el respeto a las maneras decentes, de acuerdo, pero alguna brizna de apego a la justicia sí conservo. En este sentido, no se me escapa cuánto se la estaríamos haciendo a vuestra generosidad y a mi desfachatez , si, al menos por esta vez, vosotras, contrariando la tierna naturaleza de vuestros instintos, consintierais en ser tan sólo la cuarta parte de vengativas y de rencorosas que yo mismo soy, y supierais encontrar por semejante vía alguna suerte de reparación en saber que ese desaire, el silencio de entonces, es, a día de hoy, el origen de mi peor remordimiento, y, en último término, la razón de que esté pasando ahora, mientras escribo esto, un trago tan jodido y, virgen santa, tantísima vergüenza...

Especialmente tú, Karla, tómate en el sentimiento de culpa que arrastro desde junio toda la venganza que alcances a abarcar. Sí, de sobra sé que eres una mujer buena, un ángel que, muy probablemente, hace ya rato que está pensando "bah, no fue para tanto". Pobre ingenua... Repito, no temas excederte. Por largo y desproporcionado que tu desquite se te antoje ahora, créeme, te parecerá corto unas cuantas líneas más abajo, cuando descubras, al hilo de la segunda cosa que debo decirte, que, además de un tipo tremendamente mal educado, puedo llegar a ser, como diría Culito, un chulángano de mierda, un perfecto bocazas... (¿cómo me llamaste tú misma una vez?, ah, sí, "insolente"), pues eso, un perfecto bocazas insolente, acaso demasiado consentido, y demasiado acostumbrado acaso a morder la mano que le da de comer...

Voy al tema. No sé si recuerdas que hace tiempo me comprometí a cargar sobre mis hombros la grave responsabilidad de administrarte el castigo correspondiente en caso de que volviéramos a pillarte, como te pillamos entonces -y nunca mejor dicho- haciendo mutis por el foro. Fue ése, por mi parte, un paso al frente deudo -ay, hoy me doy cuenta- más de la fanfarronería que del coraje, en el que hizo la temeridad, finalmente, el trabajo al que la prudencia no supo dar cauce. Pero, bueno, eso ya no tiene remedio. Yo dije lo que dije y punto: seré un bocazas, pero si algo tengo es palabra. Cumplo. Siempre. Lo tuyo, en cambio, mi querida Karla, es peor. Sí, porque tú... me cago en la mar, Karla, tú te has propuesto ponerme a prueba con tus extravíos... Tú, en fin, lo volviste a hacer.

Esta vez además no ha sido un despiste pasajero, como lo fue aquél, el año pasado, qué va. Entonces te sorprendimos mirando a las musarañas en mitad de la lección, y endosándote el rapapolvos que valió para despabilarte te impusimos suficiente penitencia. Hoy en cambio... Coño, Karla, pero si es que hoy hace tres meses, o cuatro, o cinco, que te mudaste a su país. A las musarañas me refiero. Y me refiero al limbo. ¿Te das cuenta, amiga? Tres meses seguidos ayunos de tus mensajes, me cago en todo. Me enfado, claro que me enfado, cómo no me voy a enfadar, con lo que tú valías... rediós, pues no eras tú nadie recitándole cada día a quien se te cruzara por medio, de pe a pa, el catón... En fin, a qué hacerse mala sangre. No nos dejas otra opción. Así es, me temo que sólo un castigo suficientemente ejemplar (uno de esos castigos que se reciben con el torso ligeramente vencido hacia delante y la falda hecha un zurullo, prendida en los tobillos, no me obligues a ser más preciso) alcanzará a poner coto a una indolencia tan recalcitrante. Y vete tú a saber si bastará con eso, no las tengo todas conmigo.

La decisión, así pues, está tomada, y yo -que conozco de sobra lo rebelde que eres y cómo te las gastas- dispuesto a inmolarme si hiciera falta, con tal de darle curso, por el bien de todos. No, no reclamo galardones, por mucho que sepa que pocos heroísmos se los merecen más que este que consiste en leerte precisamente a ti la cartilla. Una sola cosa pido, en realidad: que no hagas de este momento un trance aún más áspero de lo que ya es. Vamos a padecer la vergüenza de verle el culo a una dama de tu empaque, de tu alcurnia y de... (madre mía, iba a decir "y de tu edad", pido perdón). Por lo que más quieras, no completes esa obscenidad inevitable con la que se derivaría de verte protestar, gemir, implorar... negociar con lágrimas, en fin, nuestra compasión.

Está bien, no te lo discuto: delante de la vara (y la vara mejor no te la describo, que seguro que fuiste a un colegio de pago y lo mismo te me desmayas de la impresión), delante de la vara, digo, eso es algo tan fácil de encarecer como difícil de observar. De ahí que te haga llegar, junto con esa demanda, mi poema. Él te ayudará a ser sobria, ya verás. Será tu bálsamo. La impudicia que necesariamente habrá de acompañar al gesto con que le enseñarás el pompis a la cruel mordedora de su tierna color -o sea, la vara- cicatrizará enseguida, tapada por ese otro impudor mío que se gratifica, de tanto en cuando, bajándoles los calzoncillos a sus versos. Y tus ojos abochornados tan sólo serán un pálido reflejo del bochorno que se cocerá en los míos cuando los tuyos se posen sobre ellos -o sea, mis versos, pero, es cierto, vaya lío -... Porque debes saber, sí, que por tu culpa estoy a punto de cometer un pecado -el más vergonzante, sin duda- que creía definitivamente erradicado de mi alma hace ya mucho. De hecho, fíjate, he olvidado la última vez que le di a una mujer con un poema en los morros...

Pues se trata de eso, efectivamente, de un poema -éste- escrito para una mujer -tú-. (Y, por cierto, sé lo que estás pensando, y te equivocas: insisto, lo he olvidado. Los que le mandé últimamente a la piojosa esa, paisana tuya, que ni siquiera nombraré, no cuentan: ése bicho sin entrañas no es una mujer, lo tengo comprobado.)
Como ves, el asunto no puede ser más penoso... o sí, porque a lo mejor tú, en lugar de saltar prudentemente por encima del poemita de marras, como van a hacer todos, te lo tomas a pecho y lo lees.

Si lo haces, descubrirás que los versos que hoy te traigo le vienen que ni pintados a esta sección. Además de por hacerte más llevadero el público oprobio que habrá de acompañar a tu castigo, los cuelgo aquí también por eso. Explican mi desconfianza hacia la poesía, y la mala conciencia que arrastro desde que, hace unos meses, volví a ella, ay, para distraer neciamente de lo verdaderamente importante a mi única neurona, esa que te sirve para pensar a todas horas en lo mismo, hijo, que aún no sé cómo no te ha dado un derrame, y a todo esto, anda, por qué no te cortas un poquito y dejas ya de tocarme el culo, jo... jolines (vaya por dios, Karla, te presento a Culito). Si la antipoesía existe, en fin, por huevos se tiene que parecer mucho al siguiente eructo:



(Sigue abajo)
carpanta está desconectado   Responder Citando
Antiguo 19/09/2008, 01:25   #816
 
Rol: Dominante
Sexo: Hombre
Ubicación: sevilla
Fecha de Ingreso: Jan 2007
Mensajes: 144
Predeterminado Poema para Karla y2

(Viene de arriba)


Bien, el título es un poquito largo. Reza: "Sobre el poder de la poesía, además de un método para desenmascarar impostores tan simple como eficaz". Pero, tranquila, se lo voy a cambiar: no deseo que nadie se ahogue. Además, el poema es, quiere ser, tuyo, y me gustaría que quedara constancia de ello. Estoy pensando, no sé, a ver qué te parece, en algo del estilo de "Para Karla", no hay por qué complicarse más. Aunque, ya puestos, casi por el mismo precio nos sale "Para Karla, con afecto", mucho más comprometido, dónde vas a parar; o mejor aún "Para Karla, con profundo afecto", además, ese adjetivo, "profundo", le da, ¿no opinas lo mismo?, un toque guarrillo que le va como anillo al dedo, cuando menos yo, siempre que oigo "profundo", pienso en lo mismo, en anillos y en dedos, ésa es la verdad, y mira que me jode darle la razón a Culito. Porque "Poesía eres tú, Karla" -no digo nada de "Karla, ángel mío, vuelve ya"-, las alternativas que he llegado a barajar en dos o tres momentos de desesperación, definitivamente, tampoco son plan. En fin, qué más dará, ahí lo tienes.



PARA KARLA

Agárralo por los cojones, sin más.
Si dice:
"Tendrán labios las tijeras, y besarán como tú"
o "trotan los caballos triturando calaveras"
o "yo debía de tener entonces quince años
y ella dieciocho" o "no te equivoques, no fui yo, fue ése".
Si menciona la tarde en que te conoció,
la vida que le espera a tu lado, el día
en que su padre lo llevo a descubrir
el hielo. Si es capaz de abrir los ojos para ver
que el mundo va de puto culo, y que no hay futuro
ni justicia ni vergüenza, como todo el mundo sabe.
Si reconoce que fue culpable y que entonces él era un cretino
que pensaba que si la vida y el amor y las cenizas
que nos quedan. Si admite que hubiera podido ser todo tan
distinto... Si habla de la noche, del cristal,
del seguro de accidentes, del Gólgota,
de hienas, laúdes, malezas, nieve, patos,
de la indemnización correspondiente;
del deseo, la piedad y la democracia; de las personas
normales y corrientes, como tú y yo; del promedio
de espermatozoides por milímetro cúbico -esto es,
de España-,
o del Papa. Si ha vivido,
si ha amado,
si sabe leer...
es que estás ante un poeta, evidentemente.
Pero si dice:
"Me cago en tu puta madre, cabrón:
o süeltas (atención a la diéresis: además de bruto
es chulo) o te rebano el brazo". Entonces...
por lo que pueda pasar,
suelta.



Resumiendo. Toma nota, Karla, porque lo que diré a continuación no pienso repetirlo, no va con mi carácter eso de gastar almacén, ya lo sabes. ¿Estás? Bien, escucha:
Quiero que vuelvas, que te inclines sobre una silla, que pongas en pompa ese culito que dios te ha dado a medias con el demonio (madre del amor hermoso, díme, ángel, ¿es posible que crezca también ahí el trigo, como en tu pelo?), que dejes caer tu falda o la alces, que te bajes las braguitas (y, por cierto, ya que se van a hacer famosas, ponte esas tan bonitas, tan profundamente bonitas, que usas los domingos), que contengas el aliento... y me des, en fin, la oportunidad de mostrar al hombre de palabra, puntual valedor de sus compromisos, que llevo dentro, dejándote disciplinar dócilmente, sin soltar un solo grito más allá, claro, del que deberás usar para prometer que esto que llevas tres meses haciendo nunca más, ¿me oyes, Karlita, mi niña?, nunca más lo volverás a hacer.


Ni que decir tiene que cuanto le he dicho a Karla también reza para ti, Monique(V), en especial el trozo en el que pido disculpas. Respecto del otro, ese que aprovecho para ser insolente, cómo te lo explicaría... Te aprecio demasiado: ni siquiera en eso querría que te sintieses postergada, no vaya a ser que, con lo susceptible que tú eres, te lo tomes a mal: seguro que podemos hacer un apaño que te permita también a ti recibir la parte correspondiente. Pero eso habrá de ser más adelante, hoy el castigo de nuestra común amiga me ha dejado para el arrastre. Descuida, por tanto: la próxima vez que te escriba te pediré del modo más grosero que te cases conmigo, o que nos arrejuntemos sin más, o lo que tú quieras. Por cierto ¿has pensado en la posibilidad de un trío? ¿No? Pues más vale que te pongas a ello.
Y, por descontado, me comeré todas las uves que me salgan al paso, aunque me obligues tú luego a tragar quina con un embudo.
Queda prometido.


Para vosotras dos, mis ángeles custodios, un beso enorme.
Y para vosotros, hermanos, besos y abrazos
carpanta está desconectado   Responder Citando
Antiguo 19/09/2008, 18:31   #817
 
Rol: sumiso
Sexo: Mujer
Ubicación: Buenos Aires-Argentina
Fecha de Ingreso: Nov 2005
Mensajes: 1.882
Predeterminado ...

Juaaaaaaaaaaaaa carpanta.. queridídimo carpanta..!
Me contó un palomo mensajero que me habías dejado una cartita aquí en el Club.. así es que vine a ver.. y ¡qué alegría me has dado!
Fíjate que hace unos 20 días andaba paseando por tu pueblo.. y una noche, mientras bebíamos unos copetines en ese bar abierto al cielo, a la orilla del Guadalquivir, créeme que me acordé de vos y de Culito Respingón.. de tu fusta sin estrenar.. de tus insomnios y de tu melancolía arrabalera..
En fin.. De seguro no imaginas la batucada que le diste a mi neurona con este post..
¡No podías ser sino "Geminis", claro..! y discúlpame la osadía, querido amigo, y que venga justo ahora, cuando la razón pareciera por fin haber entrado en el poblado, echando leña al fuego con referencias zodiacales.. Te decía, grandísimo ejemplar gemelo, ¡flor de sacudón me has dado con esa singular manera de inmiscuirte! Sí, igualito que mi madre, experta buceadora de "profundidades", muy del estilo - parafreaseándote - "a la chufla".. siempre, a la chufla..
Muchas veces desde el limbo, tal cual adivinabas, le oía muy resuelta: "¡Lávate la cara, péinate, vístete linda y vámonos ya mismo a tomar helado".. así, como si tal cosa.. mientras para mis adentros, indignada, yo creía: "es que no me toma en serio".. Sin bagajes, tan ligera ella, hiperverborrágica, versátil, capaz de hacer hablar a un muerto, astuta negociadora, chiflada, inteligente, infantil, desenfadada, seductora, y como en el "Arroz con leche", sabía "abrir la puerta para ir a jugar".. Lo mismo que vos.
Tal vez sea como te dijo aquella vez mi querida paisana, la "piojosa".. es que "sabes pedir".. ¿Te parece una pavada? Pues no lo es.. y aprovecho para recordarte, a vos, insolente, bocazas, desvengonzado, fresco, y sobre todo, pecador, lo que aseguran dijo hacemuuú Jesús: "Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá."
¿Ves? Al final saldrás de aquí como querías: sodomizado.. y de paso, cristianizado..
No sé monique{V}, pero por si acaso ya he almidonado mis braguitas domingueras y seguiré tu patrón implorando al Cielo ser gratificada con un castigo de esos pa'no olvidar..
Me quedo aquí, aguardando tus cuentos.. tus palabras.. tu existencia.. ¿Dale?
Desde un bonito rincón de la Madre Patria, te mando un abrazo superapretujado.. y en homenaje a mi querida sor Amapoli, descontado, mi cariño..
Hasta pronto,
Besos,
Karla..
Karla está desconectado   Responder Citando
Antiguo 20/09/2008, 17:49   #818
 
Rol: sumiso
Sexo: Mujer
Ubicación: En el último rincón del mundo
Fecha de Ingreso: Jun 2006
Mensajes: 622
Predeterminado

A un trovador errante

Causas y azares de mi lecho que está tendido,
porque no hacen falta alas para soltar todo y largarse

En mi calle se demora un caballo místico como esperando abril
y el pintor de las mujeres soles pinta un óleo a una mujer con sombrero

En el claro de la luna me pregunto por la gota de rocío y te doy una canción,
imagínate esta pequeña serenata diurna que dice que el viento eres tu
el reparador de sueños en este sueño de una noche de verano

Al final de la segunda luna te daré mis días y flores
aunque no esté de moda iré a Camelot
Y nada más
Y nada más


bichi
bichi está desconectado   Responder Citando
Antiguo 01/10/2008, 02:54   #819
 
Rol: Dominante
Sexo: Hombre
Ubicación: sevilla
Fecha de Ingreso: Jan 2007
Mensajes: 144
Predeterminado Enfermedades del hígado

Agridulce Karla:

Quiero empezar ésta que te escribo con el corazón aún encogido por la impresión abonada en tus palabras, siendo completamente sincero: tu respuesta, niña, es conmigo muy poco compasiva. Y un poquito borde, para que lo vayas sabiendo. No me pilla por sorpresa, también es cierto. Al contrario, cuanto me dices si acaso viene a despabilar en mi corazón un sentimiento que se ha vuelto, de tan rutinario, una sombra familiar: el que aviva, con acíbar, el mal fario que, de un tiempo acá, jalona cada nueva estación de mi lento pero seguro rodar de culo y cuesta abajo por la dura pendiente de mis años. No sabes cómo lamento usar un tono tan lúgubre, en serio; comprendo, además, que no son éstos ni lugar ni momento para airear mis heridas, y que, poniéndolas al descubierto, antes que pena te voy a dar grima, tal vez risa. Obrar de otra manera sería, sin embargo, lo mismo que escurrir el bulto. Diré lo que te tengo que decir, por tanto: tú me obligas. Daré por bueno el mal trago de verme escarnecido si sirve para que la próxima vez que se te ocurra decirme algo bonito te lo pienses dos veces, hagas el esfuerzo de ponerte en piel ajena... y consideres cuánto pueden llegar a escocer ciertas asociaciones de ideas.

Mira, Karla, es así de sencillo: estoy en un momento muy delicado de mi vida. Ya tú sabes que a partir de cierta edad todo en esa máquina perfecta que es el cuerpo de un hombre con veinte años empieza a fallar... Ahí está el tema. Envejecemos -dirás tú-, es ley de vida, unos lo llevan mejor, otros peor, no hay más... Y estoy de acuerdo contigo, que conste, yo mismo me lo repito a cada instante, cuando la pena de ver cómo me desmorono poco a poco me hace flaquear. En ese sentido, mi conciencia, que siempre está a la que salta, me tiene muy advertido: "Deja de darle vueltas, gilipollas -¿ves?, aquí está-, ten en cuenta que además de inevitable es un proceso natural, ceporro, que eres un ceporro." Pero ni por ésas, chica. Será todo lo natural que tú quieras, pero a mí me sigue sentando mal. Muy mal.

Tranquila, hoy no he venido aquí a hacer la suma de las miserias que se ponen en pie conmigo cada vez que me levanto de la cama. No te hablaré, qué sé yo, del pelo de menos, ni de los quilos de más, ni de la guerra que ciertos días de lluvia como hoy mismo me declara esta puta humedad pegada a los huesos. Aunque, dalo por seguro, podría hacerlo con más autoridad que nadie si me pusiera a ello. Pasaré también sin abrir la boca por encima de las congojas que me entran cuando aterrizo delante de una de esas escaleras que están siempre quietas, todavía quedan; y haré otro tanto con las visitas cada vez menos esporádicas al dentista y al oculista y, en consecuencia, al cajero automático. Ni siquiera verteré una lágrima en forma de queja sobre los papeles del divorcio que hará un par de meses me vi obligado a presentarle, con harto dolor de mi corazón -zanjaban veinticinco años de armonía matrimonial- a la botella de Carlos I (por cierto, gran coñac, te lo recomiendo)...

A fin de cuentas, por qué perderse en detalles cuando puedo hacer un perfecto resumen de mis pesadumbres diciendo tan sólo... dios, Karla... sí, diciendo tan sólo que hay noches en que debo levantarme tres y hasta cuatro veces a mear. Cuatro veces, oíste bien. Y eso no es todo. Porque, vale, si al menos meara... Pero qué va. Mucho ir y venir del váter y luego todo para qué. Yo te lo diré, todo para nada: para reventar el retrete con el hachazo de un chorro a propulsión como los que echaba cuando tenía doce años y nadie en el colegio tenía huevos de mear más lejos ni más alto que yo, desde luego, no, ojalá... Todo, en realidad, para parir penosamente cuatro gotitas la mar de antipáticas, reacias a salir, y volver a la cama luego, avergonzado por el recuerdo del meón que fui.

Y tente ahí, amiga, porque ésa era, de las dos noticias que hoy te traía, la buena. La mala, la pésima... Prepárate, Karla, la mala es que, a resultas de tanto achaque, me estoy volviendo tontito, o cosa por el estilo. Tal cual. A Culito la traigo loca. Cada vez que se acerca al super a hacer la compra le entrego un pliego de condiciones con más letra pequeña que el contrato de nuestra hipoteca. Como resulta que ahora todo me sienta mal... Pues eso, calcula: "A ver si esta vez te fijas, reina, que últimamente estás en Babia, veamos, el pan que sea integral, la leche calcificada, las galletas esas que saben a brea, las de la semana pasada, y el queso sin sal, te lo recuerdo, jamón de york también hace falta, pero fíjate que sea de pavo, y echa cuenta no vaya a resultar que todavía les quede algo de ese arroz de la India, cómo se llama, y si compras carne compra pollo, pechuga de pollo a ser posible, y mira que el chocolate y la mahonesa... no, mira, mejor chocolate y mahonesa no compres, que encima nos lo comemos y nos gusta, bien, y ya está, luego todo el espacio libre que quede en el carro lo llenas de cosas que acaben en -ito, ya sabes, tomatito y pepinito y lechuguita y esparraguitos y frutita, venga frutita, que dicen que comiendo frutita se mea una barbaridad...". Dios, si hasta yo mismo me doy asco, ¿pues no estoy empezando, a mi edad, a tomar yogur? En fin, imagina cómo será la cosa que, últimamente, cada vez que vuelvo la vista atrás, vencido por la añoranza de los días en que fui más feliz, en lugar de recrearme en el recuerdo de las novias que tuve y el eco de las noches en que vendimié su amor, me da por desenterrar la memoria de aquellos remotos, maravillosos años infantiles, apurados frente a un mundo sin historia y sin dolor que aún no había inventado ni la leche descremada, ni la levadura de cerveza, ni la porquería esa... cómo se llama... el danacol.

Sólo una humillación me quedaba por padecer, la que tú me infliges en tu respuesta obligándome a escuchar, en boca de una mujer por lo demás adorable, incapaz hasta hoy de ejercer comigo más crueldad que la de ser, si acaso, demasiado hospitalaria... obligándome a escuchar de tus labios, en fin, eso de que me parezco a tu madre. Y, por favor, no te enfades, seguro que se trata, como dices tú, de una señora muy simpática y muy alegre, faltaría más... Pero apuesto a que es también, ay, una anciana venerable, quién sabe desde hace cuánto tiempo avecindada -la expresión es de uno que era aún simpático que tu madre- en el arrabal de la senectud.

Dios mío, Karla, niña, si supieras a qué desolación me condenas con tu falta de tacto. Tus palabras me recuerdan que llevo en la tarea de hacerme viejo mucha ventaja ganada; tanta que quizás ya lo sea... tanta que, por lo visto, ya lo soy, pues qué otra cosa puede ser aquel que se empecina tanto como yo lo hago en ese trabajo de viejos que resulta de hurgar cansinamente en el pasado.

En efecto, hoy es el día en que me paro a contemplar mi estado, y el modo en que fui perdiendo a lo largo de estos últimos años cuanto fue mío, y me pregunto lo de siempre y lo que todos después de la tercera copa, claro: que qué fue de los días de vino y rosas, etcétera. Más concretamente, en mi caso, sobre todo me gustaría saber dónde, en qué fueron a parar aquellas noches larguísimas de mi juventud en que todo era dale que te pego y, si acaso, dormir un par de horas muy lejos del váter, y más lejos aún del orinal... Sólo que en esta ocasión, y al hilo de lo que me escupes en tu carta, quiero decir, por tu culpa, incluso eso me sabe a poco, y no me queda otra que preguntarme también cuándo: sí, cuándo, cómo murió la llama en la mirada de tantas mujeres que, al contrario que tú, supieron decirme -en un susurro demasiado dulce, tal vez, para cosa buena- lo que me gustaba escuchar...

De hecho, ahora mismito, daría lo que fuera por saber qué se hizo de una en particular, cierta novia que me eché el verano que pasé trabajando de camarero en un restaurante de Matalascañas, Elvira creo que se llamaba. Fue con diferencia la más tierna de todas: era huérfana por parte de madre, normal. Si tú supieras... Tenía un modo tan maravilloso de ser que, era darme un beso, y entrarme a mí ganas, qué te diría, como de hacerlo todo -todo lo que de verdad importa en esta vida, me refiero- a un tiempo: reír, llorar, guardar silencio, morir un poco... en fin, follar. Y mira que lo teníamos complicado. Follar, digo. Para vernos disponíamos sólo de dos o tres horas cada dos o tres días, por la tarde, porque, aunque en teoría yo de cinco a ocho libraba, después, a la hora de la verdad, el servicio de la comida se volvía interminable. De las noches, por descontado, mejor no hablar: en el restaurante acabábamos a las tantas, y ella, que trabajaba en el turno de mañana de no sé qué hotel, siempre tenía que madrugar. Pues bien, lo mismo daba. Dios, había tardes en que resultaba tan fácil alcanzar la gloria tomando por el camino de las cosas que dejaba que le hiciera, por el camino de la dulzura que antes o después se le escurría de la boca, a poco que hablara... Aún me parece que la estoy oyendo: a veces, mientras se fumaba el cigarrito de después -a ella le gustaba demorarse sobre la cama, desnuda, charlando sin más, mientras yo me vestía-, absortos sus ojos todavía en el placer recién apurado, risueña, me decía: "Hay que ver, Carpantita, no sabes lo que me recuerdas a un primo segundo que tengo cumpliendo condena en la cárcel de Valencia".

Díme, ¿puede concebir el amor palabras más blandas?

Qué tiempos. Cuánto la quería.


(Sigo mañana)

Última edición por carpanta; 01/10/2008 a las 03:13
carpanta está desconectado   Responder Citando
Antiguo 01/10/2008, 16:56   #820
 
Rol: Dominante
Sexo: Hombre
Ubicación: Buenos Aires, Argentina
Fecha de Ingreso: Oct 2006
Mensajes: 361
Predeterminado

Alguien a quien amar (Jefferson Airplane)

Cuando la verdad se encuentra para ser mentira
y cuando todas las alegrías dentro de ti mueren
¿no quieres alguien a quien amar?
¿No necesitas a alguien a quien amar?
¿No amarías a alguien a quien amar?
Deberías buscar alguien a quien amar

Cuando las flores del jardín, amor (1), estén muertas, si
y tu mente está llena de rojo
¿no quieres alguien a quien amar?
¿No necesitas a alguien a quien amar?
¿No amarías a alguien a quien amar?
Deberías buscar alguien a quien amar

Tus ojos, he dicho, tus ojos tal vez se parezcan a los de él
pero en tu cabeza, amor (1), me temo que no sabes donde está
¿no quieres alguien a quien amar?
¿No necesitas a alguien a quien amar?
¿No amarías a alguien a quien amar?
Deberías buscar alguien a quien amar

Las lagrimas están bajando, ah!, bajando de tu pecho
y todos tus amigos, amor (1), te tratan como a un invitado
¿no quieres alguien a quien amar?
¿No necesitas a alguien a quien amar?
¿No amarías a alguien a quien amar?
Deberías buscar alguien a quien amar

(1) “Amor” en el sentido de referirse a alguien con ternura.

Somebody To Love (Jefferson Airplane)

When the truth is found to be lies
and all the joy within you dies
don't you want somebody to love
don't you need somebody to love
wouldn't you love somebody to love
you better find somebody to love

When the garden flowers baby are dead yes
and your mind is full of red
don't you want somebody to love
don't you need somebody to love
wouldn't you love somebody to love
you better find somebody to love

your eyes, I say your eyes may look like his
but in your head baby I'm afraid you don't know where it is
don't you want somebody to love
don't you need somebody to love
wouldn't you love somebody to love
you better find somebody to love

tears are running ah running down your breast
and your friends baby they treat you like a guest
don't you want somebody to love
don't you need somebody to love
wouldn't you love somebody to love
you better find somebody to love
Bikerman está desconectado   Responder Citando
Respuesta

Herramientas

Normas de Publicación
No puedes crear nuevos temas
No puedes responder temas
No puedes subir archivos adjuntos
No puedes editar tus mensajes

Los Códigos BB están Activado
Las Caritas están Activado
[IMG] está Activado
El Código HTML está Desactivado
Trackbacks are Desactivado
Pingbacks are Desactivado
Refbacks are Desactivado
Ir al Foro


La franja horaria es GMT +1. Ahora son las 13:36.