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hazlo sano... hazlo seguro... hazlo consensuado |
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| Hablemos de BDSM Sobre actitudes, conocimiento y entendimiento de la llamada "forma de vida alternativa". Experiencias, motivaciones, inquietudes y demás familia. |
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| | #1 |
| Rol: Switch Sexo: Hombre Fecha de Ingreso: Aug 2006
Mensajes: 2.175
| Buenas noches Damas y Caballeros. Hace tiempo escribí dos artículos sobre el sadomasoquismo. Artículos introductorios podríamos decir, de conceptos básicos. En su momento me quedé con ganas de fundirlos en uno solo, pero tenía otros asuntos entre manos. Así que, al final, este mes de septiembre me he dedicado, transcurrido más de un año desde que los escribí, a fundir aquellos dos artículos en uno solo añadiendo unas cuantas cosas que quedaron en el tintero y/o he ido recopilando desde entonces a través de internet. Dado que es un artículo introductorio, posiblemente no resulte muy interesante para toda la gente que lleva bastante tiempo en este mundo. Considero que quizá sí pueda interesar a gente curiosa que lo desconoce. Por otro lado, soy consciente de que, a pesar de mostrar conceptos básicos del SM, los muestra desde una manera de ver el sadomasoquismo muy concreta que ya sé de antemano que no es compartida por mucha gente del foro. No obstante, cuando uno entra en este mundo, no es consciente de que existan tanta variedad de formas de ver este maravilloso mundo, así que creo que como punto de partida puede resultar instructivo para, a partir de ahí, que cada cual profundice como quiera y explore los caminos que le parezcan interesantes. Todo esto lo digo de antemano para evitar, si es posible, que se reaviven debates estériles (juego vs. forma de vida, juego puntual vs. 24/7). Aunque lo digo en el prólogo, quiero remarcarlo también ahora. Lo importante es que: 1.- Nadie es mejor ni peor sadomasoquista por el modo en que practica sadomasoquismo. 2.- Cada uno practica bdsm como más le gusta. 2.- Los demás no tienen por qué estar de acuerdo con nosotros. 3.- Los demás no tienen derecho a intentar cambiar nuestra forma de verlo. Dicho esto... vamos allá... 3... 2... 1... Showtime!!!! P.D.: Es un artículo de 18 folios, por lo que os ruego que me deis un poco de tiempo para darle el formato y colgarlo entero. Editado por tTiger en 18/10/2007 a las 00:56. |
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| | #2 |
| Rol: Switch Sexo: Hombre Fecha de Ingreso: Aug 2006
Mensajes: 2.175
| INTRODUCCIÓN AL SADOMASOQUISMO 1.- Prólogo Aunque oficialmente ingresé en el sadomasoquismo el 8 de agosto del 2004 cuando por primera vez entré en el canal #mazmorra de irc, ya durante algunos meses antes me había embarcado por internet en las fantasías de este apasionante mundo, primero a través de relatos de dominación y sumisión encontrados por casualidad y más tarde usando los buscadores de la red de redes para localizar páginas que contuvieran palabras clave relacionadas con el sadomasoquismo. Desde entonces he tenido la oportunidad de hablar con mucha gente en los chats, participar en múltiples foros, acudir a fiestas, asistir a simples reuniones de aficionados al sadomasoquismo que sólo querían charlar mientras se tomaban una copa y, lo que es más importante, hacer amigos. De nada me puedo quejar y sí tengo mucho que agradecer a tanta y tanta gente que me ha permitido descubrir un mundo fascinante que para mí antes era desconocido y, lo que es más importante y constituye la razón principal para escribir este artículo, malinterpretado. Sí, malinterpretado lo era en su momento por mí, y malinterpretado lo es aún por mucha gente, aunque afortunadamente cada vez menos. Pretendo con este artículo acercar el sadomasoquismo a la gente, especialmente a aquellos que tengan curiosidad y/o desconozcan absolutamente en qué consiste el sadomasoquismo de verdad. Y que quede claro que cuando hablo de desconocer absolutamente en qué consiste el sadomasoquismo de verdad me refiero también a saber de él sólo lo que aparece en la prensa y en las películas ya que rara vez en estos medios es tratado con el rigor necesario. No obstante, este acercamiento lo realizo desde mi particular visión de un sadomasoquismo suave y moderado por lo que, al fin y al cabo, lo que hay aquí escrito, en mayor o menor medida, es mi punto de vista sobre el sadomasoquismo y, por tanto, no tiene por qué ser necesariamente compartido ni en su totalidad ni en parte por el lector. Lo que sí espero poder conseguir con el presente artículo es que los prejuicios que sobre el sadomasoquismo tuviera alguien antes de leerlo se transformen, después de su lectura, en juicios críticos. 2.- Definiciones básicas El sadomasoquismo es un conjunto de actividades en las que, de una manera legal y consensuada, se producen situaciones de sumisión y/o dolor con el fin de que los participantes experimenten placer erótico y/o crecimiento personal y que deben ser llevadas a cabo de la forma más segura posible, para lo cual se estudian y se intentan minimizar los riesgos que puedan aparecer y que además deben ser conocidos y asumidos por todos los participantes. La palabra “sadomasoquismo”, en inglés Sadism & Masochism, se suele abreviar S&M, S/M o simplemente SM. Un dominante es la persona que disfruta tomando el control de forma que decide qué ocurre y cuándo. Un sádico es la persona que disfruta administrando dolor. Un sumiso es la persona que disfruta cediendo el control. Un masoquista es la persona que disfruta recibiendo dolor. Un dominante puede ser o no ser sádico. Del mismo modo, un sádico puede ser o no ser dominante. Un sumiso puede ser o no ser masoquista. Del mismo modo, un masoquista puede ser o no ser sumiso. También puede ocurrir que un dominante sea masoquista de tal modo que disfruta del dolor que su sumiso le administra por orden suya. Aparte de los dos roles vistos, dominante y sumiso, existe un tercero, el ambivalente o interruptor, que en inglés se denomina switch. Es la persona que disfruta ejerciendo ambos roles, de modo que a veces actúa de dominante y a veces de sumiso, aunque no necesariamente con la misma persona. En general, es conveniente y razonable tener claro que no hay buenos ni malos sumisos ni tampoco hay buenos ni malos dominantes. Simplemente hay gente que se complementa y gente que no. 3.- Principios básicos del sadomasoquismo 1.El sadomasoquismo es un juego. Al igual que el ajedrez o el parchís tienen unas reglas, el sadomasoquismo también tiene sus reglas. Si no respetamos las reglas del ajedrez, estaremos jugando a cualquier juego menos al ajedrez. Lo mismo ocurre en el sadomasoquismo. Si no se respetan las reglas del sadomasoquismo, estaremos jugando a cualquier cosa menos al verdadero sadomasoquismo. 2.El sadomasoquismo es un juego consensuado. Efectivamente, se trata de un juego en el que dos personas participan voluntariamente de mutuo acuerdo y de forma consensuada de modo que una de las personas juega a dominar y la otra juega a ser dominada. Ninguna de las dos personas hará nada que la otra persona no quiera y, además, cada parte, pero en especial la parte sumisa, siempre tiene el absoluto derecho a reducir, cambiar o parar por completo la actividad por cualquier razón, sea la que sea. Para ayudar a establecer el consenso entre los participantes, se recurre a establecer unos límites que bajo ningún concepto pueden ser sobrepasados, y a hacer uso de un mecanismo de parada, lo que da lugar a los siguientes tres principios. 3.El sadomasoquismo tiene límites universales. Los límites universales son aquellos que han de respetarse en cualquier juego sadomasoquista. Estos son los siguientes: 1.Incluso con consenso, el dominante no hará nada al sumiso -y, por tanto, el sumiso no hará nada al dominante- que requiera de un médido, un psicoterapeuta u otra fuente externa para sanar; es decir, el dominante no hará intencionadamente nada que vaya más allá de la capacidad de la salud mental y física del sumiso. Por tanto, nunca, ni aún habiendo consentimiento, se llevará a cabo una práctica que cause gran daño o la muerte. 2.Nunca practicar sadomasoquismo sin un consenso informado y dado libremente. Como consecuencia y particularizando, nunca se debe practicar sadomasoquismo con alguien incapaz de dar su consentimiento como, por ejemplo, alguien demasiado joven, demasiado ebrio o demasiado desequilibrado mentalmente.4.El sadomasoquismo tiene límites particulares. Los límites particulares son aquellos que establece cada pareja y que han de ser respetados por ambos durante el tiempo que dure el juego. Al igual que en otros juegos se pone un límite de tiempo, o una condición que no puede ser sobrepasada, en el sadomasoquismo cada pareja también pone límites. Estos límites son unas reglas suplementarias que cada pareja exige al juego y que constituyen las condiciones básicas para jugar a ese juego. Los límites sirven para saber hasta dónde se puede llegar en el juego y, en contra de lo que pudiera parecer, no sólo los sumisos tienen límites, ya que también los dominantes los tienen. Ejemplos de límites son los siguientes: “No podrá haber penetración”, “No podrás dejarme marcas visibles que tarden más de una hora en desaparecer”, “No podrás atarme”, “Podrás azotarme pero sólo con la mano desnuda”, “Sólo podrás humillarme psíquicamente”. Como resulta lógico, cuando se habla de límites particulares, no existen límites establecidos de antemano porque lo que a una pareja puede no gustarle a otra puede encantarle. Cada una fija sus límites al principio del juego y quizá esos límites no se parezcan absolutamente en nada a los límites que fija otra pareja que también practica sadomasoquismo. Al mismo tiempo, dentro de la misma pareja, los límites particulares pueden ir cambiando a lo largo del tiempo. Los únicos límites que nunca deben cambiar son los universales. 5.El sadomasoquismo tiene un mecanismo de parada. El dominante debe siempre dar al sumiso un mecanismo de parada, que puede ser una palabra especial -llamada entonces “palabra de seguridad”- o alguna señal no verbal fácilmente comunicable, para que el sumiso la utilice cuando realmente necesite reducir, cambiar o parar la actividad. El dominante debe siempre, por ley, respetar y permitir este mecanismo de parada. 6.El sadomasoquismo es un juego absolutamente respetuoso.El respeto hacia la otra persona es fundamental. Si se la respeta como ser humano se garantiza que no se le va a hacer nada que atente contra sus derechos humanos. Podemos simular o aparentar que tratamos a alguien como esclavo si en el fondo lo respetamos, ya que no lo tratamos verdaderamente como un esclavo sino que jugamos a que lo hacemos. Dentro del juego sadomasoquista, ese respeto a los derechos humanos asegura al sumiso que se está jugando a un juego. En cuanto el sumiso hace uso del mecanismo de parada, el dominante se detiene ya que el sumiso no desea seguir jugando. Si no existiera ese respeto, el dominante no dejaría de tratar al sumiso como esclavo y entonces lo estaría obligando a una esclavitud no deseada y se estaría actuando en contra del derecho a la libertad. Además de respetar los límites y el mecanismo de parada, también debemos respetar las ideas y las formas de pensar de la otra parte, y ese respeto debe ser mutuo. to be continued... |
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| | #3 |
| Rol: Switch Sexo: Hombre Fecha de Ingreso: Aug 2006
Mensajes: 2.175
| 7.El sadomasoquismo es un juego análogo a una representación teatral. El sadomasoquismo tiene muchísimo en común con el teatro. En el teatro una persona puede interpretar el papel de Romeo, y por tanto fingir ser Romeo, y otra persona puede interpretar el papel de Julieta, y por tanto fingir ser Julieta, y ambos actúan como tales hasta que se acaba la representación. En el sadomasoquismo una persona, el dominante, interpreta el papel de amo, y por tanto finge ser el amo, y otra persona, el sumiso, interpreta el papel de esclavo, y por tanto finge ser el esclavo, y ambos actúan como tales hasta que se acaba el juego. En el sadomasoquismo muchas veces las cosas no son lo que aparentan, como ocurre en el teatro. En el teatro se juega con la fantasía de los espectadores y en el sadomasoquismo se juega con la fantasía de los participantes. Todos sabemos que un actor no puede ser el verdadero “Don Juan Tenorio”. De igual modo, en el sadomasoquismo, un dominante no es un verdadero amo ni un sumiso es un verdadero esclavo. Lo que ocurre es que, como en toda representación teatral, se vive y se simula una historia hasta que se acaba dicha historia. En el sadomasoquismo se simula que un esclavo es maltratado por su amo y ambos se meten en su papel hasta que acaba la historia. Una fantasía muy habitual dentro del sadomasoquismo es que violen a una mujer. Según esa representación, la sumisa representa a una mujer que es violada con rudeza por uno o varios hombres desaprensivos que hacen con ella lo que quieren y la someten a vejaciones corporales y psíquicas. ¿Existe tal violación? No, jamás. Lo que ocurre es que la mujer ha accedido a aparentar ser violada y los hombres simulan que la están violando, pero saben en todo momento que ella da su consentimiento a esa “violación”. Ellos tampoco la violan ya que no puede violarse a una mujer que desea ser violada. Sólo se trata de una representación de “violada y violadores”. Otra fantasía muy frecuente suele ser la de la niña desobediente que merece un castigo. El dominante representa a un padre cuya hija se ha portado mal y le baja las braguitas, la pone sobre sus rodillas y le azota el trasero. La sumisa representa a la hija que ha sido mala y que teme el castigo y que trata de resistirse. Como todos pueden comprender, el dominante que representa al padre puede ser el marido de la “hija” y la “hija” puede tener cincuenta años. ¿Dónde está el padre y dónde está la hija rebelde? Sólo en la imaginación de cada uno de los miembros de la pareja. Él representa ser un padre que castiga a su hija y ella representa ser la niña rebelde que merece un castigo. 8.El sadomasoquismo no es lo que parece. Quizá lo más chocante del caso sea que en el sadomasoquismo nada es lo que parece. La mujer violada no está siendo violada, el esclavo no pertenece a nadie, el dolor no es verdadero dolor sino placer y la gente simula unos sentimientos que no tiene. Esto se debe a que como hemos dicho antes el sadomasoquismo tiene mucho de fantasía y de representación teatral. Un observador que no conozca el sadomasoquismo sacará conclusiones erróneas de lo que vea ya que no reconoce ni distingue la fantasía de la realidad. Podemos creer que una pobrecita mujer está siendo azotada cruelmente cuando la verdad es que esa mujer está disfrutando muchísimo y que no siente dolor sino placer y puro placer. El dominante puede parecer un ser vil y despreciable que azota a un ser humano y, cuando acaba el juego, quizá sea una de esas personas que son incapaces de matar una mosca. La sumisa puede aparentar que está sufriendo muchísimo cuando en realidad lo que desea realmente es que el dominante no pare de azotarla. Así es el sadomasoquismo: en la mayoría de los casos, las cosas no son lo que parecen. Además, el sumiso es libre en todo momento. Puede parecer un contrasentido que el sumiso sea libre en todo momento cuando las apariencias señalan todo lo contrario. Un sumiso parece ser maltratado, vejado y humillado en contra de su voluntad. No es cierto. Si un sumiso es maltratado, vejado y humillado es porque desea ser maltratado, desea ser vejado y desea sentirse humillado. Recordemos que el sumiso juega a ser esclavo. El sumiso es quien forja sus propias cadenas. El dominante sólo se limita a aplicarle esas cadenas que el propio sumiso ha forjado. Dentro de un juego sadomasoquista, el sumiso, por muy esclavizado que esté en apariencia, está totalmente libre. Tiene libertad porque nadie le ha forzado a hacer nada. Ha sido él mismo quien ha elegido que le hagan eso y el dominante se limita a hacérselo, pero siempre dejando libertad al sumiso para marcar el final del juego. De nuevo, pues, en el sadomasoquismo las cosas no son lo que parecen. 9.El sadomasoquismo es un juego sano y seguro. Un niño, antes de correr, debe aprender a andar. En el sadomasoquismo ocurre lo mismo. Antes de meterse en el sadomasoquismo duro hay que conocer el sadomasoquismo suave. Se puede argumentar que la línea divisoria entre sadomasoquismo duro y suave no es clara, ya que la dureza o suavidad de una actividad depende subjetivamente de cada pareja. Esto quiere decir que cada pareja es un caso particular ya que tendrá un nivel de experiencia determinado con esa actividad, que puede ser mucho o poco, y también un nivel de tolerancia determinado ante esa misma actividad, que también puede ser mucho o poco, por lo que el ejercicio de tal actividad le afectará de una manera que no tiene por qué ser igual a la vivencia que otra pareja distinta puede tener de la práctica de la misma actividad. No obstante, se suele situar de una manera orientativa una actividad en un grupo u otro en función de la dificultad de la misma -es decir, la cantidad de conocimientos, material y detalles que hay que tener en cuenta para llevarla a la práctica con éxito- y de la gravedad de los daños que puede causar un mala aplicación de la misma. Como consejo general para cada pareja y para cada uno de sus miembros, cada práctica debe realizarse solamente cuando se haya leído mucho sobre ella y se sepan y conozcan todos los peligros que pueden encontrarse al llevarla a cabo. El que no lo hace así es un inconsciente que no sabe dónde se mete, un inconsciente que no siente respeto por su pareja de juego pues lo expone a peligros innecesarios. Por ello, nuestro consejo a los que se aventuran por primera vez en este apasionante mundo es que se anden con pies de plomo y vayan lo más despacio que puedan. Los que practican sadomasoquismo van ampliando poco a poco sus conocimientos, poniendo en práctica técnicas que otros aficionados les van explicando y pidiendo ayuda cuando no saben cómo hacer algo o los peligros que deben evitar. Por tanto, en el sadomasoquismo hay que estudiar muchísimo. Y no es fácil estudiarlo pues no existe ningún libro de texto que lo explique todo. Tenemos que buscar en cien mil revistas, leer mil libros y charlar con un montón de aficionados para empezar a saber de una determinada actividad lo suficiente como para estar en condiciones de ponerla en práctica, si no eliminando, sí al menos minimizando los riesgos que conlleva, riesgos que deben ser conocidos y asumidos por ambos miembros de la pareja. De esta manera, el sumiso o bien no está en peligro real o bien los riesgos son mínimos si hay algún peligro. Puede parecer que el sumiso corre mil y un peligros pero si el dominante sabe lo que se hace, en general el sumiso no corre mayor peligro que el que pueda correr jugando al baloncesto. Esto se debe a que el dominante posee los suficientes conocimientos como para saber qué golpes puede dar y no dar, con cuánta dureza y los lugares más adecuados en los que golpear. El sumiso está en peligro solamente cuando está en manos de un dominante inexperto que no conoce suficientemente las técnicas sadomasoquistas. Y quien no conoce las técnicas no debiera meterse a practicar sadomasoquismo pues está incumpliendo el derecho a la integridad física del sumiso y no está respetándolo. El dominante que sabe lo que hace puede causar dolor sin dejar ninguna señal, puede azotar sin dejar ninguna cicatriz y su sumiso acaba la sesión con la misma salud con la que la comenzó. Como dice Tracey Cox con su característico sentido del humor y sentido común, “el dominante no se detendrá ante nada para poseerle... pero si le ordena que limpie el váter con la lengua, ¡siéntase libre de mandarlo a la mierda!” 10.El sadomasoquismo no siempre es doloroso. En contra de lo que la gente opina, el sadomasoquismo no tiene por qué implicar actividades dolorosas. Existen dos tipos de sadomasoquismo, el “sadomasoquismo doloroso” y el “sadomasoquismo no doloroso”. De hecho, cuando la gente se inicia en el sadomasoquismo, suele practicar en su inmensa mayoría juegos no dolorosos, haciendo incursiones de vez en cuando en el sadomasoquismo doloroso. Muchas de las prácticas sadomasoquistas no son dolorosas o, en caso de ser dolorosas, son poco dolorosas como, por ejemplo, ciertos juegos de humillación, exhibicionismo forzado, juegos de ataduras, etc. Por otro lado, hay que tener muy en cuenta que existen escalas tanto objetivas como subjetivas que hay que tener en cuenta a la hora de evaluar el grado de dolor que una determinada actividad puede provocar en una persona. En la escala objetiva, un determinado juego puede ser agradable o muy doloroso en función de l juego en sí mismo y también de cómo se aplique y/o del contexto en el que se aplique. En la escala subjetiva, ese determinado juego puede ser agradable o muy doloroso en función de cómo reaccione emocionalmente en ese momento la persona concreta que es sumisa en ese juego, o bien porque siempre reacciona de esa manera a ese juego o bien porque en ese momento reacciona así debido a circunstancias personales temporales. La mayoría de los aficionados al sadomasoquismo suelen practicarlo a escalas de poco dolor y sin llegar nunca a dolores insufribles. |
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| | #4 |
| Rol: Switch Sexo: Hombre Fecha de Ingreso: Aug 2006
Mensajes: 2.175
| 4.- Reglas básicas del sadomasoquismo Las reglas básicas del sadomasoquismo son consecuencia de los principios básicos del mismo. 1.Negociación. La participación en una sesión sadomasoquista debe ser negociada de antemano. Antes de que dos o más personas jueguen, deben tomarse todo el tiempo que sea necesario para dialogar seriamente de modo que puedan acordar con claridad quién hará qué, dentro de qué límites y durante cuánto tiempo. El mejor momento para negociar es antes del juego, preferiblemente mientras los dos jugadores están vestidos y ninguno está interpretando su rol. Cuando dos personas están juntas y solas, y una de ellas está desnuda y atada y la otra está de pie ante ella, con pinzas y otros elementos de tortura erótica, no es el momento de tener un intercambio serio de expectativas. Esta negociación garantiza un consenso informado que incluye una comprensión de los límites, cuánta experiencia tienen los participantes, cuánto durará la sesión, medidas de seguridad que se tomarán y qué actos específicos ocurrirán o no. 2.Confianza. Las personas deben participar en juegos sadomasoquistas únicamente con aquellos que conocen bien, en quienes tienen una gran confianza y con quienes tienen una buena relación. Es conveniente señalar también que la principal característica de un dominante de calidad es que vale la pena confiar en él. Por ello, es importante siempre pensar con la cabeza y evitar caer en la trampa del exceso de confianza ya que, participar en el sadomasoquismo con extraños o con gente a la que no se conoce bien, especialmente en privado, puede ser desastroso. Asimismo, las personas participantes deberían pasar tiempo juntas después de una sesión para discutir lo sucedido y sus sentimientos al respecto. Una señal de una buena sesión es que las personas involucradas querrían hacerlo de nuevo. Teniendo en cuenta que la primera sesión con una nueva pareja es la más probable que salga mal, es mucho más importante que una primera sesión no acabe mal que no que acabe realmente bien. Como criterio general, un buen final donde acabar una primera sesión es aquel en el que ambas personas sienten que podrían haber ido más lejos. 3.Honestidad. Al fin y al cabo, el sadomasoquismo es algo que haces con alguien, no algo que haces a alguien. Por tanto, está prohibido extorsionar o manipular el consentimiento. No debe utilizarse la presión desleal para obtenerlo. Sólo se puede aceptar el consentimiento dado libremente. Un ejemplo de consenso obtenido de forma desleal es que el dominante diga al sumiso que puede optar por no obedecer, pero que si lo hace, la relación se acaba de inmediato. El enfoque "si realmente me amas, practicarías sadomasoquismo conmigo" también es reprensible, quizá especialmente si se intenta persuadir a la otra persona de ser sumisa. Si quien dice esa frase realmente ama a la otra persona, no la trataría de una manera tan injusta y ojalá la persona chantajeada sea lo suficientemente inteligente como para darse cuenta. Un sumiso tiene el deber moral de ofrecerse al dominante de buena fe. No debería intentar controlar la sesión poniendo límite innecesarios; debería intentar aceptar de forma genuina los deseos de su dominante, a no ser que tenga un problema o una preocupación específicos. Ahora bien, mientras el dominante siempre debe aceptar cualquier rechazo, incluso uno injustificado, también puede decidir jugar de nuevo con un sumiso problemático. Un dominante siempre tiene el deber moral de actuar con preocupación por el bienestar del sumiso. Nunca debe preguntar o pedir algo del sumiso que podría, de alguna manera, dañarle seriamente. 4.Paciencia. La paciencia es una virtud fundamental en el sadomasoquismo. Conocer bien a alguien requiere tiempo, y estar dispuesto a invertir todo el tiempo necesario para conocer bien a una persona requiere mucha paciencia. Pero la paciencia no sólo es necesaria a la hora de conocer a una persona con el fin de averiguar si es un compañero compatible para el juego sadomasoquista. La paciencia es necesaria y fundamental en el mismo juego. Es conveniente empezar más despacio que despacio, y construir más lento que lento, ya que casi nunca una persona se verá metida en problemas graves por ir demasiado despacio. Por ello es recomendable no introducir demasiadas prácticas nuevas en una sola sesión, siendo preferible introducir sólo una cosa nueva durante una sesión. La paciencia también es fundamental para estudiar las reacciones de la otra persona, ya que cómo reaccionará alguien a la atadura erótica es una cosa, pero cómo reaccionará a la sumisión erótica es una segunda reacción diferente y, aún más, cómo lo hará al dolor erótico es una tercera. La paciencia también es necesaria para aprender a utilizar los distintos instrumentos que se pueden usar en el sadomasoquismo y siempre es conveniente tener presente que si se quiere ser bueno utilizando dichos instrumentos, primero es conveniente ser bueno utilizando las manos. 5.Prudencia. La prudencia es otra virtud fundamental en el sadomasoquismo. Conjuntamente con la paciencia, son claves para lograr un ejercicio responsable del sadomasoquismo. Y, aunque son necesarias tanto en el dominante como en el sumiso, no hay que olvidar que la responsabilidad principal de saber qué puede hacerse con seguridad reside en el dominante. La prudencia supone tener claro que más duro o más rápido o más complicado o más caro o lo más habitual no es necesariamente mejor. La prudencia implica tener presente que hay tres aspectos en toda actividad sadomasoquista: la actividad en sí misma (lo que se hace), la técnica (cómo se hace) y la persona que lo hace, y que puede gustar, o no, cada componente por separado. Las personas prudentes tienen claro que si tiene que salir mal, normalmente sale mal cuando están aisladas, por lo que toman las medidas oportunas para minimizar los daños en el caso de que surja algún problema. Por otra parte, los jugadores prudentes nunca mezclan sentimientos de odio y venganza con los juegos sadomasoquistas y además nunca se meten a practicar sadomasoquismo cuando al menos uno de los participantes ha bebido demasiado o está cansado, emocionalmente trastornado o bajo los efectos de cualquier tipo de droga. El dominante prudente lo experimenta en sí mismo antes de hacérselo a alguien. El dominante prudente tiene siempre presente que cuanto más puede relajarse mental y físicamente un sumiso, más lejos puede llegar y que cuanto más excitado está el sumiso, pudiendo éste llegar a convertirse en un auténtico ido, más dolor puede soportar debido al efecto de las endorfinas. El dominante prudente sabe que nunca debe atar a un sumiso en una posición que requiera de su ayuda para liberarse ni tampoco atar ninguna parte del cuerpo tan apretadamente que empiece a perder sensibilidad o a hormiguear, al mismo tiempo que sabe que debe permanecer siempre al lado de una persona atada tan cerca como se estaría de un niño al cargo del cual se está. |
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| | #5 |
| Rol: Switch Sexo: Hombre Fecha de Ingreso: Aug 2006
Mensajes: 2.175
| 5.- Diferencias entre el sadomasoquismo y el abuso Hay quien considera que el sadomasoquismo es un abuso. Generalmente, estas personas adolecen de un conocimiento poco preciso de lo que es el sadomasoquismo real. Así, por ejemplo, un consejo habitual que se da en el sadomasoquismo para un sumiso ante un dominante prepotente es que simplemente porque interprete el papel de esclavo para su pareja en el dormitorio no significa que tenga que interpretar ese mismo papel para su pareja en el resto de las facetas de su vida. En el sadomasoquismo, por tanto, existe una preocupación real para que no se produzcan abusos. Y, aunque a veces puede parecer que en el juego sadomasoquista se produce una relación abusiva, en realidad no es así. Se trata no sólo de que el dominante obtenga todo aquello que quiere, sino también de que el sumiso obtenga lo que quiere. De hecho, uno puede entregarse a lo que el otro quiera hacer de ti, pero en realidad tiene que hacer lo que tú deseas que haga contigo. El juego sadomasoquista difiere del abuso de tantas maneras como un combate de yudo difiere de un atraco callejero. Consideremos las siguientes diferencias: 1.El juego sadomasoquista es siempre consensuado. El abuso no lo es. 2.Los jugadores sadomasoquistas planean sus actividades con el fin de minimizar los riesgos para el bienestar físico y emocional de todos los participantes. Los maltratadores, no. 3.El juego sadomasoquista es negociado y acordado a lo largo del tiempo. El abuso, no. 4.El juego sadomasoquista puede mejorar la relación entre los jugadores. El abuso, no. 5.El juego sadomasoquista puede realizarse en presencia de otros que lo apoyen; incluso se celebran fiestas con este propósito. El abuso necesita aislamiento y secretismo. 6.El juego sadomasoquista tiene reglas responsables y acordadas entre todos. El abuso carece de tales reglas. 7.El juego sadomasoquista puede ser solicitado, incluso deseado, por la parte sumisa. Nadie solicita abiertamente el abuso, pese a que las personas autodestructivas pueden algunas veces intentar provocarlo. 8.El sadomasoquismo se realiza para el placer erótico consensuado y/o el crecimiento personal de los participantes. El abuso, no. 9.El juego sadomasoquista puede ser parado en un instante, en cualquier momento y por cualquier razón cuando el sumiso utiliza el mecanismo de parada. La víctima no puede parar a su maltratador de esa manera. 10.En el juego sadomasoquista el dominante siempre mantiene sus emociones bajo control. Las emociones de un maltratador están siempre fuera de control. 11.Tras el juego sadomasoquista, el sumiso a menudo siente gratitud hacia el dominante. Una víctima nunca siente gratitud por el abuso. 12.Los jugadores sadomasoquistas no sienten que tienen el derecho intrínseco, en virtud de su género, ingresos o cualquier otro factor externo, de controlar el comportamiento de su pareja. Los maltratadores normalmente lo hacen. |
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| | #6 |
| Rol: Switch Sexo: Hombre Fecha de Ingreso: Aug 2006
Mensajes: 2.175
| 6.- Reflexiones desde la medicina y desde la sociedad El sadomasoquismo era oficialmente eliminado de la lista de desórdenes psiquiátricos en la década de 1980, y hoy la mayoría de psicólogos proclaman que un sadomasoquismo moderado es un medio para liberar energía sexual y emocional que algunas personas no encuentran a través del sexo tradicional. Los nuevos entusiastas hablan de una “intensidad” que nunca habían sentido antes... ¡y lo intenso es bueno! Aunque pueden existir problemas vinculados al sadomasoquismo que ciertamente justifican un viaje urgente a un especialista -masoquistas autoaversivos o sádicos con grave necesidad de control de conductas agresivas, por ejemplo-, lo cierto es que no es lo más frecuente entre los aficionados al sadomasoquismo y la gran mayoría de la gente chapotea en el sadomasoquismo por razones inocentes: muchos lo prueban porque es algo diferente y sienten curiosidad, o porque encuentran excitante la pérdida de poder y/o tener el control absoluto. Es decir, desde un punto de vista médico, el sadomasoquismo no es una enfermedad mental. De hecho, el siguiente texto, extraído del DSM-IV-TR, muestra claramente cuáles son los criterios para determinar si un comportamiento sexual es una parafilia: “... Las fantasías, comportamientos u objetos son parafílicos cuando se dan estas circunstancias: Producen malestar acusado en la persona practicante. Interfieren en las relaciones sociales, es decir, producen dificultades interpersonales. Requieren la participación de individuos en contra de su voluntad. Conducen a problemas legales. Producen disfunciones sexuales en su ausencia.” Como se puede comprobar, el sadomasoquismo, tal y como es definido, nada tiene que ver con una parafilia. Por ello, la gran mayoría de psiquiatras y psicólogos coinciden en que el sadomasoquismo es un juego sexual alternativo tan válido como cualquier otro. Ahora bien, si desde el punto de vista médico el sadomasoquismo no supone problema alguno desde hace al menos veinte años, entonces ¿por qué a nivel social no ha sido aceptado? En mi opinión, la respuesta a esta pregunta está en los estereotipos que, a través de la prensa, han llegado al gran público sobre el sadomasoquismo, y que han solido ser de dos tipos: Por un lado, se hace llegar a la gente el sadomasoquismo extremo más duro a través de imágenes y relatos que incluyen ingredientes tales como gente excitándose ante los gritos de dolor de otros, el uso de descargas eléctricas, la aparición de cuerpos sangrantes intesamente marcados, personas que se excitan cuando son obligadas a comer heces, beber orina o practicar sexo con animales, etc., de tal modo que este gran público a menudo no se para a pensar que el sadomasoquismo no tiene que ser necesariamente eso y que puede ser a su vez mucho más que todo eso. Por otro lado, lo que es aún peor, se hace llegar a la gente como sadomasoquismo lo que no es tal, como todo tipo de actos delictivos relacionados con violaciones, secuestros, torturas y coacciones, o bien relaciones enfermizas y destructivas protagonizadas por personas que sufren serios problemas psicológicos y traumas diversos. Afortunadamente, a nivel social creo que la situación está cambiando, lentamente eso sí, pero estoy convencido de que el cambio se está produciendo. Y ello es debido a que cada vez se prodigan más en la prensa trabajos que muestran al gran público el sadomasoquismo en toda su amplitud, de una manera cercana y cada vez más alejada de los estereotipos antes mencionados. Por otra parte, y también en parte gracias a la labor divulgativa positiva que en los últimos tiempos está llevando a cabo la prensa sobre el sadomasoquismo, cada vez es más frecuente que la gente se cuestione ciertas formas de pensar antes no discutidas y que, como consecuencia de esa actitud crítica, se plantee el poco sentido que tiene el desprestigio social del sadomasoquismo. Así, por ejemplo, durante la Semana Santa, tiene lugar un ritual que viene de antiguo en nueve pueblos -Alcorisa, Albalate del Arzobispo, Alcañiz, Hijar, Andorra, Calanda, Urrea de Gaén, La Puebla de Hijar y Samper de Calanda-, todos pertenecientes a la Comarca del Bajo Aragón, en la provincia de Teruel, y que son conocidos como la Ruta del Tambor y del Bombo. Este ritual consiste en que, en estas poblaciones, cada Jueves Santo, a las 24:00 horas, miles de tambores y bombos rompen al unísono anunciando la muerte de Jesucristo. A este hecho se le conoce como “El Romper de la Hora”. De los nueve pueblos, la excepción es Calanda, ya que su “Romper” tiene lugar a las 12:00 horas del Viernes Santo. Por tanto, el Jueves o el Viernes Santo, y en la Plaza Mayor de cada una de estas localidades, miles de personas (niños, jóvenes y adultos) rompen el silencio tocandos sus tambores y bombos. Los actos solemnes de la Pasión en estas localidades siempres están acompañados por los tambores. El amanecer del Sábado Santo se caracteriza porque todos los tambores, los bombos y las manos cubiertas de sangre de tanto tocar. No es difícil preguntarse por qué es socialmente respetable acabar con las manos ensangrentadas después de tocar un tambor durante más de doce horas y no lo es excitarse sexualmente cuando te azotan con una raqueta de ping pong; o, sencillamente, siendo coherentes, por qué no son ambas actividades rechazadas por la sociedad de igual manera. De forma parecida, no parece de sentido común que sea respetable que un miembro de la pareja, sin sentir deseo, mantenga relaciones sexuales con el otro porque éste lo necesita y, sin embargo, sea censurable socialmente que una pareja practique sadomasoquismo cuando ambos miembros lo desean. ¿Por qué no van a ser ambos hechos respetables cuando ambos son sanos, seguros y consensuados? Es más, dejando de lado otros argumentos -como que es normal que en una pareja haya igualdad y ambos cedan en el terreno sexual en ciertos momentos cuando el otro lo necesita-, y comparando ambas situaciones desde un único y determinado punto de vista, Valérie Tasso lo expresa ácidamente pero con gran acierto: “Es mucho más democrático practicar sadomasoquismo con tu pareja que abrirte de piernas un sábado por la noche porque toca”. En este sentido, una excelente manera de cambiar la forma que la gente tiene de ver el sadomasoquismo y de favorecer su aceptación social es precisamente que cada vez sea más conocido y difundido de modo que el gran público vea que no hay nada que temer, que en el sadomasoquismo se hace uso del sentido común y que los sadomasoquistas son personas normales y corrientes como ellos. Recapitulando, hay aficionados al sadomasoquismo que piensan que la medicina los considera enfermos mentales. Ya hemos visto que no es así. También hay sadomasoquistas que piensan que a lo mejor tienen un problema psicológico por sentirse atraídos por determinados juegos sexuales. Ya hemos visto también que no es así. Otra cuestión distinta es cómo la sociedad vea o deje de ver el sadomasoquismo. En este caso, la aceptación del sadomasoquismo por parte de la sociedad va a llevar su tiempo y el papel de la comunidad sadomasoquista en ese proceso será decisivo. |
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| | #7 |
| Rol: Switch Sexo: Hombre Fecha de Ingreso: Aug 2006
Mensajes: 2.175
| 7.- Sadomasoquismo suave... ¿en todas partes? En la comunidad sadomasoquista se suele llamar “vainilla” a aquella persona que no practica sadomasoquismo. Del mismo modo, se suele hablar de “sexo vainilla” para identificar aquel sexo en el que no hay presentes actividades sadomasoquistas. Sin embargo, como vamos a ver, la frontera entre el sadomasoquismo y el sexo vainilla es difusa, de modo que cada vez son más las personas que se dan cuenta de que en casi cualquier relación sexual se encuentran elementos pertenecientes al sadomasoquismo. En definitiva, esto lleva a una importante conclusión: los sadomasoquistas no son bichos raros. Por tanto, esos aficionados al sadomasoquismo que suelen pensar que ellos son los únicos aficionados a este tipo de prácticas y que son bichos raros, ya pueden irse quitando esa idea de la cabeza porque son muchos, muchísimos, los aficionados al sadomasoquismo. Parecemos muy pocos porque son poquísimos los que se atreven a expresar su afición en público, pero lo cierto es que somos muchísimos. Prueba de ello es que en todos los países se sacan revistas de sadomasoquismo, en todos los países se editan libros relacionados con el sadomasoquismo y todo el mundo conoce lo que son las prácticas sadomasoquistas -aunque no tengan una idea muy clara de la realidad-. Si no hubiera aficionados, resulta lógico pensar que no se sacarían revistas ni libros, ni tampoco la gente conocería la existencia de los juegos sadomasoquistas. Lo mismo ocurre con el cine, donde podemos encontrar innumerables películas con escenas más o menos veladas de sadomasoquismo. Es chocante que muchas parejan practican a veces juegos sadomasoquistas sin tener una idea muy clara de ello. Son millones las parejas que alguna vez han jugado a atarse, a esposarse, a darse azotitos en el culo o pellizcos, etc. Cuando se estrenó la película “Instinto Básico”, fueron muchísimas las mujeres que probaron cosas como salir a la calle sin ropa interior bajo el vestido o atar a sus maridos a los barrotes de la cama. La inmensa mayoría de esas parejas practicaron juegos sadomasoquistas sin saberlo precisamente por esa creencia errónea de que el sadomasoquismo tiene que ser forzosamente doloroso. Por ello conviene ir quitándose de la cabeza esa idea de que somos “bichos raros”. A nuestro alrededor existen cientos, miles y quizá millones de aficionados al sadomasoquismo en mayor o menor medida. Cualquier cosa que se nos pase por la cabeza seguramente ha sido pensada antes por otra persona y la ha puesto en práctica en sus juegos amatorios. Un “bicho raro” es raro desde el momento en que es único. Cuando no es único, deja automáticamente de ser raro. Y en el sadomasoquismo no somos los únicos pues existen aficionados en todos los países del planeta. Está claro, por tanto, que la línea que divide el sadomasoquismo y el sexo vainilla, en ocasiones, puede ser arbitraria. Obviamente, alguien que tiene una maleta llena de látigos, palas, esposas y demás utensilios está presumiblemente dentro del sadomasoquismo. Pero, ¿qué ocurre con la mujer que llega al orgasmo cuando le muerden los pezones? ¿Qué pasa con el hombre que realmente disfruta cuando su novia se pone encima de él y empieza a follarle locamente? ¿Qué pasa con el hombre que realmente disfruta cuando su novia le sodomiza con un arnés consolador? ¿Qué pasa con los amantes a quienes realmente enloquece atarse el uno al otro con pañuelos de seda? ¿Qué pasa con la persona a la que le gusta ser azotada con una mano desnuda o con una zapatilla? Pues lo que pasa, simple y llanamente, es que están practicando sadomasoquismo. Si disfrutas con el juego erótico que implica una persona sujetando a otra o condicionándola de alguna forma, o a una persona dando órdenes a la otra, o alguna forma de dolor erótico, como mordiscos, arañazos, azotes y así sucesivamente, entonces lo que haces puede englobarse bajo la amplia definición de sadomasoquismo ¡Felicidades! Porque atar a tu pareja es sadomasoquismo, amordazarle es sadomasoquismo, azotarle es sadomasoquismo e incluso jugar con un cubito de hielo es sadomasoquismo ¡y son actividades que realizan millones de parejas de todo el mundo! El sadomasoquismo posee un componente altamente erótico, generalmente, aunque no siempre implica sexo o tensión sexual, y sobre todo posee una fuerte carga psicológica. El sadomasoquismo no es necesariamente duro, sino que puede ser sorprendentemente sutil, sensual y suave. El sadomasoquismo es tan variado como el tipo de gente que lo practica. Y lo practica todo tipo de personas, con independencia del sexo, la edad, orientación sexual, creencias religiosas o ideologías políticas. Mucha gente realiza prácticas de sadomasoquismo en sus relaciones sexuales sin ser necesariamente conscientes de ello. Incluso es posible que su idea del sadomasoquismo sea la de “esa cosa enfermiza que algunos hacen con fustas, cadenas y esos chismes”, sin darse cuenta de que ellos mismos están dentro del sadomasoquismo. El sadomasoquismo es una forma cuidadosa, consensuada y segura de juego erótico intenso que no causa un daño significativo; de hecho, mucho menos daño del causado por la práctica de determinados deportes. Pero en cambio, muchas personas desinformadas evocan imágenes de violación, maltrato a cónyuges, coacción mental, secuestro y tortura psicológica. Nada más lejos de la realidad. La imagen del sadomasoquismo que se muestra en las películas eróticas para adultos y en gran parte del material que circula por la red, así como la mayoría de las “habladurías”, tienen tanto que ver con el sadomasoquismo como el cuento de “James y el melocotón gigante” con la agricultura. |
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| | #8 |
| Rol: Switch Sexo: Hombre Fecha de Ingreso: Aug 2006
Mensajes: 2.175
| 8.- Breve guía del sadomasoquismo suave Algunas parejas se embarcan en el sadomasoquismo de una manera natural y espontánea. Otras se paran a pensar con detenimiento si adentrarse o no en ese tipo de juegos dejándose llevar por las fantasías. Así que es fácil que alguien se plantee la siguiente pregunta: ¿Es mejor dejar las fantasías en la imaginación? Sinceramente, algunas de ellas sí. Todo depende de la fantasía; en definitiva, el sentido común es el que debe establecer la conveniencia o no de hacer realidad una determinada fantasía. Muchas de ellas, además, no es posible hacerlas reales, aunque hay excepciones. Irma Kurtz de Cosmopolitan dice que la mayoría de las fantasías son por definición el juego libre de la imaginación creativa: ficción, falsedad, irrealidad. Su finalidad es no ser reales. Saltarse el tabú de hacerlas reales casi siempre eliminará su atractivo, por no mencionar que se puede meter uno en un montón de problemas. Muchas mujeres fantasean con la violación, lo cual no significa que quieran realmente ser violadas. Algunos hombres tienen fantasías homosexuales: ello no los convierte automáticamente en homosexuales. Hay mujeres que se excitan enormemente imaginando a su pareja con otra mujer; si fuera real, posiblemente no continuaran con su pareja. Un buen consejo de Irma es: si no se está convencido al cien por cien de que será un éxito descomunal, es mejor no forzar a la fantasía a sobrevivir la transición a la realidad. Una vez establecido un cierto criterio de prudencia, es hora de hacerse la gran pregunta: ¿habéis probado el sadomasoquismo suave? Unos azotes en el trasero, un pellizco, agresividad limitada... No hace falta ser un pervertido para desear ser dominado y supuestamente maltratado. Es una práctica de lo más común. Aquí van algunas ideas que pueden mezclarse como más apetezca. Y, sobre todo, nunca hay que olvidar algo: no tema reírse. 8.1.- Juegos de rol Para empezar, tengamos presentes los juegos de rol. No son estrictamente necesarios a la hora de practicar sadomasoquismo pero pueden ser un ingrediente picante que haga el juego más interesante. Los juegos de rol dan mucho de sí. Entre otras cosas, porque son la excusa perfecta para comportarse como siempre se ha deseado: niña inocente, chica pervertidora, geisha sumisa, ama dominante, reina con un caballero arrodillado a sus pies... ¿Quieres seducirle, juguetear con él, tratarle con malicia o tal vez con mimo? ¡Ajá! ¿No acabamos de comentar que la fantasía no debe llegar a la realidad? Bueno... sí. Pero también dijimos que depende de la fantasía. Una cosa es follarse a ese médico que está de muerte -o decirle a su pareja que quiere hacerlo-, y otra muy distinta revivir un escenario sexualmente atractivo en el que ambos representen papeles. He aquí la diferencia: "Cariño, ¿te importaría si te llamase doctor Vicente mientras lo hacemos? Ya sabes, como el médico que me hace las citologías y la palpación de los pechos. Es que está ¡taaan bueno! Cada vez que lo hago contigo me imagino que estoy con él, así que si puedo decir 'Sí, doctor Vicente, más fuerte, sí, sí!' lo haría parecer más real aún. ¿Te importa cariño? ¡...! ¿...cariño?". Comparemos con esto: "Cariño, ¿te apetece que hagamos una versión X del juego de los médicos?". Está clara la diferencia, ¿verdad? Así es cómo se transforma una fantasía compleja en un juego de rol completo. Primero, hay que tener el esquema general en la cabeza. Será mejor si se divide en cuatro partes: 1.Dónde-cómo se encuentra la pareja. 2.Qué pasa cuando lo hacen. 3.Cómo empieza todo. 4.Qué pasa luego (aquí con más detalle). Detallemos: 1.Dónde debería hacerse. Es bastante habitual jugar al rol fuera de casa -como en un fin de semana caliente- porque es mucho más fácil fingir que uno es cualquier otro cuando no se está en un entorno familiar, el cual da lugar a papeles familiares. 2.Visualizar el personaje. El juego funciona mejor si el otro miembro de la pareja recibe una sacudida visual. Ver vestida a la pareja como otra persona fuerza a mirarla "de nuevo", como si no se la conociera. ¿Qué ropa se necesitará comprar o alquilar? ¿Se necesita algún otro cambio para hacer que la aparición encaje en el papel? Las pelucas son geniales: cambian el aspecto tan drásticamente que uno puede sentirse una persona totalmente distinta en cuanto se las pone. Es bastante más sencillo meterse en el papel de rubia "cañón" si se acompaña con una larga melena. O convertirse en médico si se hace con un estetoscopio. Las máscaras funcionan bien por la misma razón. Son algo tras lo que ocultarse. 3.Actuación. Ya se tiene el argumento y el aspecto. Ahora trabajemos la actitud. Hay que meterse en el personaje. Es bueno pensar en tres adjetivos para describir al personaje que se está representando. ¿Y qué hay del otro miembro de la pareja? El miembro de la pareja que esté al mando de la fantasía deberá dar al otro instrucciones concretas -o al menos algunas pistas- sobre cómo quiere que se comporte. Un escenario para incendiar esas células cerebrales puede ser el siguiente: Liga conmigo. Elige el tipo de escenario al que irías si estuvieras de ligue -¿un bar?-, y planta allí a tu pareja. Haz que asuma una pose, como sentarse donde lo haría si estuviera solo en la vida real. Entonces haz tu movimiento; es decir, liga descaradamente con él para un perverso trabajo de una noche. Sí, ambos tendréis ganas de echaros a reír, y cualquier cosa que digáis sonará artificial. ¿Y qué? Me juego una caja de bombones a que diríais esa clase de tonterías en vuestro primer encuentro. Podéis jugar a repetir vuestro primer encuentro, o ser dos extraños que pasan como barcos en la noche. 4.Regresad a la fantasía instantáneamente acordando una palabra clave. Si sois "Juan-Juani" en el juego, la frase "Apuesto a que a Juani-Juan le gustaría esto" será la señal para que ambos volváis a vuestros papeles. |
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| | #9 |
| Rol: Switch Sexo: Hombre Fecha de Ingreso: Aug 2006
Mensajes: 2.175
| 8.2.- Azotes Uno de cada diez hombres fantasean sobre azotar el trasero de una mujer, y uno de cada veinte desearían que se lo hiciera ella. Las cifras no son tan claras entre las mujeres, pero es una fantasía indudablemente popular. Ocúpate de ella... bajándole falda o pantalones, pero dejándolo a la altura de las rodillas porque la humillación es parte del juego; luego ponla sobre tus rodillas. Usa la mano. Calienta primero las nalgas amasándolas con firmeza; incluye algunos azotes suaves y juguetones. Empieza a ganar firmeza y dureza y ve de un carrillo a otro, como si el trasero fuera un juego de timbales. Varía los golpes para mezclar azotes suaves con otros rápidos y firmes. Alterna con roces juguetones pasando los dedos entre sus piernas. Si ella parece disfrutar, introduce accesorios, el revés de un cepillo de pelo, un zapato, una cuchara de madera, un látigo de varias colas para torturas eróticas controladas. Prolonga siempre las azotainas por la parte más suave, no por la más dura, y pídele que diga "más fuerte" si desea que aumente la intensidad. Los mismos consejos valen si es ella la que va a azotar a su chico. 8.3.- Prostitución como juego de rol Vamos a ver algunas ideas para escenificar la prestación de servicios sexuales a cambio de dinero. Tu chica viste ropas provocativas -vale, de prostituta- bajo un gran abrigo. Déjala en alguna esquina -escógela cuidadosamente, por razones obvias-. Aparca calle arriba y obsérvala como si fuera una profesional del sexo. Luego rueda despacio, baja la ventanilla, llámala y pregunta cuánto. Haz que se desabroche el abrigo y te enseñe lo que vas a recibir por su dinero. Negociad y déjala subir. Por el camino -a casa o a cualquier otro sitio-, dile lo que quieres que haga, y ella te responderá lo que está dispuesta a hacer por lo que tú pagas. Mantén en todo momento un tono frío, duro e impersonal -con énfasis en lo de "duro"-. Anuncia a tu chico que, tal como había pactado con la agencia de acompañantes, le esperas en la habitación X del hotel Y. Adivinas tu papel, ¿no? Pues recíbele como más pueda provocarle. No te olvides de cobrarle. Con ese dinero, le invitas a cenar otro día. Tal vez prefieras ser tú la que haya contratado sus servicios. En ese caso, dale instrucciones a tu chico de alquiler. Y págale para que te compre algo que te recuerde vuestra aventura. 8.4.- Más juegos de rol Disfrázate de doctora y dale su medicina. Si prefieres ir de paciente, cómprale una bata blanca y que el médico sea él. Quizá te vaya más el juego profesor/alumno en sus diferentes versiones. Dos modelos básicos: "O sea, que usted pretende que le apruebe la asignatura sin habérsela estudiado. ¿Qué piensa hacer para lograrlo?"; y "Verá profesor/a, ya sé que no merezco pasar, pero he pensado que usted parece muy estresado/a y yo puedo ayudarle a liberar sus tensiones". Jefe y empleado. ¿Adivinas cómo va a conseguir un aumento de sueldo? Otro: el electricista y la señora de la casa. Minifalda y coletas. Uniforme militar o de policía para él. O para ti. Cómprate unas esposas y deténle por exceso de velocidad. O por hacer contrabando. ¡O por llevar los zapatos sucios! Conductor y autoestopista. Ideal para los viajes. Tú eres la señora de la casa, él es el criado; así que está obligado a ejecutar cualquier cosa que tú ordenes. "Dame una copa de vino". "Tráeme la bata". "Prepara el baño". "Enjabóname". Las órdenes se harán más bruscas cuanto más tiempo siga las reglas. Él debe responder "Sí, mi ama" después de cada petición, o será desterrado a la cocina para fregar la vajilla y limpiar la plata. 8.5.- Vendas y ataduras Las vendas de ojos son geniales para ayudar a crear la atmósfera adecuada para los juegos de rol, especialmente si son malísimos actores. También reducen la turbación, debida a la vergüenza o nervios de determinadas situaciones, e incrementan la conciencia de las sensaciones físicas, porque al anular un sentido se realzan los demás. Si tu chico está vendado, no podrá anticipar qué viene a continuación, así que está obligado a permanecer en un estado continuo de excitación. Pobrecito. Véndale los ojos. Puedes alimentarle, hacer que te desvista, desvestirlo, hacer que te toque, tocarle... Lo que te plazca. Véndale los ojos y que use su olfato. Tus pechos huelen a menta, tu cuello a jazmín, tu pubis a sándalo... También se puede organizar la misma historia, pero ahora eres tú la que no ve. Ata a tu pareja, juega con él/ella y hazle sudar. Usad medias, corbatas o cualquier cosa que no raspe -salvo que os guste- y, sobre todo, ten en cuenta que adiós morbo si la vícitma se suelta a la mínima. Eso sí, que la atadura nunca impida la circulación sanguínea. Átalo y desnúdate, mastúrbate, lo que sea... hasta que te ruegue piedad. El ruego y la súplica también pueden ser un componente muy excitante del juego. Editado por tTiger en 18/10/2007 a las 01:37. |
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| | #10 |
| Rol: Switch Sexo: Hombre Fecha de Ingreso: Aug 2006
Mensajes: 2.175
| 8.6.- Juegos de dominación y sumisión Ser atado y mantener el control es mutuamente excluyente -de ahí que atraiga a los estresados ejecutivos que (estadísticamente) practican juegos de sumisión y no quieren ser jefes-. También es atrayente para las mujeres colgadas del problema "las chicas buenas no lo hacen", porque con la pérdida de control desaparece la responsabilidad; un regalo que elimina culpa e inhibición en menos tiempo que tardan en perder la ropa. A otros les encanta porque es sencillamente perverso. Hay muchas posibles escenificaciones en los juegos de dominación y sumisión. Además, cualquier variación en un juego, por pequeña que sea, puede incrementar la excitación notablemente. Por ejemplo, uno vestido y el otro desnudo. La sensación de dominio o sumisión, según el papel que toque, puede ser total. Manda él. Sus deseos son órdenes para ti. Mandas tú. Véngate. Si os va el el look heavy, que tampoco es necesario en estos juegos, enfúndate en unas botas de cuero y un corpiño de látex. También puedes estar desnuda y sólo con botas. En este tipo de aspecto, modelo Madame Látigo, cambia el encaje por el cuero -preferiblemente negro o rojo. Piensa en cosas ceñidas y adherentes, no sueltas y flotantes: botas con cordón y corsés; los tacones, cuanto más altos y puntiagudos, mejor. Si eres la chica y quieres ejercer el rol dominante, empieza por iniciar más a menudo el sexo y llevar la iniciativa. Ponte encima y sigue ahí. Déjate puestos sujetador y corpiño; si él trata de quitarlos, di "¡No!" enérgicamente y aprisiónale las manos abajo, a los lados de la cabeza. Cabálgalo sin compasión. Puedes usar también tus medias (usadas) para atarle las muñecas a la espalda. Si en este punto no se queja, será tuyo para hacer con él lo que quieras... Si quieres realmente dominar eróticamente a tu chico, penétrale. Todo hombre se beneficia de aprender cómo se siente la penetración. De hecho, cada vez más hombres heterosexuales se apuntan a probar y disfrutan como enanos cuando sus chicas los penetran. Haz buen uso primero de unos dedos enguantados en guantes de látex y utilizando mucho lubricante. Después puedes enriquecer y variar el juego empleando para penetrarlo algún juguete cubierto con un preservativo y con abundante lubricante, como un consolador, vibrador o un arnés consolador. Otra forma es la de Ama esquiva. Véndale los ojos, condúcelo al dormitorio, átale las manos a la espalda y túmbalo en la cama. Ahora llévalo al borde del orgasmo y retrocede, una y otra vez. Bésalo. Frota tus pechos contra él; pon un pezón al alcance de su boca y quítaselo -casi- de inmediato. Acuclíllate sobre él para que te proporcione sexo oral, deja que te huela, y levántate. Finalmente deja que dé algunas lamidas y retírate -lo sé, es duro-. Cuando él esté a punto, clávate sobre su miembro palpitante, permite que te penetre y levántate casi al instante. Complétalo con el mejor morreo que le hayas dado nunca, pero sin contacto corporal. Luego repite todo lo anterior, deteniéndote un poco más en cada parte. Cuando le hayas llevado a punto de ebullición varias veces -al menos tres "uys"- cabalga sobre él y llévalo hasta el final. Si podéis permitíroslo, podéis complicarlo un poco más: el esclavo es atado, por ejemplo, a la cama, donde se pasará el tiempo que pactéis -¿un día?- a merced del otro. Su amo puede darle de comer, permitirle asearse o asearle, lo que queráis, y, por supuesto, utilizarlo cada vez que se lo pida el cuerpo. El que espera desespera, pero de excitación, y el que manda disfruta de su poderío. 8.6.- Últimas ideas Escribe una nota picante a tu chico que diga... "Si estuvieras aquí, me tendrías arrodillada ante ti". ¿Quién dijo que un sumiso no puede tener iniciativa? Esas notas picantes déjalas en lugares raros: pegadas a un bote de cerveza, en el espejo del baño, en su cartera. A lo largo del día piensa en él y en cómo podrías utilizarlo. Una buena cena con un buen vino. Tú vestida sólo con un delantal. Mándale un e-mail. Las posibilidades son muchas. Por ejemplo, cuéntale una historia que él deberá seguir. ¿Dónde os lleva? ¿Qué ocurrirá cuando os veáis? "Cariño, ¿te apetece un aperitivo?" Desabrochas tu vestido, y que pique lo que más le apetezca. Otra versión: "Tu cena está lista", y te sientas sobre la mesa frente a él. Adivina lo que cena esta noche. Puedes imitar a Madonna y dejar caer sobre él gotas de cera de una vela. Con cuidado. Duele, aunque sólo unos segundos. Usar hielo también es una buena idea y alternar frío y calor puede ser aún mejor. Oblígala. Oblígalo. Se corresponde con una escenificación de la fantasía de la violación. Es sólo una simulación de una violación nada más. Bibliografía: 1.- BDSM: Introducción a las técnicas y su significado Jay Wiseman, Ed. Bellaterra, 2004 2.- DSM-IV-TR, manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales Texto revisado, Ed. Masson, 2003 3.- Supersexo Tracey Cox, Ed. Pearson Educación, 2003 4.- Super-Hot-Sexo Tracey Cox, Ed. Pearson Educación, 2007 5.- Tu sexo es tuyo Sylvia de Béjar, Ed. Plaza y Janés, 2001 6.- El otro lado del sexo Valerie Tasso, Ed. Plaza y Janés, 2006 7.- Conferencia en una Universidad. El enlace ya no está disponible. 8.- Reglas no escritas del BDSM 9.- Definición de BDSM 10.- Ruta del Tambor y del Bombo tTiger |
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