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| Charlas Todo menos sexo. Este es el lugar para conversar sobre todo aquello ajeno al sexo. Lugar de reunión para confraternizar. |
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| | #821 |
| Rol: sumiso Sexo: Mujer Ubicación: Buenos Aires-Argentina Fecha de Ingreso: Nov 2005
Mensajes: 1.882
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Muchas gracias a todos por sus generosos aportes a este hilo, que había dejado un poco abandonado.. Pronto traeré algunas cositas para compartir.. De nuevo, gracias.. Ah.. quejilloso carpanta! No sabes lo que dices.. En fin, aquí me quedo para enterarme del resto de tus reclamos.. en tanto voy preparando mi descargo.. ![]() Cariños, y hasta más ver, Karla.. |
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| | #822 |
| Rol: Dominante Sexo: Hombre Ubicación: sevilla Fecha de Ingreso: Jan 2007
Mensajes: 144
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Sigo, pues... Además de recordarme muy desconsideradamente que voy para viejo, tu carta de respuesta, Karla, me confirma en cierto temor que el otro día, mientras te desnudaba para castigarte, no quise yo ver. Olvidé acaso dónde estamos, y que reina en esta casa la depravación y el exceso como reina el calor en el mes de julio. Di por sentado -ahora es evidente que antes de tiempo- que tú eras distinta, no sé, algo más comedida en tus apetitos, menos asequible a las peores tentaciones de la aberración auspiciada en este foro, y -por qué no creerlo también- tan dulce como aparentabas... Pensé que eras un ángel, en una palabra, un ángel tanto más admirable cuanto que nacido en medio de la gran república de los monstruos. Me equivocaba, por supuesto. Y cuánto. La vergüenza ajena debe ser algo muy parecido a lo que sentí el otro día, cuando vi cómo reaccionabas al castigo recién dictado, y un poema el calco exacto de la cara de palurdo que se me quedó poco después, no bien conseguí apartar por fin la vista del ordenador: aunque resultaba increíble, o precisamente por serlo, la verdad, créeme, era como un trozo de pegamento. "Vaya, vaya, así que ésas tenemos...", me oí murmurar, al tiempo que miraba con rencor reverdecido tu nombre en la pantalla. Y, en ese mismo instante, esa verdad, tan ofensiva con mi condición dominante, te la eché en cara: "Pues no tienes tú morro ni nada, aparte, claro, de mala leche... coño, Karla, que ha sido enterarte de que lo tenía todo preparado para desollarte el culo a puros latigazos, y empezar a dar saltitos de alegría, y ponerte a farfullar como una posesa frases entrecortadas por la emoción, y marearte sólo de pensar en el calibre de la juerga que te espera...". Estaba claro, decidí antes de irme a la cama: te habías propuesto tocarme los cojones. Como podrás comprender, en semejantes circunstancias, la flagelación prevista queda descartada. No voy a romperme la crisma subiendo al último peldaño de la escalera, ni voy a dejarme los cuernos tratando de llegar al último rincón del altillo, ni voy a quebrantar la virginidad de mi vara nueva, para que luego vengas tú con la felicidad pintada en la cara dándome las gracias por el buen rato que te hice pasar. Pues ya sólo faltaba eso. Aunque me haya vuelto un tontito en casi todo lo demás, maquinando putadas sigo siendo un tipo serio... Tan serio como desorientado, tampoco pretendo engañarte. Quiero decir que, en este punto, no sé por dónde tirar. O lo que es lo mismo, cómo joderte. Está claro que el asunto no es sólo sancionarte, sino hacerlo a la vez que te doy un escarmiento. Visto el pie del que cojeas, no quisiera equivocarme de nuevo y hasta el punto de proponer, como alternativa al castigo que te ha hecho gemir de gusto, la promesa del que lo mismo te renta como para cascarte un orgasmo, y quien dice uno dice unos cuantos. Habré de confiar, por tanto, en tu honestidad, y encarecerte que seas a continuación tan sincera conmigo como lo fuiste siempre, y aun algo todavía más meritorio, que lo seas a sabiendas de que usaré cuanto me digas para hacerte daño. Es muy simple, tesoro. Mira: Se trata únicamente de saber qué dolor te resulta más insoportable. Qué humillación no estás bajo ningún concepto dispuesta a tolerar. Sólo eso Y, por favor, no te me pongas chulita, que te veo venir: no vale decir que todos te serán sabrosos si soy yo quien te los causa. Resulta difícil contestar, lo sé. Descuida, yo te ayudo. Veamos. Salta a la vista que la mortificación de la carne más que pesarte lo que te pone es cachonda... ¿Debo ir pensando, en consecuencia, en volcar mi ímpetu justiciero menos sobre tu cuerpo que sobre tu espíritu? ¿Sí? Bien, y en tal caso, ¿de qué modo deberé herirlo? Ajá, con una laceración que sea con él lo bastante feroz, dices, con un agravio firmado de un hachazo lo bastante sibilino... la madre que te parió, y te quedas tal cual, pues no eres tú nadie... ¿Cómo?, ¿que si estoy de acuerdo?... Joder, como para no estarlo, me has leído el pensamiento, quiero decir, los intestinos. Ah, que aún hay más... Entiendo. Carajo, y pensaba que el perverso era yo... pero, mira, también en eso llevas razón, sería un puntazo que pudiéramos conciliar tus terrores con mis apetitos, anda que no... De acuerdo, entonces voy a probar. Por ejemplo -se me ocurre pensar ahora, sobre la marcha, es sólo una idea-, eso de la sodomización ¿qué tal lo llevas? Muchas mujeres no la soportan, sobre todo si lo que se les mete por el culo es, que te diría, un buzón de correos -esa cosa tan fálica, por cierto- aunque es verdad que la mayor parte de las veces con una buena polla basta (incluso una mala, si lo sabré yo, da el avío). Culito, sin ir más lejos, se siente tremendamente humillada cada vez que tiene que poner su precioso diminutivo; a veces llora y todo, de impotencia, por supuesto; y se lo pasa todo el rato diciendo que le duele mucho, y que por favor no siga, que si es cierto que la quiero que no siga, ¿no ves que ya está muy adentro?, más no, te lo ruego... en fin, esas cosas, a veces no entiendo muy bien lo que dice porque antes de que pueda sonar el segundo "te lo ruego" la cortina de lágrimas suele ser ya tan espesa que lo tapa todo, tú sabes lo lloricas que se ponen algunas mujeres cuando les interesa. Te seré sincero, a mí ya me aburre un poco, menos mal que en cuanto ve que no le hago ni puto caso suele cambiar de tono, y pasar de la súplica a la amenaza, de la mansedumbre a la rebeldía... pero, sobre todo -atención-, de la lágrima a una variedad muy rara de literatura, es para verla. Hazte una idea, en esas circunstancias su frase favorita acostumbra a ser "cabr... cabrito, ni echándole imaginación, vamos, ni aunque tuvieras la imaginación de un Esopo, te alcanzaría para imaginar cuánto te odio, y el desprecio infinito que me inspiras en este momento", cágate. Dios cómo me pone entonces, a veces aprieto tanto que me parece sentir lo blandito de su hígado en la punta del nabo, no te digo más, y mira que lo hace difícil, porque, por dios bendito, a eso le llamo yo ser rebuscado, con soltarme "hijodeputa" le habría bastado, me parece a mí, ¿no?, pues no, claro que no, ella por qué va a decirlo en una palabra si lo puede decir en doscientas. En fin, habrá que mamar, va con su carácter, la complicación, digo. Yo ya estoy acostumbrado, además, cuando se pone así tengo un sistema, hago como quien oye llover y dejo que largue, eso, tu sigue y no pares, total, no te escucho, ya ves como si ahora te pones a decirme eso de que... ¿ves?, ¿no te decía?, ya me esta diciendo eso de que soy un hombre muy malo, para que lo vaya sabiendo, malo, más que malo, sádico, más que sádico, que aún no sabe ella por qué sigue a mi lado cuando debería haberme dejado hace años, además, con lo mal que huelo a todas horas, claro, cómo podría oler a otra cosa que no fuera mierda si no me lavo, ¿que te has lavado esta mañana, recién levantado?, venga ya, si te he visto, tres o cuatro gotitas de agua salpicadas sobre el bigote para ablandar la salsa de tomate que se te quedó pegada ayer, durante la cena, y para de contar, como que no te has quitado ni las gafas, ¿cómo?, ¿que no usas gafas?, peor me lo pones, entonces son las legañas, bueno, lo mismo da, hijo, qué asquito, ah, y luego está ese cariño que le tomas a la ropa, anda, díme, cuántos meses hace que no te cambias de camiseta, oye, y que no se cansa la tía de decir borderías, claro, hasta que me harta y claudico, se me baja, normal, no, si ella de tonta no tiene ni un pelo, y que no para, larga que te larga, oye... pero no me oye, evidentemente, ya no me oye... ¡oye, que no sigas, tú ganas!, ¿no ves que ya la he sacado?, es inútil, no hay manera, ella vuelta a lo mismo, como la mula al trigo, ¿la estás escuchando?, ahora resulta que lo que le disgusta es que no me afeite, pero, coño, si no me he afeitado en la puta vida, ¿de cuándo acá te molesta mi barba?, pues nada, tú, que todavía puede ponerse más chula, "desde que la uso para cultivar esporas" contesta, sí, y que no ponga esa cara, que cada vez que me da un beso está colaborando en la trasmisión de treinta o cuarenta enfermedades distintas, dios, la mala hostia que me entra en esos momentos no es para contarla aquí, porque encima a la muy puta le gusta acompañar sus flamencadas con una risita que corta mejor que un puñal, coño, que muchas veces no he podido más y he estallado "pedazo de mula, hala, ya tienes lo que querías, me has quitado las ganas de follar por lo menos para tres semanas... sabes lo que te digo, de verdad quieres saberlo"... Sólo que como yo no tengo imaginación para estas cosas, ya me gustaría a mí tener la cuarta parte de la que tiene ella, y, además, como la muy pendona se las pinta sola para ponerme astronauta de los nervios, pues eso, que termino diciéndole siempre lo mismo, más o menos, tú, mula, tú sí que no podrías, le digo, ni echándole un Esopo alcanzarías a odiar lo que te imagino, me cago en mis muertos, ya no sé ni lo que digo, claro, ahora entiendo, era esto lo que querías, ¿no?, volverme loco, bueno, pues ya lo has conseguido, ahora, por lo que más quieras, cállate y déjame en paz... Dejarme en paz, ja, que más quisiera, menuda es la señora Culito, la señora Culito no se calla ni comiendo polvorones, la señora Culito siempre tiene que decir la última palabra, pues no da por el culo la señora Culito: "Hijo, qué poca imaginación, pareces un loro". Y es que a veces la tengo un asco, ya digo... (Sigue abajo) |
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| | #823 |
| Rol: sumiso Sexo: Mujer Ubicación: Buenos Aires-Argentina Fecha de Ingreso: Nov 2005
Mensajes: 1.882
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Oye, Beelzebú.. Dime una cosa: "(sigue abajo)", pero resulta que ni debajo de la mesa encontré nada.. ¿Vamos a jugar a las escondidas? ¿A que te gusta la idea? ![]() Bueh.. Un saludito chiquitito.. Cariños, Karla.. |
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| | #824 |
| Rol: Dominante Sexo: Hombre Ubicación: sevilla Fecha de Ingreso: Jan 2007
Mensajes: 144
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(Viene de arriba) Díme pues, niña, ¿te ocurre a ti lo mismo? Quiero decir, ¿sufres cuando te dan por el culo? Medita bien tu respuesta, ángel. Y antes de dármela considera que un "al contrario, me gusta", por decir algo, obraría el efecto de dejarme completamente abatido, por menos de eso anda que no me he puesto yo veces a escribir poesía, te prevengo. En cambio, una declaración del estilo de "lo odio, lo odio con toda mi alma"... Huuummm, Karlita, ni echándole un Esopo te imaginas... Bueno, el culo te lo iba a romper igual, pero pagaría mi crueldad adorándote de por vida. Y ya está, hasta aquí llega mi requisitoria. No habrá más reproches. A partir de ahora seré complaciente, y reconoceré que, al menos en una cosa, me diste gusto el otro día. Tuviste la delicadeza de no facturar en tu respuesta ningún poema, detalle que te agradezco particularmente, no por nada, entiéndeme, no te vayas a pensar que yo a la poesía la tengo manía, en el fondo me gusta, me pasa como con el coñac, si me da rabia es por la resaca en que habitualmente se resuelve, a la que te descuidas te pasas luego dos semanas sintiendo mariconadas y contestando "oh" a todo, como los peces... No, verás, lo que ocurre es que todo tiene un límite. Un límite cuya marca, por lo general, suele alzarse allí donde se anuncia con las suyas el exceso, de cualquier clase que éste sea. Un exceso a cuyo yugo ni siquiera la virtud escapa. Una virtud que, practicada sin medida, cuántas veces no se convierte en el peor de los vicios... En fin, tú ya me entiendes. El arte de la Poesía es ameno recreo para el espíritu, quién lo duda. Sumergiéndose en ella cual si fuera otro Jordán, y bebiendo de su néctar, que, como todo el mundo sabe, es vino que tonifica y no embriaga, nuestras almas se acendran, fortalecen y elevan, muchos dicen que hasta se salvan. De acuerdo, no vamos a discutir. Pero, coño, es que una cosa es decirle amén a eso, y otra muy distinta lidiar con el cotidiano entusiasmo de tus acólitos en esta sección... ¿O acaso eres tú la única que no se ha dado cuenta del peligro que va unido al tañido de su lira? Por lo que más quieras, Karla, mi vida, abre de una vez los ojos. Míralos. Míranos. Y no me digas que el cuadro que componemos entre todos no es un discurso. Un discurso que predica contra cierta clase de hedonismo como no lo hizo ni el cura que me dio la primera comunión. ¿Que qué dice? Joder, Karlita, algo tremendo. Y preocupante. Dice que la diligencia con que tus vates se aplican a su oficio no nos reportará nada bueno. Que están llevando hasta nuestras almas tanto, tan variado y tan nutritivo alimento que incluso aquellos de entre nosotros que tienen el ánimo tirando a delgadito se ven obligados a vivir desde hace tiempo en permanente estado ahíto (que es el peor de los estados, después del gaseoso, según los científicos). Y que, entre una y otra cosa, nos está creciendo a todos tanto el espíritu que quién más y quién menos empieza a tener problemas para llevarlo pegado al cuerpo (de sujetarlo a la razón ya ni hablemos); de tal guisa que, lo que antes era un perfecto equilibrio de potencias entre el natural afán de transcendencia propio de todo ser humano y la fuerza de la gravedad, se ha convertido de un tiempo a esta parte en un pitote de padre y muy señor mío en el que hasta los más pavisosos aseguran que flotan con expresión meliflua. Yo estoy acojonado, para qué voy a decir lo contrario, sobre todo después de saber por tu penúltimo mensaje que tienes preparado ya el plato del postre. Y no es para menos, desde luego. Ten en cuenta que llevábamos meses, qué digo meses, años sometidos a una dieta morigerada, sin más grasa ni más proteína que las que tenía a bien recetarnos Sumisa (eso sí, en quince o veinte tomas al día) y tú misma (sólo que tú al menos nos dabas comida precocinada, que ya se sabe que alimenta la mitad), cuando, de buenas a primeras, hete aquí que se nos ha empezado a llenar esto de almas benditas resueltas a hacernos engordar. Y lo peor no es eso, qué va. Lo peor, lo muchísimo peor es que, sobre obstinadas, todas ellas son... sois...¿lo digo?, venga, pues lo digo... todas sois hembras. Bichi, Marcelita, Karla, Marcelita, Bichi, Marcelita, y, entre medias, el bueno de Drákul que, dicho sea de paso, a mí al menos no me engaña (está claro que debajo de ese hombre se oculta una mujer disfrazada). Carajo, pero si hasta la austerísima Amapola te mandó en su momento un aviso en el que se declaraba sobrecogida. En fin, Karla, te invito a que consideres el aciago brete en que nos pones juntando a tanta mujer a escribir versos. Soy un hombre sobrio, poco amigo de buscarle tres pies al gato cuando puedo valerme de razones naturales y sencillas, así que doy por sentado que su confederación en este rincón tan sólo es el producto de la casualidad. Lamentaría mucho comprobar cómo se vuelve verdad pura y dura lo que hasta ahora ciertos indicios sólo insinúan: que detrás de tanto lirismo se oculta una mano negra, y, junto a ella, un oscuro plan bastardo de las catacumbas de vete tú a saber qué siniestra industria conservera de las muchas que hoy en día se dedican a criar patos para hacer fuagrás, maquinado con la torva intención de empapuzarnos hasta que ya no podamos más y tampoco a nosotros nos quede otra que echar el hígado por la boca. No, yo no me lo tomaría a broma. El problema es grave, y acaso sería también insoluble si no contáramos, menos mal, con el auxilio contenido en la opinión de los clásicos, esos oráculos que ya lo pensaron y lo dijeron todo antes que nosotros. No los desprecies por anticuados, como hacen tantos: siguen siendo un buen norte al que acogerse en épocas de confusión, desaprensión y bobaliconería como la nuestra. El que hoy te traigo aquí, por ejemplo, te ayudará a desterrar las sombras de la utopía igualitaria y el prejuicio feminista del asunto que nos ocupa, tal vez incluso te persuada para que reflexiones seriamente sobre la conveniencia de ponernos a dieta, así como sobre las ventajas que ofrece en este sentido, frente a tanto poema de más de dos, de doscientos, e incluso de dos mil doscientos versos, el humilde, tímido pareado. Claro que -digo yo, a ver qué te parece la idea-, ya puestos a alimentarnos cabalmente, por qué no elegir la opción que, sobre ser más prudente, resulta también más educativa, y unir a la satisfacción de esa servidumbre fisiológica la instrucción de la mente, inaugurando, sobre el solar demasiado cagado de la Antipoesía -es lo que pasa cuando se come tanto-, no sé, un "Antirecetario de Cocina", por ejemplo. Dejo que lo pienses. Bien, ahí va. Lo que sigue lo escribió en sus "Errores celebrados" don Juan de Zabaleta, evidentemente un sabio. Por fortuna para él, lleva unos cuantos meses muerto, así que os tendréis que joder y quedar con las ganas: a éste ya no podréis sodomizarlo. <<Juntemos, pues, ahora las propiedades de la poesía con los defectos y propensiones de una mujer y veremos lo que resulta. Miedo me da pensarlo. En la poesía no hay sustancia, en el entendimiento de una mujer tampoco: muy buena junta harán entendimiento de mujer y poesía. La necesidad de las proporciones obliga a poner en la poesía muchas palabras o impropias o forzadas o sobradas. La mujer, por su naturaleza, no sabe poner nada en su lugar; mírense cuál estarán sus palabras en las dificultades de la poesía. El oficio de la poesía es fingir, el ansia de la mujer es maquinar; darle por obligación la inclinación es acabar de echarla a perder. Cuando la poesía es sátira, es murmuración, es chisme. La mujer naturalmente es chismosa; si la añaden la vena de poeta, no parará de hacer sátiras con que ande chismando al mundo las faltas ajenas. Cuando la poesía es lisonja, es estrago de los entendimientos. Lisonja en labios de mujer hace más daño que lisonja; porque de un hombre se puede presumir que inventa las perfecciones que pinta, pero de una mujer, como es menor su capacidad, se piensa que pinta las perfecciones que halla. De donde se colige que, si la lisonja ordinaria hace de los entendidos bobos, y de los bobos locos, ésta hace locos de entrambos, porque entrambos la creen muy aprisa. De suerte que la mujer que es poeta jamás hace nada, porque deja de hacer lo que tiene obligación, y lo que hace, que son versos, no es nada. Habla más de lo que había de hablar, y con más defectos y superfluidades. Añade otra locura a su locura. De día y de noche está maquinando disparates que, sobre los que ella había de maquinar, hacen desatinadísimo tropel de quimeras. Si alguien la ofende, no cesa de hacerle sátiras. Si ha menester a alguien, le enloquece o le emboba a lisonjas. Esto hace una mujer que hace versos: ¡buena debe de andar su casa! Mas, ¿cómo ha de andar casa donde, en lugar de agujas, hay plumas y en lugar de almohadillas, cartapacios? Yo apostaré que una mujer déstas, las sábanas que rompe de noche buscando, a vuelcos, los conceptos, no las remienda de día por escribir los conceptos que buscó entre las sábanas y leérselos a sus conocidos. También apostaré que, si estando escribiendo ve que se le cae un hijo en la lumbre, por no levantar la pluma del papel, le socorre tarde o no le socorre. ¡Fuego de Dios en ella! >>La mujer poeta es el animal más imperfecto y más aborrecible de cuantos forman la naturaleza, porque no hay animal de tantas tachas que no sea bueno para algo, sola ella no es buena para cosa desta vida. Esto asentado, veamos ahora, por qué alaban a Erina, Propercio y Rabisio. Claro está que porque hacía versos. Por lo que ellos la alaban, si me fuera licito, la quemara yo viva. A1 que celebra a una mujer por poeta, Dios se la dé por mujer, para que conozca lo que celebra.>> Para ti, Karla, muchos besos. Para los demás, un saludo cariñoso. Última edición por carpanta; 03/10/2008 a las 00:10 |
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| | #825 |
| Rol: sumiso Sexo: Mujer Ubicación: Buenos Aires-Argentina Fecha de Ingreso: Nov 2005
Mensajes: 1.882
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Ay.. carpantito, querido.. Qué trabajo me das, hombre! (y la "piojosa" que se fugó con el diván al hombro..) Vamos a ver.. Que el parangón con mi santa madre te aflige; que la cachiporra no te funciona; que la dieta te obsesiona; que Culito te aburre; que no te bañas, salvaje!; que no quieres mi goce sino mi malestar; que la poesía te empalaga; Y como si esto fuera poco, mandas a un tal Zabaleta pa'espetarme: "¿Por qué no te callas?" Naaa.. carpanta.. cuando un mujer calla, bueh.. Y si no.. mirá lo que cuenta esta canción.. No le dijo nada Vale.. Me voy a ordenar un poco las ideas porque mañana tendré que ponerme a hablar contigo muy seriamente.. Un beso, apreciado carpanta.. (y que no se te olvide rezarle al Angel de la Guarda) Karla.. |
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| | #826 |
| Rol: sumiso Sexo: Mujer Ubicación: Chile Fecha de Ingreso: Jul 2006
Mensajes: 80
| Refranes Te vas, te alejas, te separas, te desvaneces Me dejas con la culpa de toda nuestra historia en mi espalda Te lavas las manos cual Pilatos histórico Quedando como héroe ante tus ojos Menos culpas arrastraras mañana Eso de tirar la piedra y esconder la mano Te digo bajito frente a tu ausencia Que no procures regresar Ya han pasado 100 años Y me canse de aguantar… Marcela |
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| | #827 |
| Rol: sumiso Sexo: Mujer Ubicación: Chile Fecha de Ingreso: Jul 2006
Mensajes: 80
| La cena Te grito que tengo miedo Y mi miedo cae redondo entre tus pasos Silente, inservible, ausente… Desgastada me alejo, me escondo y siento vergüenza Por este miedo tan antiguo, tan voraz, tan ambiguo Como ambiguo el día que aun no he vivido Como los sueños que han tardado… Y me siento a meditar de la vida y sus lecciones Esquivo los tormentos, endurezco la mirada. Aparece la muerte divertida seduciéndome con mil caricias Sucumbo ante sus engaños, le presto oídos a sus palabras Intercalo frases melosas y melodiosas mas aun me visto de Diosa Ante la muerte soy soberbia, altiva casi transparente Trasparento los gestos, estilos armoniosos, A la muerte y a ti les demuestro que aun soy mágica Claro que mas cansada, claro que mas oscura Poco claro que mas feliz… Recojo lo que alguna vez sembré Brotan milagrosos arbustos cargados de ironía Torrentes de palabras hirientes Oleajes de actitudes poco sanas Marejadas de fantasías, osadías, faltas de respeto… Ya en silencio, poco importa mi miedo, La cena esta servida… Me espera la muerte… mi invitada… Marcela |
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| | #828 |
| Rol: sumiso Sexo: Mujer Ubicación: En el último rincón del mundo Fecha de Ingreso: Jun 2006
Mensajes: 622
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Hoy voy a contar las estrellas que me separan de ti mañana las volveré a contar quizás son menos que hoy Hoy contaré los días que faltan pero mañana ya no lo haré quizás son más que hoy Hoy me voy a dormir temprano para poder despertar otra vez quizás sueño sin pesadillas hoy Hoy...... y mañana qué? qué? bichi |
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| | #829 |
| Rol: sumiso Sexo: Mujer Ubicación: Chile Fecha de Ingreso: Jul 2006
Mensajes: 80
| Los Olvidados Nos encontramos tan desnudos Tan terriblemente desarmados La vida nos escupió todas las verdades Vimos como se alejaban las oportunidades Y callamos, cedimos, partimos Cerramos los ojos, los tuyos, ajenos a los míos Descubrimos que los sueños eran distintos Sin culparnos, ya no vale la pena, Muchas penas hemos pasado ya Muchas más vendrán Con los puños apretados, el caminar firme Llenos de sentimientos encontrados Nos dijimos adiós Irreconciliables, indiferentes, absurdos Locos y desmedidos decididos a olvidar A caminar en solitario Alimentándonos de otros besos, de otras caricias, Buscando aplacar el placer culpable Tan extraviados… tan absurdamente olvidados… Marcela |
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| | #830 |
| Rol: sumiso Sexo: Mujer Ubicación: En el último rincón del mundo Fecha de Ingreso: Jun 2006
Mensajes: 622
| Función de Magia Conejos, palomas, pañuelos multicolores volando al viento trucos y más trucos, pases mágicos y abracadabra aplaudan!!! soy un mago de los mejores, admiren mis trucos!!! nadie sabe lo que puedo hacer con mi pata de cabra. Si, si...caigan rendidos a mis pies, a mis prestidigitaciones asombrosas miren con asombro lo que expongo y aplaudan con entusiasmo seré el mejor mago del universo, diviertiendo al respetable con mis engaños al final solo espero me regalen un ramo de rosas Hey, tu!! si, tu...el de la segunda fila ¿que haces allí descubriendo mis trucos? ¿que no te puedo engañar? ¿que no crees en mi magia? ¿que no caes a mis pies? no, no, si soy el mejor...45 años arriba de escenario montando este show y ahora tu te atreves a no admirarme, a no mirarme arrobado deseando ver una y mil veces los trucos que con tanto esfuerzo aprendi? Que prefieres una rosa cortada del jardín a mi rosa sacada de la manga? que el pañuelo rojo que salió de mi sombrero lo usarás para atar mis manos? que más te gusta el truco de aparecer que el de desaparecer? que no me aplaudirás mientras haga trucos? que no quieres mi magia falsa de escenario sino la magia de mi corazón? una sonrisa es más mágica que adivinar el tres de picas en los naipes, un suspiro y un gemido si que son buenos trucos para desaparecer el temor una lágrima verdadera es un pase mágico mejor que mil manos ocultando pañuelos los trucos han desaparecido, solo queda la magia de la verdad, de la confianza señores y señoras............la función ha terminado bichi |
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