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hazlo sano... hazlo seguro... hazlo consensuado |
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| Avisos |
| Charlas Todo menos sexo. Este es el lugar para conversar sobre todo aquello ajeno al sexo. Lugar de reunión para confraternizar. |
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| | #1 |
| Rol: Dominante Sexo: Hombre Ubicación: cerca de mi Mediterráneo Fecha de Ingreso: Jul 2006
Mensajes: 645
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Insidioso escupepalabras que te cuelas en espacios reservados para escritores malditos. Tú tal vez alcances el éxito y a mí me comerán los bichos. Mis demonios. Tú serás leído por una caterva de carroñeros hambrientos de top ten-seller de gran superficie, amantes de la bella caligrafía y sin mácula gramatical. Serás hermoso con tus insípidas historias de amor y de límpido y lustroso sexo sucio -¿límpido?, esto sí que es una aberración-. Suspense suspendido con antelación: La eyaculación con tufo a agua de rosas...Leedme o largaos. Esto que vais a ver es Cosa Mía. ¿Un placer? ElaNgel . |
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| | #2 |
| Rol: Dominante Sexo: Hombre Ubicación: cerca de mi Mediterráneo Fecha de Ingreso: Jul 2006
Mensajes: 645
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Nunca pensé que sería tan difícil vender nuestra alma al diablo. No lo conseguimos. Hay quien dice —alguien cercano, de nuestro estilo— que si se le invoca, viene seguro. Y tiene algún prestigio en estos asuntos. Será que no lo hicimos bien. Y, sin embargo, teníamos todo lo necesario según las reglas del Delta (y nosotros tenemos uno cercano, también). Existe, no muy lejos de la ciudad, el cruce de caminos perfecto: dos estrechas carreteras asfaltadas que se cortan en un paraje inmejorable. En lo alto, con todos los montes a la vista ejerciendo de médiums y el ancho paisaje a disposición de los convocadores. También, algunos signos indudablemente cabalísticos por los alrededores. Bien es cierto que los cultivos no eran de algodón o maíz, pero nunca leímos que eso fuera imprescindible; contábamos con nuestro arroz. La vieja tríada mediterránea debiera haber servido igual. A cambio, como un refuerzo, algunos enclaves con reconocida raigambre en el asunto se vislumbran a lo lejos. Así que no supimos nunca lo que hacíamos mal. Nos sentábamos en alguna de las esquinas e iniciábamos la espera. Se suponía que no era necesaria ninguna excéntrica ceremonia más. Lo que nos libraba de la condena segura de los transeuntes. Ya era bastante con permanecer inmóviles, durante horas, en un lugar inapropiado, según lo considerarían, sin duda, nuestros vecinos y conocidos. Andar por el campo sin objeto, lo repetimos una vez más, estaba muy mal visto. Lo sigue estando, quizá. Nunca nos importó. (Didn't nobody seem to know me, babe, everybody pass me by, cantaba Robert Johnson, el maldito, que sí lo consiguió). Tampoco teníamos claro del todo qué pedir a cambio. Contábamos con unas ideas genéricas preconcebidas, arte, fama, poder, pero nada especial sobre en qué basarlos o para qué utilizarlos. Se dirá que pedir cosas concretas en un pacto con el diablo, que siempre se imagina uno a brazo partido y sin tiempo para matizar, es una minuciosidad. Pero a nosotros nos pareció que por ahí empezaban los problemas. Viene el demonio y pregunta ¿qué quieres?, se te llena la boca: ¡convertir en oro todo lo que toque! La has cagado, como se sabe. Así que había que pararse un momento a pensar. Descartamos pronto las ideas del tipo “Un Bien Para Toda La Humanidad”: demasiada responsabilidad decidir cuál de ellos. Sobre el canónico “queremos ser grandes bluesmen”, no estábamos seguros de que nos sirviera para nada en el país de los cuatro versos octosílabos. Había que unir lo útil a lo agradable, esas ideas —paralizantes— que se tienen en la niñez. Yo sugerí, un poco cansado de tanta dificultad: hacernos hombres invisibles. Fausto me miró y dijo: ¿has leído lo de Wells?, la cosa acaba fatal, tú verás. Nuevo silencio, mosqueado en mi caso. Y, en ese momento, brillantemente, mi amigo inventó la posmodernidad: ¡Ya lo tengo! Sí. Tú me has dado la idea, invisibles no, ¡que nos convierta en diablos, como él! Formábamos un gran equipo, Fausto y yo. ElaNgel pd:..o EldIablo observación: Se aceptan dobles lecturas, pero no devoluciones. . |
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| | #3 |
| Rol: Dominante Sexo: Hombre Ubicación: cerca de mi Mediterráneo Fecha de Ingreso: Jul 2006
Mensajes: 645
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De todos los sitios que conozco, el único al que nunca se llega por primera vez es al de tu nacimiento. Sería mejor decir, en donde se despertó nuestra consciencia. Pero supongamos que es lo mismo para simplificar un poco. Del resto de lugares visitados se puede guardar la memoria, el flash, del primer momento. Se dice: esto no estaba así entonces, aquí han hecho una casa, aquí había un árbol, aquel día caía una tormenta, etc. No ocurre lo mismo con nuestro lugar de origen. Nunca llegamos a él. En realidad, lo que hacemos es algo así como “brotar” en medio, aparecer de improviso. Nos perdemos el acercamiento inicial a lo que, precisamente, más nos ha influido; nunca podremos decir: recuerdo perfectamente el primer día que vine, desde entonces ha pasado mucho tiempo y todo sigue igual o todo ha cambiado, lo que sea que haya ocurrido. Crecimos en estos parajes, pero no pudimos acercarnos a ellos mientras los veíamos desde lejos: ahí voy a vivir los próximos treinta años, vaya sitio, qué pinta tiene, no me gusta un pelo; o, con más amplitud de miras: bueno, vamos a ver que es lo que da de sí. No, brotas del suelo, como una legumbre, y todo lo que te rodea viene contigo, impuesto, sin misterios, con un aire familiar que nos aturde. El ajuar para una vida, en algún caso, o como mínimo para algunos años, ya sean tranquilos o de sobresaltos. Hasta donde podemos saber, las calles, las casas y los campos, salidos de la nada, han crecido con nosotros, o esa es la sensación que tenemos. Si existían antes poco importa, tardaremos en comprenderlo y aun sólo con parte de nuestro entendimiento. Nos cuesta aceptarlo, por muy lógico que sea. Nuestros vecinos antepasados nos parecen extranjeros. Los primeros pobladores, una tribu invasora, lo mismo da celta que íbera. Los antiguos prohombres nativos, mitos remotos. Sólo existe lo que existe, es lo que es. Y nosotros en ello. Puede haber muchas razones para emigrar, pero una es tratar de enjugar esa carencia. Distanciarse para volver, en realidad para simular un primer advenimiento, imposible, claro está, no se engaña tan fácilmente a las leyes del universo. Quisiéramos parar en una colina, antes de entrar, como conquistadores, como navegantes exploradores, y poder echar una ojeada, tomar aire antes de bajar al llano y comenzar la batalla. Incruenta seguramente, pero cierta. La del idioma, la de las costumbres y el clima. El quién es quién, tan delicado. Permitirse ser irreverente. Aprovecharse de la ventaja de que no te conozcan. Dejarse halagar por las mujeres, como lo hacen a veces con los forasteros para enfadar a sus aburridos amigos, amantes o maridos de siempre. Asombrar a los pobladores con historias fantásticas de otras tierras, casi siempre imaginarias porque todas son iguales. Ejercer de oráculo, haciendo uso del prestigio de lo ignoto. O, simplemente, en el caso de espíritus menos combativos, esperar a ser impregnado por las corrientes telúricas que, a buen seguro, hay. Aprehender la esencia del lugar. Abrir los sentidos al tono local. Comprender. Descubrir. Nada. No. No hay manera de llegar por primera vez a tu propio pueblo. ElaNgel |
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| | #4 |
| Rol: sumiso Sexo: Hombre Fecha de Ingreso: May 2006
Mensajes: 58
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Con tu permiso tomo asiento. Prometo digerir con igual temple las creaciones y los gruñidos. un saludo |
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| | #5 |
| Rol: sumiso Sexo: Mujer Ubicación: Barcelona Fecha de Ingreso: Jul 2006
Mensajes: 411
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Mi admiración y respeto por Tí no se deben únicamente al intenso amor que te profeso, proceden, además, de una causa lógica, verificable. Quién tenga oportunidad de leer aquello que escribes, mi Señor, me entenderá a la perfección. Dos textos, dos ventanas a paisajes muy diferentes pero con un denominador común, la destreza e inteligencia empleadas para incentivar la subjetiva interpretación del "espectador". Si Tú me lo permites, y a perrobix no le molesta, apareceré por aquí a menudo, me sentaré a su lado y me impregnaré de tu savoir faire. ambar{Ea} Guardada en y por Tí |
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| | #6 |
| Rol: sumiso Sexo: Mujer Ubicación: sevilla Fecha de Ingreso: Nov 2005
Mensajes: 1.111
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no sé los motivos que te llevan a escribir lo que aqui expones, incluso creo que si te lo preguntara me dirias: y a ti que te importa...y tendrias razon... pero si te dire una cosa....te leo y te releo, y me encanta leerte, disfruto con tu filosofia de la vida o de la muerte, quien sabe? en ese caminar incierto, y ya dado.... si, me has hecho pasar un rato tranquilo y sereno de esta tarde de primavera y te lo agradezco.... con todos mis respetos |
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| | #7 |
| Rol: Dominante Sexo: Hombre Ubicación: cerca de mi Mediterráneo Fecha de Ingreso: Jul 2006
Mensajes: 645
| ¿Cómo empezar? ¿Cómo hacer, oh, severos oráculos de metal y polivinilo? ¿Qué oraciones debo pronunciar para obtener vuestra inspiración, caprichosos dioses de sílice y pan de oro? …/… Céntrate. Tiene que haber una solución. Por de pronto, deja de hacer metáforas de cartón-piedra sin que nadie te lo pida. A falta de indicaciones previas, he decidido comenzar con un tono levemente atormentado. Ya habrá tiempo de cambiarlo. El trabajo nos espera. …/… La boca se hizo estómago del hambre que tenía y comenzó a respirar proteínas. Cuando fue a besarla creyó por un instante que ella iba a formar parte de su dieta. Pero She antes de permitir el contacto le hizo varios reproches que He no pudo digerir. Tras una vida larga de estar a su lado cerró los ojos y ya no pudo abrirlos. Murió en sus manos. Asombrado. Se le fue la vida por los ojos y algo también por la boca. Lo sostuvo dulcemente mientras agonizaba. Era bello. Casi transparente. Como un ángel. Murió cansado. Aburrido de respirar. Hastiado del teatrillo diario que lo consumía -Hay cosas de las que es preferible no acordarse, no es bueno. Hacen daño; mejor se toma el trago de golpe-. Ella ahogó un sollozo frente al cadáver hambriento. Sólo entonces quiso tocarle. Poco a poco, se lo fue comiendo, hasta sentirlo al fin muy dentro. Supo entonces cuánto lo quiso, cuánto lo echaría de menos, cuánto lo había hecho sufrir por no querer formar parte de él..No había sabido comprender que lo que She buscaba era precisamente absorberlo, anularlo: que él se transformase para llegar a ser parte de ella. A los nueve meses nacieron dos gemelos con tal avidez que tras acabar su leche terminaron con ella. Una vez solos se miraron desconfiados y se fueron alejando uno del otro mientras aprendían a tan tierna edad que, en ocasiones como esta, conviene dormirse con al menos un ojo abierto y algo de hambre. De nuevo She y He poblaban el mundo; el canibalismo nunca se fué del todo. …/… [Comentarios sobre el original: sería recomendable sustituir ‘hambriento’ (la única palabra que no casa del todo en un conjunto de lógica exquisita: ¿un muerto puede estar hambriento?) por alguna otra palabra (hay asociaciones que no se pueden destruir sin que aparezca el desconcierto)] …/… Nota: Fausto me sugiere que aclare si la escena es un acto de depredación o bien de canibalismo carroñero. En fin, esa es una cuestión compleja de plantear, dada la extensión de la narración, y prefiero dejar la interpretación al libre albedrio del lector. Nota2: Fausto insiste en la línea de definir bien los conceptos de antropofagia y de canibalismo; conceptos que, en este caso, coexisten sin ningún tipo de problema. Nota3: He y She, ¿son, en realidad, de la misma especie? ElaNgel pd: ...puede que esto sea, más bien, un gruñido ¿Serà el miedo escénico? Empiezo a ver gente sentada en las gradas; personas que me aprecian. . |
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| | #8 |
| Rol: sumiso Sexo: Mujer Ubicación: En un rincón del Caribe Fecha de Ingreso: Jul 2005
Mensajes: 345
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Con todo respeto Señor ElaNgel me ha parecido realmente cautivante y muy interesante lo que ha escrito aquí , reciba mis felicitaciones y ojalá pueda seguir dándonos mas de este apasionado tema... que maravilloso aporte.. ![]() Reciba mis respetos para usted y un abrazo a su sumisa ambar{Ea} . khadija{Yxo} Última edición por kadija; 18/05/2007 a las 14:24 |
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| | #9 |
| Rol: sumiso Sexo: Mujer Ubicación: Argentina Fecha de Ingreso: Oct 2006
Mensajes: 804
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Nos muestras ni más ni menos que uno de los tabúes más primitivos, más elementales de entre los que fundan a la humanidad como tal -el tabú de la devoración - presentándolo en una bellísima (aunque también inquietante) versión sexuada... Semejante tema no podía ser abordado de mejor modo que con un gruñido, evidentemente. Realmente encantador, ElaNgel. Me gustó muchísimo Te dejo un saludo afectuoso Rita |
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| | #10 |
| Rol: Dominante Sexo: Hombre Ubicación: cerca de mi Mediterráneo Fecha de Ingreso: Jul 2006
Mensajes: 645
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...o, a casa por vacaciones. Periódicamente, varias semanas al año vivimos sumergidos en un mar frío e intrincado. La ciudad se convierte en una inalcanzable Atlántida. Los viajeros pasan de largo, incapaces de leer las señales, interpretar los signos, seguir el camino; no se atreven a recalar sin horizonte, la costa desaparece, el avistamiento real se hace imposible. A nosotros mismos nos cuesta hallar la salida. Nos sentimos perdidos, aislados, cocinados en un humor helado que nos cala y nos emblandece. No somos los de siempre. Disminuimos. Nos encorvamos y miramos a los demás intentando averiguar si sienten lo mismo. No nos atrevemos a confesar nuestra pesadumbre. Nuestra forma de verlo tiene algo de insólito: nos creemos que la maldición será para siempre y que, además, planea también sobre el resto del mundo. No se nos ocurre pensar que somos los únicos, por aquí, en padecer el sortilegio. Si un osado viajero llega por casualidad hasta nosotros y nos asegura que más allá, no muy lejos, luce el sol, que las aguas se retiran y los eriales resplandecen, no le creemos. Suponemos que la inmersión le ha afectado, incapaz de soportarla como nosotros, de forma callada, con coraje, sus sentidos han sido engañados y ha confundido las infames cabelleras de sirena con los olvidados rayos del astro. Le miramos incrédulos, el viajero se desespera. Sin embargo, es tan seguro, en la mayoría de los casos, que sólo nos pasa a nosotros, que estamos solos en esto, que un bizarro habitante de esta sima anegada podría, si quisiera, caminando un corto trecho, salir del cenagal, siempre subiendo, en dirección a la luz, hasta que se deshagan las penumbras, a retazos, soplando en su nuca, arriba, hasta contemplar el espectáculo, el que estaba sobre nuestras cabezas sin saberlo. Mi amigo Fausto acaba afirmando que, en el fondo, siempre es lo mismo. Pero, claro, para él es facil decirlo: no tiene alma. ElaNgel pd: saludo a l@s amig@s que nos visitan, desde el jardín de las Hespérides. Fausto juega ahora con Ladón, el dragón. . |
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